El cajón del desastre


Fritz Glockner

14/09/2009

VA DE NUEZ


Como que ya había pensado acudir a otros sabores, ¿qué tal el de fresa? ¿chocolate? ¿vainilla? Pero con lo acontecido durante la semana, creo que habrá que repetir la nuez… Y es qué ¿cómo no ubicar dos latas de Jumex dentro del cajón del desastre?


Ya me ha venido aburriendo a mi mismo el insistir en la incoherencia de los acontecimientos que se manifiestan en nuestro México, e imagino que si yo me he estado aburriendo a mí mismo, pues  con mayor razón he de traer jodidos a los posibles lectores del cajón; pero la idea de ser testigos de la movilización de unos 500 efectivos entre militares, policías, cuerpos especiales y demás personal de auxilio en el aeropuerto internacional de la ciudad de México, porque un pastor tuvo la ocurrencia de seguir los dictados de Dios y para cumplirlos, le llegó la preciosa ocurrencia de llenar dos latas de jugo con arena y luego colocarle unos foquitos para que el artefacto contara con cierto nivel de verosimilitud a la hora de hacer pasar el invento por una bomba, y de ahí surgió un secuestro que nunca tuvo lugar, una amenaza que fue ficción, un terrorista que es portavoz de dios, los medios de comunicación que nos transmitieron en vivo y a todo color los acontecimientos para que no quedara duda de nada, sobre todo de que la farsa sigue conviviendo con una cotidianidad escandalosa entre los mexicanos.


La forma como se volcaron las televisoras para tener en sus principales programas a los participantes de aquellos ridículos hechos me ha dejado pasmado, ya que se ha insistido en hablar de secuestro, pero a final de cuentas no hubo tal, de heroísmo, pero a la mera hora no hubo riesgo real, lo que verdaderamente ha quedado a la vista, lo evidente, lo real, tiene que ver con el grado de vulnerabilidad que hoy por hoy existe en el estado mexicano; ya se había manifestado cuando en un supuesto accidente aéreo perdieran la vida el año pasado los número dos y tres de la seguridad del estado, y han existido un sinnúmero de acontecimientos que nos confirman esta situación, pero llegar al grado de exhibir la histeria provocada por un par de latas llenas de arena y permitir al pastor que declare ante los medios el mensaje dictado por dios, simplemente raya en lo delirante.


Por si esto fuera una muestra de debilidad, las recientes declaraciones de funcionarios y del mismísimo presidente de la república pretendiendo defender y argumentar a favor de su iniciativa económica para el próximo año, que supuestamente nos va a aliviar de este catarro financiero llamado crisis económica, dan a conocer lo que realmente saben de los pobres como situación social, económica, política y cultural. Proponer que dejen de consumir agua y luz, inventarles que si pagan más impuestos el próximo año, van a salir beneficiados, mediatizar a través del futbol, la virgen de Guadalupe, el bombardeo mediático y los discursos banales son signos de una mentalidad más que chata, es como argumentar que el mexicano es pobre porque es flojo, huevón, o insistir que existen pordioseros porque así lo prefieren, ya que tienen la oportunidad de ir a comprar al Palacio de Hierro, pero no saben aprovechar las oportunidades que la vida les otorga.

 

El nivel de los medios de comunicación se ubica con tres héroes potencializados; uno Juanito, buscando quedarse como delegado de Iztapalapa, dos, el pastor amenazador de bombas, cantautor, predicador de la palabra del señor y muchas gracias más, y tres, aquel que participó en el concurso de canto de la cadena televisiva Azteca, y que a pesar de ser un farsante, un bufón de los malos y por no escatimar en adjetivos, un naco, el famoso Luís Armando, que lleva por sobrenombre el de Paolo Boti, al cual se le otorgó la conducción de un programa en la barra del canal 13, pues todos ellos son uno mismo, son el ejemplo que se desea potencializar durante el actual sexenio sobre el éxito, atrás ha quedado la idea del pastor de ovejas que logra llegar a ser Presidente de México, luego de muchos esfuerzos y sin sabores, no, ahora se puede ser alguien en la vida haciendo el ridículo, simulando, inventando, farseando, y es obvio, son los tiempos, hay uno que dice ser presidente y no actúa como tal, hay 500 que juegan a ser diputados, otros más que se visten de jueces, narcos disfrazados de policías, policías disfrazados de narcos, en fin, otra vez una de nuez, total, la fresa ya subió de precio.

 



 
 

 

 
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