Jueves, 16 de Septiembre del 2021
Miércoles, 24 Febrero 2021 01:46

Los problemas del ‘morenorriverismo’

Los problemas del ‘morenorriverismo’ Escrito Por :   Nora Escamilla

En estos años se ha acuñado el término “morenovallismo”, que ha derivado en otros como “morenogalismo”, y ahora, el "morenorriverismo”. El morenovallismo es entendido como el método político que implica la misma base por la que siempre se caracterizó al gobierno del ex gobernador Rafael Moreno Valle, y que siempre fue acusado de negocios al amparo del poder, escándalos de corrupción, acciones de intimidación, persecución, imposición, acuerdos en lo oscuro y prácticas electorales antidemocráticas. Esa es la base, que se complementa con el sufijo de quien lleva esas prácticas básicas, pero deriva en un estilo personal de ejecutarlas.


 

En este caso, el 'morenorriverismo' es la combinación del estilo de las prácticas llevadas a cabo cuando el régimen panista gobernaba nuestro estado, con lo que está pasando en el presente trienio en el municipio de Puebla, y lo menciono porque hay ciertas cosas que la propia presidenta municipal ha ignorado y se ha empeñado en querer tapar, pero que demuestran que más que ser parte del movimiento de la Cuarta Transformación, es parte del estilo morenovallista de gobernar.

 

Quiero comenzar recordando cuando en el evento de quien tomaba posesión como gobernadora, Martha Érika Alonso Hidalgo, el Gobierno federal no envió representante alguno en protesta por el fraude electoral que se había cometido, sin embargo, Claudia Rivera estuvo en primera fila en dicho evento, esto ya no parecía tan extraño si desde la época de campaña se hablaba de los acercamientos que había tenido con la cúpula gobernante panista de ese momento. Una muestra más fue el viaje que Claudia Rivera hizo con Luis Banck Serrato a Washington, viaje en el que aprovechó para entrevistarse con Rafael Moreno Valle y acordar, traicionando así en las primeras de cambio al movimiento obradorista.

 

Pero más allá de eso, y sin dejar pasar la campaña que hacían sus propios equipos en 2018 con el mensaje de “Claudia sí, Barbosa no”, lo que tenemos que ver para entender la emulación morenovallista, simulando ser de la 4T, son todos los escándalos en los que se ha visto envuelta al pasar de estos meses. Denuncias de corrupción en compra de ventiladores, juguetes, despensas que nunca han sido aclaradas. Denuncias de acoso sexual al interior del ayuntamiento que nunca han sido juzgadas. Denuncias de un brutal y cínico nepotismo, maltrato laboral, discriminación, despidos injustificados que nunca han sido sancionados, (y ni qué decir de los innumerables viajes al extranjero que ha realizado a Sudamérica Europa y África).

 

En todo caso siempre se recurre a la excusa de que son mentiras profanadas por los enemigos políticos, como en tiempos del morenovallismo, donde todo era perfecto, donde no pasaba nada, donde nadie tenía una responsabilidad, y todo se trataba de infamias.

 

Y para rematar, por si faltaba algo en este 'morenorriverismo', nos encontramos lo más característico, y a la vez lo más aterrador, es la falta de interés por lo que el pueblo opine, por lo que la gente pueda decir, como ejemplo, las obras faraónicas y de relumbrón hechas en contra de la voluntad de los empresarios establecidos del centro, en contra de los locatarios del Mercado Amalucan, mientras las juntas auxiliares piden a gritos lo más elemental, como drenaje o alumbrado en su calle, quienes obviamente, también son ignorados. La ruta del “voy derecho y no me quito”, esa maldita ruta del “se va a hacer aunque no quieran”, tan característica del morenovallismo, hoy se replica sin tapujos, tan lejana a lo que pregona nuestro presidente, y tan cercana a las acciones de las que se jactaba el ex gobernador.

 

La manipulación de la información (como en las mejores épocas de Eukid Castañón), cuando el rastro municipal perdió la certificación TIIF, la manejan como un gran acierto. El pago de más de 600 millones de pesos que, por ser un subejercicio y para no perderlo prefirieron aventarlo a los acreedores antes que hacer obras de primera necesidad, lo manejan como un gran avance para dejar sin deuda al municipio. El decir que no se puede hacer nada con el ambulantaje porque el gobernador no lo decreta, entre muchas otras falacias maquilladas más, son muestra de que el morenovallismo no se ha ido del Ayuntamiento, y ¿cómo se va a ir? Si además de haber negociado con él, la plana mayor del gobierno municipal está llena de gente de ese equipo, para muestra basta revisar la página del Ayuntamiento.

 

Concluyo pensando que si la corrupción en obras, compras, ambulantaje, centros nocturnos, restaurantes y plazas fantasma sigue; que si a los trabajadores no se les da un trato digno y se les persigue y acusa cuando lo piden; si manipulan de esa manera la información para querer tapar los fracasos como cuando se quiere tapar el sol con un dedo; que si el gobierno municipal está lleno de panistas y morenovallistas tomando las decisiones; que si hay un gobierno que no sigue el “por el bien de todos primero los pobres” y en cambio sigue el “se va a hacer aunque no quieran”, entre otras cosas, y que a quienes manejan el Ayuntamiento es la vía que les parece correcta, no nos extrañe que también quieran hacer al puro estilo 'morenorriverista', una imposición y querer perpetuarse en el poder… es de pensarse.

 

Ojalá llegue pronto la 4T al municipio de Puebla.

 

  • LO MÁS LEÍDO

  • Regionales: Minuto a Minuto