El cajón del desastre


Fritz Glockner

10/03/2010

VIAJE CON NOSTALGIA


Estoy estrenando estudio, y esto no quiere decir que el cajón del desastre vaya a dejar de serlo, incluso todo lo contrario; pero eso sí, ¿se imaginan lo que es hacer mudanza de un cúmulo de papeles, libretas con anotaciones de todo tipo, libros, muchos libros, un chingo de libros, servilletas con anotaciones de varios colores, mapas, revistas, recortes de periódicos, otros tantos clasificados, unos más completos, hartas revistas, y bueno, un cúmulo de muñequitos, colección de ajedreces, cuadros, recuerdos, libros en proceso de gestación, historias por contar, apuntes de viejas materias, legado de aquellos en quienes alguna ocasión consideré como maestros, y más, muchas chingaderas más?, y todas estas cosas regadas en tres puntos diversos de la ciudad de Puebla, para reunirlos luego en el diminuto depa de Hilda que se ha convertido en mi nuevo estudio; eso sí, hay que reconocer que es muy acogedor, a pesar de que queda un poco retirado, allá por la carretera rumbo a Huejotzingo, ¿qué chingaos me fui a hacer hasta allá? Supongo que retirarme para poder apreciar la hermosa vista de los volcanes, y ponerme a escribir sin distractores a la mano.


El estudio se ubica en un cuarto piso, y últimamente con eso de que ha estado hablándose con mucho énfasis de los terremotos y los temblores acontecidos en Haití, en Chile y ahora el más reciente en Turquía, junto con otras gracias más como tsunamis y varias hermosuras más como expresiones de la tierra, por cierto, que cabrones de los chilenos, opacaron la tragedia Haitiana, y ahora los medios masivos de comunicación ya tampoco van a hablar de los cono sureños, sino que ahora serán los turcos quienes acaparen la atención de la tragedia en turno, que los haitianos van a quedar en el olvido en cuanto a las necesidades para su reconstrucción.


Total que con tanta información reciente sobre los movimientos telúricos de los últimos días, mi imaginación se puso a volar, suponiendo que en los próximos días nuestro país volviera a ser el escenario de algo similar, ya ven que nunca nos gusta quedarnos atrás en cuanto a este tipo de competencias naturales, y chingale entonces pensé ¿qué sucedería en aquel momento con mi estrenado estudio, ubicado en el cuarto piso? A todo esto los gemelos que me hicieron el favor de realizar la mudanza mentaron madres por la subida y bajada de tanto escalón, que uno de ellos tuvo que bautizar cada uno de los peldaños con los nombres de viejas novias, o de chicas detrás de las cuales ha deseado arrancar algún beso, para que la friega se sintiera menos, sin duda en el de Verónica éste gemelo se tropezó por más de una ocasión ¿por qué será?


Aquel viaje imaginario de desgracia natural con movida de tierra y toda la cosa, me llevo a visualizar la situación a experimentar: ¿qué carajos sucedería con mi estudio del cuarto piso? La opción de que pudieran valer madres todas las miles de cosas acumuladas durante 48 años para contar hartas historias, desde los apuntes de la primaria, mi libro de “Mis primeras letras” garabateado de manera ingenua, el cuadro de patito que le diseñe a mi madre para dárselo el día de la madre, el cual fue elaborado durante mi paso por el kínder con el nombre de “La Milagrosa”, chingale ¿a quién se le ocurrió inscribirme en ese kínder? Carambas en una de esas y con razón mi padre se fue de guerrillero ¿no?


Con aquellos pensamientos paseando por mi cabeza, poco a poco la obsesión y el pánico comenzaron a trepar por mis diferentes terminales nerviosas, y todo por andar pensando en tantas pendejadas ¿verdad? ¿quién me manda?, por eso opte por cambiar de pensamientos y decidí colocarme –imaginariamente hablando- mis tenis marca Stepgym ¿los conocen? O ya de a perdida unos Fitnesstep, supuestamente ambos son muy requetebuenos, con ellos uno puede bajar de peso, hace nalga, reducir la panza, corregir la eyaculación precoz, aliviar problemas de espalda, dolores de piernas, en una de esas y gracias a estos zapatos deportivos y se saca uno la lotería, dicen por ahí que si los usan los actuales candidatos o incluso los precandidatos, podrán obtener un triunfo rotundo, indiscutible, creo que ha de ser un poco exagerada la publicidad de los mencionados tenis, ya que ha de ser imposible ligar a la chava deseada por el simple y sencillo caso de colocarse unos zapatos deportivos como esos, ¿o será?

 

Mientras tantas ideas corren presurosas por la mente, el recuerdo y la nostalgia a la hora de pretender poner orden al desorden de una mudanza alocada, me queda claro que el cajón del desastre seguirá siendo eso, un espacio que ni los hermosos tenis podrán ordenar.

 



 
 

 

 
Todos los Columnistas