Viernes, 18 de Septiembre del 2020
Jueves, 20 Agosto 2020 02:54

Tras el confinamiento no hay cambio, sólo más pobres

Tras el confinamiento no hay cambio, sólo más pobres Escrito Por :   Irma Sánchez

Desde su encierro por el confinamiento, que permitió el tiempo para la reflexión, muchos se convencieron de que en México iba a producirse un cambio, que íbamos a hablar del México de antes de la pandemia y del México de después de la pandemia.


 

Pero, ¡oh, decepción!, mientras nos vamos incorporando a la Nueva Normalidad, descubrimos que sólo hay cambio en la vida y la convivencia por los protocolos sanitarios –que, dicho sea de paso, no todos respetan-. Pero, lamentablemente, en nuestro país las cosas no cambian, todo sigue igual, lo que cambió fue la suerte de millones de mexicanos que antes tenían empleo, ingresos y prestaciones seguras y, hoy, van de la seca a la meca, en busca de una oportunidad laboral y hasta por una despensa para comer.

 

Según mediciones del Banco Interamericano de Desarrollo, la pandemia deja a México 60 millones de pobres, frente al fortalecimiento de no más de seis fortunas, que destacan en el ranking mundial.

 

Se podría decir que, de 52. 4 millones de pobres que el Coneval contaba el año pasado, hoy tenemos 60 millones, a los que sólo les queda “agradecer” la clasificación que de ellos hace el presidente, que los define como “nobles y buenos”, calificativos que, desafortunadamente, no resuelven su seria crisis.

 

Pero, volviendo a “la normalidad”, la crisis no ha dado la oportunidad de controlar los asaltos al transporte público, y los pasajeros, cuando se dirigen a sus centros de trabajo, siguen siendo los clientes de los madrugadores delincuentes que arrasan con bolsas, mochilas y celulares.

 

Con los automovilistas de regreso a las calles, están de regreso parvadas de paisanos de pueblos originarios que, en los cruceros, piden una moneda para comer. En los camellones, estos pedigüeños en familia, padre, madre, niños y a veces hasta abuelos, disfrutan de un picnic entre prados y camellones abandonados, con plantas hierbas crecidas y deshidratadas.

 

Esto es la normalidad, cuando todos regresan a sus puestos a hacer lo mismo frente a infinitas promesas que no logran aterrizar. Y, desde luego, en ese cambio, nosotros, usted y yo, ¿ya aportamos algo para lograr los cambios?

 

EMPRENDEDORES, ESPECIE VIGENTE

 

Y tras la más severa crisis por la pandemia del coronavirus, lejos de cruzarse de brazos y dar rienda suelta al enojo y la frustración, qué satisfactorio es confirmar que subsisten emprendedores que se lanzan a nuevos proyectos y a fortalecer otros, definiendo un parteaguas en los negocios de antes y de después del caos por el coronavirus.

 

Carlos Anaya Rodríguez, creador de Parkimovil, aprovechó muy bien el encierro con su equipo para planear una nueva etapa de su empresa que da soluciones en movilidad para ciudades inteligentes, y concretó una alianza estratégica con la firma Proeza Venture, que trabaja inversiones en temas de movilidad también.

 

Así, Parkimovil, que cada día avanza más con su tecnología en un mayor número de ciudades, se fortalece sobre todo en el momento coyuntural en que se desalienta la circulación de efectivo y se remplaza por un código QR que, en este caso, permite pagar el estacionamiento en lugares de concentración y acceso seguro a fraccionamientos residenciales. 

 

Felicitaciones a Carlos Anaya Rodríguez, que por sus propias hazañas ha recibido innumerables reconocimientos como emprendedor.

 

LO QUE LA PANDEMIA DEJA A TEXTILEROS

 

Insistimos, la crisis sanitaria representó una gran oportunidad para quienes tienen reflejos.

 

A nivel micro, docenas y cientos se pusieron a elaborar productos para la emergencia del momento, como gel antibacterial, líquidos desinfectantes, cubrebocas y, con mucho ingenio, diseñaron caretas que tienen una gran demanda.

 

A otro nivel, industriales del ramo textil frenaron líneas de producción y se abocaron a producir los textiles requeridos para la confección de prendas desechables.

 

En tanto, los confeccionistas de inmediato se aplicaron para producir los artículos que utiliza el personal sanitario, desde cubrecalzado, pantalones, batas, gorros y los cubrebocas.

 

Otros se especializaron en mantas para las camas de hospitales y, en un frente conjunto, atendieron pedidos de amplios volúmenes que ha requerido el sector hospitalario.

 

Así no dejaron de trabajar, de producir, y en lugar de sacrificar empleos, crearon puestos para darse abasto, para producir todo lo que en la emergencia se ha requerido.

 

Estas fábricas, de acuerdo a los tiempos de la pandemia, todavía tienen mucho trabajo por delante, y hoy, han ganado la especialización en la fabricación de este tipo de artículos que todo el tiempo son requeridos por el sector salud, tanto público como privado, y no sólo en México, también en el mercado internacional.

 

Carlos Coutolenc, presidente de la Cámara Textil, subraya la importancia de mantenerse alerta para producir lo que el mercado requiere y que en unos cuantos días transforma sus necesidades.

 

Maquiladores de Tehuacán, San Martín, Teziutlán y de la capital del estado, no han perdido la oportunidad de estar a la altura de la demanda.

 

D.E.P.

 

Un abrazo a Román, Rodrigo, Reynaldo, Ivone, René e Irma Lazcano Fernández, ante el sensible deceso de su señor padre, René Lazcano Sánchez, paisano de Huauchinango, a donde siempre regresaba a disfrutar de la tranquilidad de los días húmedos, lluviosos, con neblina.

 

comments powered by Disqus
  • LO MÁS LEÍDO

  • Regionales: Minuto a Minuto

  •