Jueves, 16 de Septiembre del 2021

En Atlixco, abandonan complejo turístico y comunidad es olvidada

Viernes, 26 Mayo 2017 00:59
Yessica Ayala / Atlixco

Hace 12 años, seis cabañas eran la promesa de una mejor vida para la comunidad de Xonacayucan. Los pobladores se harían cargo del mantenimiento de las habitaciones y los ingresos serían para ellos, pero nadie se hospedó.



En completo abandono se encuentran las seis cabañas de la zona turística de Xonacayucan. Éstas, fueron inauguradas hace 12 años durante la administración de Felipe Velásquez Gutiérrez (2002-2005), bajo la promesa que detonarían a esta población, sin embargo, las habitaciones se encuentran en total deterioro y la comunidad nunca vio ganancias ni beneficios de este proyecto. 


San Felipe Xonacayucan es una comunidad enclavada en los límites de Atlixco con el municipio de San Diego la Mesa Tochimiltzingo, forma parte de la reserva ecológica del Tentzo y aunque años atrás las autoridades intentaban integrarla al rubro hotelero y turístico, específicamente, al sistema de las ‘ecoaldeas’, pero esto no se logró.  


Pedro Ruíz Salazar, inspector auxiliar del poblado de San Felipe Xonacayucan, comentó que en este lugar existen entre 175 y 200 habitantes, la mayoría son mujeres ya que los hombres se van a Estados Unidos y los que se quedan se dedican al campo, el cual es tan árido que sus pobladores tomaron dos opciones: buscaron otra zona para vivir o los pocos que se quedaron explotaron las reservas ecológicas.


Al hacer un recorrido por estas cabañas ecológicas la inseguridad y las bandas de jóvenes son los únicos dueños. Todo está roto, no hay llaves de agua, no hay focos, los muros tienen grafitis y los techos de palma se vinieron abajo.


Este proyecto en un inicio pretendía ser ‘sostenido y sustentable’ es decir, las cabañas serían vigiladas, aseadas y administradas por los mismos pobladores y en esta misma medida cuidarían de ellas para poder ofrecer un mejor espacio de descanso para el turista, a cambio los ingresos que se generaran serían para ellos, pero nunca hubo ganancias porque nadie llegó a hospedarse.


Había paseos a caballo, gastronomía típica, actividades de campismo, pero la falta de publicidad derivó en escasez de turistas y la gente de la comunidad perdió el interés.