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Puebla le da la espalda al Hijo del Vikingo: es abucheado y derrotado por El Grande Americano

El público, dolido por la soberbia de su paisano, decidió volcar su apoyo total hacia el extranjero, creando una atmósfera eléctrica y atípica
Puebla le da la espalda al hijo del Vikingo: es abucheado y derrotado por El Grande Americano
El Grande Americano / El Hijo del Vikingo

El Auditorio GNP Seguros fue testigo de la caída de un ídolo y el nacimiento definitivo de un villano. En la función estelar de AAA “Alianzas” celebrada este 28 de noviembre, el Hijo del Vikingo no solo perdió la batalla ante El Grande Americano, sino que fue repudiado por la afición poblana, que celebró su derrota tras la intervención crucial de Dragon Lee, quien apareció para cobrar las ofensas lanzadas por el “Jinete del Aire” horas antes.

El ambiente fue hostil desde el inicio. Lejos de recibir el cobijo de su ciudad natal, el Hijo del Vikingo fue recibido con abucheos masivos, consecuencia de sus declaraciones donde se autoproclamó el “héroe que Puebla necesita” y menospreció a figuras como Dominik Mysterio y al propio Dragon Lee.

El público, dolido por la soberbia de su paisano, decidió volcar su apoyo total hacia el extranjero, creando una atmósfera eléctrica y atípica.

Ya en el encordado, Vikingo mostró su faceta más despiadada. Tras conectar un impresionante “Mexican Destroyer“, y mientras el árbitro revisaba el estado de salud del Grande Americano, el poblano exigió continuar el castigo, propinando patadas a la nuca de un rival que se desplomaba.

Esta crueldad solo intensificó el rechazo del “respetable“, que veía cómo su paisano intentaba ganar a cualquier costo, incluso tratando de rasgar la máscara de su oponente.

El combate fue una exhibición de resistencia. Vikingo desplegó su arsenal aéreo con un “450° Splash” y un brutal “Diving Double Foot Stomp” fuera del ring contra la escalinata de acero, pero el estadounidense se negó a morir, rompiendo el conteo en dos ocasiones. Ni siquiera el sello de la casa, el “630° Senton”, fue suficiente para liquidar al Grande Americano, quien respondió con un “Suplex” y un “White Noise” que pusieron de pie al auditorio.

El momento de quiebre llegó con la polémica arbitral. El Grande Americano logró atrapar al poblano con una “Cavernaria”, provocando que Vikingo se rindiera visiblemente, pero no había autoridad para validar la sumisión, pues segundos antes el propio Vikingo había provocado que el réferi fuera golpeado accidentalmente.

Aprovechando la anarquía, el poblano recurrió a las artimañas: conectó una “Super Kick” y golpeó a su rival con su característico cuerno de vikingo. Sin embargo, ni con trampas pudo sellar la victoria. En un acto de desesperación, intentó arrancar la máscara del estadounidense con los dientes, pero la resistencia del extranjero fue heroica.

El desenlace fue de película

Cuando Vikingo parecía tener el control, aparecieron Bravo Americano y Rayo Americano para respaldar a su compañero, armándolo con una placa de acero. Pero el factor decisivo fue la entrada sorpresiva de Dragon Lee. La estrella, a quien Vikingo había acusado de “abandonar México”, distrajo al poblano en el momento crucial.

El Grande Americano capitalizó la distracción y, con la placa de acero reforzando su máscara, fulminó al Hijo del Vikingo con un devastador “Running Headbutt“.

El conteo de tres llegó acompañado de una explosión de júbilo en el Auditorio GNP, donde miles de poblanos celebraron la derrota de su propio paisano al grito de “¡Puro pinche Grande Americano!”.

El evento cerró con una lección de humildad para el autoproclamado “Canelo de la Lucha Libre“. Vikingo quería demostrar su superioridad, pero terminó tendido en la lona, derrotado por el extranjero al que llamó “fraude” y superado por la sombra de Dragon Lee, confirmando que en la lucha libre, la soberbia es el peor enemigo, incluso en casa.

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Víctor Burgos

Víctor Burgos

Estudiante de Ciencias de la Comunicación en la BUAP, con 20 años y una pasión por el periodismo de investigación. Enfocado en la cobertura de temas de interés público, política, deporte y sociedad,...