Bajo el Sol


Roberto Martínez Garcilazo


Las Humanidades en la BUAP


Fue la semana pasada cuando la comunidad de Facultad de Filosofía y Letras (FFyL) eligió al que será su director académico durante los próximos años.


De manera contundente Alejandro Palma se impuso a Antonio Robledo. El primero es doctor en letras; maestro en filosofía el segundo. Fue un proceso electoral ordenado y transparente.


Llamó la atención la pluralidad y calidad del equipo de campaña de Alejandro Palma: Fernando Morales Cruzado, José Carlos Blazquez, Miguel Ángel Burgos, Célida Godina y Diana Hernández.


Una vez terminado el proceso, y a unos cuantos días de la ceremonia de asunción del nuevo director, tal vez sería pertinente recordar que de manera recurrente –en tiempos de elección de autoridades académicas-  se ha planteado, por generaciones de universitarios,  la propuesta de que llegado el día se elija de entre planillas que contengan los nombres completos de los  que serían titulares de las secretarías de investigación, académica, administrativa y particular, para que, de esta manera, la comunidad al votar  supiera cabalmente que opción estaría seleccionando.


Además, esta es otra vieja consigna, de aplicar un criterio de representación proporcional de la (s) minoría (s) en los órganos de dirección, regidos por el argumento de que nuestra comunidad es una esencialmente académica en la que la divergencia es mérito, no defecto.


La campaña de Alejandro Palma tuvo la virtud de crear grandes expectativas de renovación de la naturaleza humanística de la FFyL.


En esta apuesta por la actualización  de los orígenes de nuestra alma mater (reflexión crítica sobre la condición humana; investigación sistemática de las transformaciones del mundo cultural) fueron  particularmente valiosos los perfiles tanto del candidato (un investigador que además escribe poesía) como el de su colaborador cercano Fernando Morales Cruzado (maestro en estética y docente de larga trayectoria y experiencia educativa).


Desde su época de profesor del Instituto de Artes Visuales, Morales Cruzado ha sido un apasionado defensor de las Humanidades, mismas que concibe –así lo dice en sus clases- como un ejercicio de la libertad de pensamiento y de creación en pluralidad y dialogo permanente.


Esta elección de director académico de la FFyL nos recuerda que las Humanidades son parte constitutiva de la universidad  porque son las disciplinas que al hacer posible la crítica y la soberanía individual, también establecen norte para la reforma social.


Pero además nos recuerda que las Humanidades son el continente de la vida espiritual del hombre y la trinchera de resistencia en contra de la vulgaridad del mercado y de la política pragmática.


Por ello, no sólo debe seguir existiendo la FFyl; debe fortalecerse con el trabajo y la dirección de sus mentes más lúcidas y generosas.  




 
 

 

 
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