Jueves, 17 de Junio del 2021
Martes, 01 Junio 2021 04:10

Liza dejó de creer en la victoria de Claudia

Liza dejó de creer en la victoria de Claudia Escrito Por :   Arturo Rueda

En una de sus muchas mentiras patológicas, dos veces Claudia Rivera Vivanco negó que Liza Aceves hubiera saltado del barco de su campaña. El abandono de tu mano derecha en horas cruciales sólo tiene un significado: que ni tu círculo íntimo está convencido de la posibilidad de obtener la victoria y prefiere irse a buscar una chamba ante el hundimiento.


 

Mentir es su refugio para enfrentar la realidad que no se pone de su lado. La primera respuesta en su psique para negar todos los sucesos que se le oponen. Lo hizo mil veces en el caso de Andrés García Viveros y el acoso sexual a Karina N, hasta que un audioescándalo publicado por CAMBIO desplomó su feminismo.

 

Claudia Rivera Vivanco es una profesional de la mentira y lo mismo hizo en el doloroso abandono de Liza Aceves en las horas cruciales de la campaña.

 

No se sabe cuándo Liza tomó la decisión de irse a una dirección del Conacyt. Un cambio de vida que le costará mudarse a CDMX con su familia, y tampoco sabemos qué opinó Claudia ante el abandono de su amiga y colaboradora.

 

Muy probablemente ocurrió en los días posteriores al dislate histórico, a la infamia esa de que la cuñada de Eduardo Rivera —Denisse Ortiz— sostenía una relación amorosa con el gobernador Barbosa y que pronto serían legalmente “familia”.

 

Según contó en confianza, se trató de un dislate porque quiso hacer referencia al hijo del gobernador, no a Barbosa Huerta, y no se dio cuenta hasta que estaba fuera del aire. En las horas posteriores, sin embargo, no quiso rectificar, colocó un post en TW que decía poco y al otro día se disculpó a regañadientes.

 

Después de ese dislate, Liza dejó de salir varios días en la mañanera de Claudia. Quizá tomó distancia emocional de la campaña lo que le permitió evaluar la realidad electoral y su futuro político. Entendió que se encontraba en la mira de Casa Aguayo y que la victoria o la derrota no iba a ser obstáculo para que le cobraran facturas.

 

O mejor dicho, que en la derrota ella iba a sufrir las consecuencias pese a que tenía una regiduría asegurada.

 

Total, una mano amiga la ayudó. La primera hipótesis fue que se trató de Paco Vélez Pliego, pero una fuente de primer nivel lo niega. Esta fuente afirma que se trata de un asesor científico de AMLO quien directamente la recomendó y hasta terna hubo, pero ella convenció más porque tiene experiencia en el roce con las posturas críticas. Va a esa posición a aplicar un nuevo reglamento del SNI que va a enardecer a los científicos del país.

 

Me imagino el momento en que Liza le confesó a Claudia que se iba a media campaña. El enojo con disimulo de la alcaldesa. Tanta tensión hubo que no sólo dejó la coordinación de campaña, sino que le pidió renunciar a la regiduría. Una ruptura sin retorno, pero sin estridencia.

 

Si Liza creía en la victoria, pudo haber quedarse con la titularidad de la regiduría para, eventualmente, regresar en algún momento a construir una candidatura a la alcaldía en 2024.

 

Pero tan ruptura hubo que ni siquiera le dieron chance. El sábado por la tarde noche, a horas del debate, ratificó de manera personal en el IEE que abandonaba la preciada regiduría 3 de la planilla que fue a caer en manos de una consejera de origen salvadoreño cuyo mérito es ser cercana a Doña Elo.

 

A tiempo, CAMBIO se enteró que Liza abandonaba a Claudia y enviaba un mensaje de desconfianza sobre el futuro electoral de la alcaldesa. Un golpe hacia afuera, pero también hacia adentro. Proyección de derrota hacia afuera, incertidumbre interna en el equipo.

 

En una de sus muchas mentiras patológicas, dos veces Claudia Rivera Vivanco negó que Liza Aceves hubiera saltado del barco de su campaña.

 

El abandono de tu mano derecha en horas cruciales sólo tiene un significado: que ni tu círculo íntimo está convencido de la posibilidad de obtener la victoria y prefiere irse a buscar una chamba ante el hundimiento. Asegurar un futuro decoroso a asumir la derrota.

 

En las horas de la ruptura con Liza, sobrevino el segundo golpe: el audio de la conversación con Karina N en el que se demuestra que siempre supo del acoso sexual de Andrés García Viveros. A efectos prácticos, desde ese momento canceló lo que restaba de su campaña para no enfrentar en la calle a los medios de comunicación y justificar lo injustificable.

 

Después de escuchar el audio, Liza seguro ratificó que la mejor decisión fue salirse de esa trampa en la que Claudia y Andrés se metieron solos.  Su abrazo fraterno afuera del IEE sólo fue escenografía para la foto, pues la ruptura ocurrió.

 

Andrés García Viveros sabe que Claudia ya no puede protegerlo y se encuentra a expensas de la venganza o de la justicia.

 

Claudia se quedó sin mano derecha y le cortaron la izquierda.

 

Está manquita para el día D.

 

Y en el final, más sola que una higuera en un campo de golf.

 

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