Jueves, 20 de Septiembre del 2018
Lunes, 09 Julio 2018 00:33

Puebla: narrativa de fraude truncada

Puebla: narrativa de fraude truncada Escrito Por :   Yaxa Michel

Existen todos los elementos para que Morena estatal construya la narrativa de un fraude: elección cerrada con diferencia de tres puntos porcentuales o menos, encuestas de salida que se contradicen, ambos candidatos se proclaman ganadores, irregularidades durante la jornada electoral, violencia y muertos el día de la votación, abuso de poder y corrupción ejemplificado en lo sucedido en el Hotel MM, y grandes vacíos de información. Pero, sobre todo, la ausencia de una autoridad con credibilidad.


 

Si uno ve la elección como simple espectador, lo que resalta es una jornada muy ruda con robos de paquetes electorales, jalones, empujones, desaparecidos y hasta muertos. Y es que como ciudadano que trata de informarse y juzgar con hechos, la situación se vio confusa y con los ánimos super tensos. Hizo falta madurez de parte de alguien (en un mundo ideal Fepade, INE, IEE o hasta el gobierno estatal) para bajar los ánimos de agresiones y ofensas. El proceso ya quedó manchado y parece que nadie confía en las distintas figuras de autoridad, o sea, no sirve para nada.

 

Faltó y falta un portavoz de la autoridad electoral más oportuno y puntual que saliera mucho antes a dar certeza; porque la confusión sólo genera dudas y espacios para la narrativa del fraude. La tibieza del presidente del Instituto Estatal Electoral envía mensajes de complicidad y debilidad institucional.

 

Justo en momentos de crisis, la autoridad electoral tiene que ser más accesible a los medios y proveer de total claridad qué le corresponde hacer a cada quién por ley. Transparentar la información y hacerla pública. Ya tenemos la referencia de la presidencial del 2006 ¿Qué ninguno de los consejeros leyó el libro de Luis Carlos Ugalde? Hay grandes lecciones.

 

También la Fepade llegó muy tarde. Hay muchísimas denuncias. El delegado debería salir con más escenarios posibles, responsables, tiempos y claridad.

 

La Fepadep es una instancia todavía más desprestigiada, los contendientes no confían en su intervención porque creen que está cooptada por el grupo morenovallista. Tanto fue así, que el titular de dicha dependencia fue agredido y no se le permitió acceso al lugar de la trifulca. Tampoco se ha acercado a los medios de comunicación para dar una versión oficial de los hechos. Así, menos se puede dar certeza al proceso.

 

El gobierno estatal tampoco parece ser un buen interlocutor en este momento. También se le percibe como parte del morenovallismo y que su actuar estuvo o está sesgado para favorecer a Martha Erika. Morena siente desconfianza ante su intervención y sus seguidores se sienten vulnerables.

 

Pero Miguel Barbosa no es Andrés Manuel López Obrador. Ni se le acerca. Barbosa no es un líder social. Tiene muchos cuestionamientos en cuanto a corrupción, desvío de recursos, cercanía con Rafael Moreno Valle, entre otros. No tiene autoridad moral ante una mayoría, como sí la tiene/tuvo AMLO.

 

Al parecer ya mandaron la instrucción del centro del país de que ahora que serán gobierno no quieren actuar fuera de la ley, no quieren enviar la imagen de ser revoltosos, que nada de marchas ni resistencias ciudadanas pacíficas; que es momento de acatarse a las autoridades institucionales. Todo se defenderá por la vía legal. Entonces, Barbosa y compañía se tendrán que apaciguar y dar puros golpes por debajo de la mesa. El consuelo que les queda es que tendrán mayoría en el congreso local, muchas alcaldías y el apoyo del gobierno federal para monitorear el gobierno de Martha Erika. Aunque claro, esto no se acaba hasta que se acaba, falta ver qué dicen los tribunales; pero mientras tanto, calladitos y tranquilitos se ven más bonitos.

 

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