El cajón del desastre


Fritz Glockner

18/02/2009

QUE DICEN QUE SI


La Comisión Nacional de Derechos Humanos ha declarado que siempre si, que en efecto, que sí es cierto, que la abuelita dio permiso para amonestar a algunos miembros del gabinete de Calderón, que de pronto hay, al parecer, cierta responsabilidad de diversas corporaciones policíacas, así como de Ulises Ruiz de fama mundial por sus golpes, asesinatos y demás delitos; incluyendo además a las fuerzas armadas del país, así como a Fernando Gómez Mont, porque evidentemente difícil sería hacerle llegar un extrañamiento a Mouriño, el responsable directo del caso, ya que según me dicen por la Ouija no se admiten ese tipo de requerimientos.


Total que el estado mexicano una vez más vuelve a hacer de las suyas, ya que ha quedado completamente comprobado que el gobierno de Calderón, repitiendo las viejas enseñanzas de don Luís Echeverría, es el responsable de la desaparición de Andrés Reyes Amaya y Gabriel Alberto Cruz Sánchez, supuestos líderes del Ejército Popular Revolucionario (EPR).


¿Y cómo no repetir las viejas prácticas? Los gobiernos panistas han presumido que los tiempos de la represión, de la desaparición forzada, de la tortura, de la censura, del madreo pues, habían quedado atrás; incluso Fox, como todos sabemos hizo el ridículo al pretender saldar las viejas deudas del pasado, creando la famosa Fiscalía Especial, la cual supuestamente investigaría a los responsables de los delitos del pasado, en cuanto a la mal llamada “Guerra Sucia”, ya que sostengo que lo vivido en México durante las décadas de los años 60, 70 y 80s fue una “Guerra de Baja Intensidad”, y es que no prospero ninguna de las órdenes de aprehensión y la justicia mexicana declaró improcedentes los procesos contra Luís Echeverría y Miguel Nazar Haro; es así como al percatarse del juego de espejos entre el pasado y el presente, que los actuales gobernantes han optado por repetir las prácticas de la represión, ya que la reflexión es evidente y se dicen a así mismos, si no se castigo a ninguno de los responsables de tantas vejaciones en contra de los opositores al sistema en el pasado, ¿me van a castigar a mi?


La repetición instantánea para actuar se ve inmediatamente, y como no, si el estado de derecho es una aspiración inalcanzable, así como la legalidad, la justicia o la llamada aplicación de la ley son frases huecas, sin sentido, aburridas, insospechadas, inertes, inservibles.


Ya la comisión de intermediación propuesta por el EPR había declarado algo similar, pero claro, parecía que los integrantes de dicha comisión pretendían ser parciales, y ahora se demuestra que no, que todo lo que ellos habían descubierto, también lo ha develado la CNDH, haber cual es la reacción de Calderón y compañía ante tal señalamiento, esperemos que no se tarde más de 15 días en responder, como cuando se hizo la propuesta para la creación de la antes mencionada comisión de intermediación.


Por otro extremo del cajón, se descubre una declaración aterradora del Secretario de Gobernación del estado de Puebla, Mario Montero, quién al parecer con mucha tranquilidad sugirió a los medios de comunicación, para que estos se lo dijeran a la población, que “debemos acostumbrarnos a la presencia de militares” guauuuu, o sea que ¿la idea de vernos en un estado militarizado deberá ser una constante dentro de la cotidianidad mexicana? ¿Cómo se puede sugerir que pronto veremos a más soldados en la calle que a policías? ¿Será esta la mejor manera de combatir al famoso crimen organizado? ¿Es bueno declarar el estado de sitio?


Ya veo la cara de algunos lectores sugiriendo que estoy exagerando, que no es para tanto, que es hora de poner un hasta aquí a tanto jijo de la jijurria que anda por la calle delinquiendo, pero ¿a costa de qué? La militarización de la justicia no es la mejor de las medicinas para resolver y combatir diversos problemas que tienen que ver con la delincuencia, la violencia, los asaltos, secuestros y el narcotráfico. ¿Para qué están las instituciones?
Una recomendación de la CNDH a diversos organismos del estado mexicano, una declaración que sugiere la ingobernabilidad en la región, son algunos de los ingredientes que nos permiten afirmar que alguien dice por ahí: que dicen que sí.

 



 
 

 

 
Todos los Columnistas