Jueves, 17 de Junio del 2021
Lunes, 07 Junio 2021 04:29

Claudia y la conspiración de las encuestas

Claudia y la conspiración de las encuestas Escrito Por :   Arturo Rueda

Esas mismas encuestas dejaban en claro que el diputado era el candidato más competitivo, y Claudia, la menos competitiva frente a un candidato muy sólido como Eduardo Rivera Pérez. Pensó que a su alrededor había una conspiración: la conspiración de las encuestas. Se cerró, y en ese sentido, fue víctima de ella misma. De su ceguera. De su soberbia. Cuando entró a la campaña, ya era una ‘piñata estrellada’


 

Es muy fácil decir se los dije, pero se los dije: hace más de un año anticipé que la candidatura de Claudia Rivera Vivanco provocaría un efecto ‘Chernobyl’ en toda la zona metropolitana.

 

Que su toxicidad se convertiría en el flanco débil de Morena y que arrastraría a todos en la derrota.

 

El 6 de junio fue una jornada desastrosa para Morena en la zona metropolitana por el voto de castigo contra Claudia. No hay que buscarle mucho. Es la única y absoluta responsable de una derrota brutal de más de 110 mil votos.

 

Le dieron una ‘paliza’.

 

Pero por su culpa, se sumó en carambola  Karina Pérez Popoca en San Andrés, Julio Lorenzini en San Pedro, ‘Toño’ Teutli en Coronango. Ni siquiera ‘Lupita’ Daniel en Cuautlancingo sobrevivió.

 

El efecto ‘CLAU-TANIC’ también impactó la campaña federal. El efecto AMLO y Morena amortiguó un poco, pero se impuso la estrategia de Mario Riestra de tropicalizar el discurso. Con eso se llevaron el Distrito XII, el IX para Ana Teresa Aranda, y todavía en veremos el VI y el XI.

 

A esta hora en el PREP, Nay Salvatori perdió contra Humberto Aguilar Coronado que sólo caminó dos calles. Que le agradezca a ‘Clau’.

 

Cuántas derrotas por la necedad de una sola persona y la complicidad de élites irresponsables de Morena. Sus ‘madrinas’, Bertha Luján y Citlalli Hernández tienen que asumir la responsabilidad en el desastre. Ahora han perdido su alfil para 2024. No traen fichas para la gubernatura. Se hundió a la que apostaban.

 

De fondo, todo el problema proviene de una profunda ignorancia sobre el fenómeno político y sus instrumentos.

 

Desde que llegó al poder, Claudia Rivera decidió que gobernaría a ciegas, sin instrumentos, pues en marzo de 2019 comenzó un tobogán en las encuestas que se detuvo hasta que en abril de 2020 tocó fondo y se convirtió en la peor alcaldesa del país.

 

Nunca quiso ver los números, analizarlos, corregir. Se enfrascó en el ‘potro de la soberbia’ que se centuplicó la noche en la que fue designada candidata con una encuesta oscura que fue negada en el proceso jurídico que instauró Gabriel Biestro contra su partido.

 

Esas mismas encuestas dejaban en claro que el diputado era el candidato más competitivo, y Claudia, la menos competitiva frente a un candidato muy sólido como Eduardo Rivera Pérez.

 

 

Pensó que a su alrededor había una conspiración: la conspiración de las encuestas. Se cerró, y en ese sentido, fue víctima de ella misma, de su ceguera de su soberbia.

 

Cuando entró a la campaña, ya era una ‘piñata estrellada’ a la espera del último golpe.

 

Ese último golpe fue una campaña desastrosa en la que se mezclaron las evidencias de escándalos del pasado que se creían bien guardados en el clóset pero que en realidad estaban muy vivos. La red de ‘moches’ de Roberto Zatarai y Ollín Rivera, el acoso sexual a Karina N, la protección a Andrés García Viveros y lo que no se conocía: el ‘lechegate’, la aversión a la prensa incómoda, su aspiración a tener otra imagen más…’cool’.

 

Todo ello provocó una aceleración en el rechazo a su figura: arrancó la campaña perdiendo por 15 puntos y la cerró perdiendo por 23 puntos de acuerdo con Gabinete de Comunicación Estratégica, que se perfila para ser la encuestadora más precisa del proceso, pues fue la que más se acercó a lo que se ve como resultado final al cierre del PREP: 21 puntos.

 

Por supuesto que todo era previsible: el viernes pasado calculé que Eduardo Rivera Pérez le iba a dar una ‘paliza histórica’ mayor a 100 mil votos. Y así fue. Nadie quiso tomarme la apuesta.

 

Casi a las 2 AM en el cierre de esta columna, ‘Lalo’ le sacaba 110 mil votos de diferencia, por lo que  cuando se haga el cómputo total, quizá acabe con 125 mil, por lo que me habría quedado corto en mi estimación de la votación.

 

La derrota es huérfana, pero siempre trae consecuencias.

 

Ahora, a esperarlas, porque Barbosa sí sacó su Congreso y Evangelista la mayoría de los distritos federales.

 

 

Que comience el velorio en su casa.

 

Que comience la fiesta en la de todos los poblanos: su voto salvó a Puebla.

 

Tonto es el que piensa que el pueblo es tonto.

 

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