Domingo, 15 de Diciembre del 2019

Perfil: Álvaro N, el cura que llamaba rameritas y borrachitos a sus acólitos

Martes, 03 Diciembre 2019 01:50
Perfil: Álvaro N, el cura que llamaba  rameritas y borrachitos a sus acólitos

El párroco de la iglesia de San Francisco Ocotlán fue acusado de ataques al pudor en Coronango y también hizo de las suyas en el municipio de Atlixco.

Luisa Tirzo / Coronango

@Diario_Cambio



En 2012, tras su llegada a la comunidad de San Francisco Ocotlán, el párroco Álvaro N se dio a conocer por su discurso de odio en contra del género femenino y de las tradiciones, pese a ello permaneció más de siete años en la junta auxiliar, hasta que el pasado 28 de noviembre desapareció por los señalamientos de abuso sexual en contra de una ex monaguilla.


Desde hace siete años, la comunidad cercana a la autopista México-Puebla vivió dividida, pues mientras unos reprobaron los comentarios machistas y humillantes del cura, otros aplaudieron su ‘nueva forma de hacer iglesia’.


El cura católico siempre rechazó el carnaval y las fiestas tradiciones, pues las consideraba derroches de los pobladores, sin embargo incitó a sus feligreses a hacerle ‘megapachangón’ para la celebración de sus 25 años de ordenamiento como sacerdote.


Dicha celebración, que se realizó el pasado 22 de julio en el Santuario del Señor de las Misericordias, fue proyectada para mil personas, en la cual hubo brindis, arreglos florales y pastel, todo costeado por grupos religiosos.


Discurso de odio


El sermón del cura de origen sanandreseño era único, pues en plena homilía se atrevía a llamar a las jóvenes ‘rameritas’ y ‘totolitas’ en alusión a que las chicas en lugar de servir a la Iglesia ‘se querían estar echando con los jóvenes de su edad’.


Unos tomaban como ofensas sus palabras, los más devotos las oían con aprobación y otros soltaban la carcajada, pues algunos incluso desconocían el significado de la palabra ‘rameritas’.


Escándalo ensombrece a Iglesia


Con todo y el discurso ofensivo del párroco, la comunidad se encontraba manipulada por el sacerdote, hasta que una joven decidió hacer público el ataque sexual del cual fue víctima hace un año en el domicilio de su abuela.


La menor esperó todo este tiempo ya que su propia abuela la obligó a no decir nada y ‘cuidar su reputación’, pues días después del ataque el sacerdote Álvaro mandó a traer a la septuagenaria y le dijo que no se atreviera a hacerle un escándalo pues no pasaría nada, y la ‘libraría’ al igual que lo hizo en el municipio de Atlixco, donde fue párroco por un tiempo.


“El cura (Álvaro N), después de atacar a mi niña, de acosarla en el teléfono, mandó a traer a mi mamá (abuela de Laura N) y le dijo que quería llegar a un arreglo con las personas que ya sabían de lo ocurrido. Mi niña no quiso ir, yo tampoco, sólo fue mi madre. En su oficina, le dijo a mi madre (abuela de Laura N) que no se atreviera a hacerle un escándalo porque no iba a pasar nada (…), que si ya se había librado de una situación similar en Atlixco pasaría lo mismo aquí y que nadie lo iba a poder sacar”, reveló la madre de la pequeña a CAMBIO Regionales.


Pobladores corren a voceador que vendía noticia de cura lujurioso


Un voceador que promovía periódicos con la noticia del cura de la junta auxiliar de San Francisco Ocotlán, Álvaro Áca, acusado de abuso sexual, fue perseguido por un grupo de feligreses defensores del párroco que lo obligaron a salir de la comunidad para no continuar la venta de los impresos.


Los hechos ocurrieron minutos antes del mediodía del lunes 2 de diciembre, cuando el conductor de un Tsuru negro circulaba sobre la calle Zaragoza, al tiempo de que gritaba la noticia del escándalo sexual en el que se vio envuelto el cura de la localidad.


Un grupo de pobladores le dio alcance y amagó con lincharlo si regresaba a seguir gritando la noticia del padre Álvaro N, que ya fue denunciado ante la Fiscalía General del Estado (FGE).


Siguen oratorios por la salvación del cura


En tanto, las cadenas de oración en el santuario del Señor de las Misericordias en San Francisco Ocotlán se reanudaron este lunes para pedir por el regreso y salvación del cura sanandreseño.


Cabe mencionar que el pasado viernes 29 de noviembre inició una cadena de oración de 48 horas que culminó el domingo a las 6:00 horas, mismas que fueron retomadas la mañana de este lunes.


En tanto, las celebraciones religiosas agendadas anteriormente han sido cubiertas por párrocos de la zona.

archivo historico