Lunes, 18 de Enero del 2021

¡Orgullo mexicano! Artesana de Chignahuapan lleva a Nueva York las tradicionales esferas

Sábado, 28 Noviembre 2020 18:35
¡Orgullo mexicano! Artesana de Chignahuapan lleva a Nueva York las tradicionales esferas

Tras 18 años de lucha y trabajo, Zully creó Boutique Navideña, dedicada a la elaboración de productos de vidrio soplado que busca innovar

Staff

@Diario_Cambio



Zully Olvera es una artesana y empresaria de origen mexicano que ha dedicado su vida a la elaboración de esferas con la técnica de  vidrio soplado en Chignahuapan, Puebla. Desde muy joven, su familia le dejó por herencia una de las tradiciones más emblemáticas de su comunidad: hacer esferas navideñas.


Tras 18 años de lucha y trabajo, Zully creó Boutique Navideña, una empresa dedicada a la elaboración de productos de vidrio soplado que busca innovar sin dejar de lado las técnicas.


Según la Dirección de Turismo Municipal de Chignahuapan, existen alrededor de 3 mil artesanos dedicados a fabricar esferas, con 370 talleres, aproximadamente, que posicionan al municipio como el mayor productor a nivel nacional.



“Iniciamos con unas cuantas cajitas (...) con un terreno baldío, no con una construcción. Primero solamente hacíamos esferas de vidrio soplado, las típicas cajitas, y esperábamos que llegara la temporada para poder venderlas”, comenta Zully.



Pese a que en un inicio sólo se dedicaban a elaborar esferas, la mujer era consciente de que no podían sobrevivir esperando una temporada, por lo que decidió crear artesanías para cada época del año y como una forma de generar empleo en óptimas condiciones para los artesanos.



“Boutique Navideña ha hecho la innovación, ha hecho empleo. Somos 62 empleados (...) Me siento muy orgullosa porque es una empresa muy pequeña, pero al final crea empleos”, dice Zully.



Innovación en el producto


Con el propósito de mantenerse en el mercado y distinguirse de la mayoría de las tiendas, Zully creó su propia línea de esferas con una amplia gama de diseños exclusivos para cualquier temporada del año. Busca rescatar la cultura popular, así como algunas tradiciones y festividades mexicanas.


Por las repisas desfilan miles de diseños para todos los gustos y bolsillos, que van desde una línea infantil, como superhéroes y unicornios, hasta una mexicana, con piñatas, yoyos y baleros.



“Lo que hicimos fue hacer diferentes líneas, para que cuando la gente visite Chignahuapan se pueda llevar una artesanía que no sólo es esfera.


“Cada año tomamos la técnica artesanal de un municipio de Puebla y la adoptamos. Este año se la dedicamos a Pahuatlán, que se dedica a realizar el papel amate. También abarcamos otras líneas enfocadas a otras festividades”, añade.



Ni el Covid los detuvo


La pandemia del Covid-19 provocó que Boutique Navideña cerrara de marzo a julio, lo que generó reducciones en su producción, compra y venta:



“Sí nos está pegando, la gente ya no compra como antes, un árbol completo, ahora sólo son unos pequeños detalles. No dejan de venir ni de llamar, pero creo que 4% es lo que estamos vendiendo en comparación del año pasado”.



En un intento por frenar las pérdidas y el rezago sumaron otros artículos:



“Me di cuenta de que las mamás son las que vienen a comprar, entonces veía que les hacía falta el complemento de las esferas, la decoración. Lo que hicimos fue crear guías, coronas, muñequitos, pinos. También creamos bisutería”.



Desde hace varios años, la elaboración de esferas navideñas da empleo a 70% de la población de Chignahuapan, de manera directa o indirecta.


La magia de la Navidad


Por los talleres de Boutique Navideña a diario desfilan miles de esferas de diversos tamaños, formas y colores, cada una pasa porlas manos de artesanas que trabajan a detalle cada pieza.


Su elaboración comienza con el soplado de vidrio que ayuda a darles forma, sigue el metalizado o plateado, para luego decorar, cortar, encasquillar y empacar.


Aunque parece un proceso sencillo, las condiciones de trabajo para los artesanos son difíciles debido a que no puede haber ventilación en los talleres, ya que las esferas podrían dañarse; además, deben protegerse de los solventes. La boutique de Zully es uno de los pocos talleres que se dedica a realizar el platinado de la esfera de manera artesanal, lo que permite que tengan un mejor acabado y presentación.


De Chignahuapan para el mundo


De la mano de 62 artesanos, Zully logró llevar su creatividad, dedicación y pasión alrededor de la República Mexicana y al extranjero, donde sus productos han sido muy bien recibidos.



“Nos sentimos muy orgullosos porque estamos exportando esta artesanía, está gustando mucho a la gente del extranjero, tenemos un aliado en Nueva York, en Brooklyn, tenemos una línea de boutique navideña allá y también en la zona poblana. Este año está cerrada, pero esperamos que el siguiente ya podamos abrirla”.



Con la ayuda de un gran equipo y las redes sociales, estas piezas se han dado a conocer alrededor del mundo.



“Estamos muy agradecidos porque nos están haciendo compras que en la vida hubiéramos creído”, agrega.



La producción de esferas comienza en febrero; sin embargo, la venta fuerte inicia en agosto y los mejores meses son septiembre, octubre y noviembre.


Chignahuapan es uno de los pueblos mágicos más pintorescos de Puebla. Es mayormente conocido por los artesanos que han mantenido el legado que inició con Rafael Méndez en 1975, al instalar el primer taller dedicado a la fabricación de esferas.


La mayor parte de los artesanos se dedica a la producción de vidrio soplado, decoración y empaque. También existen las grandes empresas productoras que tienen bodegas y tiendas en el centro de Puebla, así como distribuidores en la mayoría de los estados y países como Estados Unidos y España.


Con una derrama económica de 200 millones de pesos durante la temporada navideña, el pueblo mágico es uno de los productores de esferas más importantes del país y cuya actividad da empleo a 70% de la población.


Actualmente, el municipio cuenta con seis fábricas registradas y alrededor de 400 talleres en domicilios particulares. Para Zully, mantener la tradición de su comunidad es significado de orgullo, pues su trabajo y el de los artesanos ha llevado felicidad a cientos de hogares:



“Somos un equipo grandísimo y hacemos que cada pieza sea única.”



Con información de: El Universal