Sábado, 15 de Agosto del 2020
Jueves, 09 Julio 2020 02:51

La purga silenciosa en el gabinete barbosista

La purga silenciosa en el gabinete barbosista Escrito Por :   Arturo Rueda

Si esta hipótesis es cierta, ahora que Barbosa anunció más cambios en su gabinete, el siguiente en la lista de la purga silenciosa es el secretario de Cultura, Julio Glockner, a quien sólo se le recuerda por la ocurrencia de llevar lucha libre al Museo Barroco. Pero no ha hecho nada más en once meses


 

¿Qué sabe la abogada Vanessa Barahona de Turismo? Poco, que es lo mismo que decir casi nada.

 

¿Qué sabía Fabiana Briseño de Turismo como para hacerse cargo de esa dependencia por casi once meses? Lo mismo que Vanessa: poco o casi nada. Con un demérito más: no era poblana.

 

Para el ojo poco experto en la política, el cambio en la Secretaría de Turismo, en esa lógica, en realidad no tendría mucho sentido. Por decir, sólo podría decirse que se trata de un recambio de fichas.

 

En el tablero de la política, sin embargo, cada movimiento significa algo.

 

Como ocurrió semanas antes, cuando el inefable Jorge Humberto Uribe Téllez dejó de pronunciar su abyección diaria de “sí señor” en las conferencias mañaneras, y el gobernador Barbosa nombró a un poblano, el Dr. Martínez, como nuevo titular de Salud.

 

¿Se trató de un simple intercambio de fichas?

 

Otro movimiento que no fue analizado correctamente: la salida del vicealmirante Miguel Amezaga, a quien nos había vendido como la última coca-cola del desierto, para ser sustituido por el chiapaneco Raciel López.

 

Por supuesto que es libre facultad del gobernador del Estado remover o nombrar a los integrantes del gabinete.

 

¿Qué tienen en común esas tres remociones?

 

Aventuro dos hipótesis.

 

Una: Fabiana Briseño, Jorge Humberto Uribe Téllez y el vicealmirante Amezaga, en su momento, fueron consideradas tres recomendaciones provenientes directamente de Palacio Nacional.

 

Uribe Téllez, dijeron, fue médico particular de Beatriz Gutiérrez Müller. Fabiana Briseño según era muy cercana a Andy -todos sabemos a qué Andy me refiero-. El vicealmirante, se afirmó, fue palomeado directamente por el presidente o por Alfonso Durazo.

 

Su remoción indica entonces que o no cumplieron con su papel de interlocutores privilegiados con Palacio Nacional, o en Palacio Nacional nadie metió la mano por ellos en las coyunturas que provocaron sus despidos.

 

En uno u otro sentido, el padrinazgo federal no funcionó. O se agotó.

 

Hipótesis dos:

 

El gobernador Barbosa realiza una purga silenciosa de aquellos personajes en su gabinete que no tienen compromiso o lealtad política con su gobierno. Es decir, se deshace de aquellos que no ayudaron en la lucha por el poder.

 

Se sentaron en la silla por una recomendación o un supuesto expertis -que nunca pudieron demostrar-, pero jamás fueron parte de la lucha por el poder. Y tampoco exhibieron una lealtad hacia el gobernador.

 

Específicamente: Vanessa Barahona no sabe de turismo, pero a diferencia de Fabiana Briseño, sí tiene una lealtad personal al proyecto político del barbosismo.

 

 

Uribe Téllez y el vicealmirante Amezaga lo mismo. Una coyuntura les dio poder, responsabilidad y presupuesto, pero no formaron parte del proyecto político barbosista. Ni se identificaban con él.

 

Si esta hipótesis es cierta, ahora que Barbosa anunció más cambios en su gabinete, el siguiente en la lista de la purga silenciosa es el secretario de Cultura, Julio Glockner, a quien sólo se le recuerda por la ocurrencia de llevar lucha libre al Museo Barroco. Pero no ha hecho nada más en once meses.

 

Tampoco tiene lealtad política al barbosismo, y aunque se vendió como experto en la materia, resultó un verdadero inútil.

 

Se me vienen otros dos nombres a la cabeza que sólo calientan la silla en el gabinete, no tienen lealtad política y pueden formar parte de la purga silenciosa en el gabinete.

 

Pero eso luego se los platico.

 

comments powered by Disqus