Jueves, 21 de Enero del 2021
Lunes, 23 Noviembre 2020 01:46

Un soldado del presidente

Un soldado del presidente Escrito Por :   Arturo Rueda

Barbosa se refirió en el discurso que conmovió a AMLO en Tlaxcalantongo: a las grillas palaciegas, a la formación de sectas y grupos al interior de la 4T que en lo futuro puedan ser la causa de su derrota en 2021 y 2024. AMLO entendió con claridad el mensaje y comprendió que Barbosa es su soldado, dando fin a las grillas palaciegas.


 

“Lo queremos acompañar, sin dudas, sin titubeos. Que se lleve la certeza de que Puebla no va a fallarle”. Al momento en que Luis Miguel Barbosa terminó su discurso, el presidente de México le aplaudió con energía, con entusiasmo prolongado como no se había visto entre ellos.

 

El público presente en Tlaxcalantongo dejó de aplaudir, pero el presidente no: siguió aplaudiendo hasta que Barbosa llegó a su silla y se sentó.

 

Si el cuerpo no miente, AMLO estaba genuinamente conmovido y convencido por la disertación histórica del poblano sobre la Tercera y Cuarta Transformación, teniendo como hilo conductor a Venustiano Carranza, así como por los mensajes políticos que le envió.

 

Contradicciones de la condición humana: a veces la prosperidad es causa de división y en otras, los tiempos de guerra son propicios para que los afines reafirmen sus alianzas, para los reencuentros.

 

En Tlaxcalantongo, por fin, se vio la imagen que se llevaba esperando mucho tiempo: el presidente de México y el gobernador de Puebla, ambos fraternos de la 4T, en total alianza y comunidad de objetivos.

 

Esto no tendría nada de raro, excepto que los dos últimos años un grupo de complotistas que flotan en Palacio Nacional ha hecho esfuerzos sobrehumanos por separar a ambos personajes, recurriendo a las artimañas más viles de la política: intrigas, rumores y maledicencias.

 

¿Que tanto éxito tuvieron?

 

Un éxito relativo, pues en su visita anterior el presidente hizo referencias a la salud del gobernador totalmente fuera de lugar, resultado de las maledicencias. Y en la anterior, en el convento de San Pedro Cholula, la distancia fue evidente.

 

Pero la guerra ya llegó, al igual que las definiciones. AMLO necesita a todos sus soldados para la batalla contra los conservadores del PRIAN que buscan restaurar el Antiguo Régimen neoliberal que solo ensangrentó al país y enriqueció a unos cuantos gracias a la corrupción.

 

La guerra electoral ya está a la vuelta de la esquina, y López Obrador necesita a todos sus soldados para que la 4T resista el embate del conservadurismo, es decir, el empresariado mexicano enardecido por las reformas del outsourcing que será dictaminado esta semana, y la próxima de pensiones.

 

Las grillas palaciegas alrededor de AMLO pululan por doquier, así como el disenso al interior de Palacio Nacional.

 

Por ejemplo, su propio jefe de oficina Alfonso Romo es uno de esos enardecidos empresarios que trinan por la eliminación del outsourcing. Tendría una postura legítima, pero se trata del consejero económico del presidente.

 

“No podemos manejar un país que está decreciendo al 9 % como si estuviéramos creciendo al 9 %”, afirmó al inaugurar la Convención del IMEX, evidenciando el agravio del empresariado mexicano... pero desde dentro del gobierno.

 

Un disenso disparatado.

 

A esto se refirió Barbosa en el discurso que conmovió a AMLO en Tlaxcalantongo: a las grillas palaciegas, a la formación de sectas y grupos al interior de la 4T, que en lo futuro puedan ser la causa de su derrota en 2021 y 2024.

 

AMLO entendió con claridad el mensaje y comprendió que Barbosa es su soldado, dando fin a las grillas palaciegas que quisieron hundir al gobernador poblano.

 

Por ello, es inminente que el gobernador poblano tome el control de Morena mediante la designación de un delegado enviado por el CEN de Mario Delgado.

 

Entonces, ahora sí, comenzará a girar la rueda de la lucha por el poder. Barbosa, al igual que AMLO, ya sabe quiénes son sus aliados y quiénes sus enemigos.

 

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