El cajón del desastre


Fritz Glockner

20/01/2010

¿ASÍ O MÁS PINCHE?


El fin de semana pasado fue para el escenario poblano uno de los más desastrosos en la historia de la entidad, incluso hasta podría llegar a la exageración de que el único contexto con mayor fatalidad es el de Haití, de ahí en fuera no creo que exista un ambiente tan pobre, ridículo, mediocre, absurdo, insulso, increíble o banal como el juego político escenificado en nuestro estado.


El éxito de la impunidad del Marinismo es hoy un caso para Ripley, las crónicas de la mayoría de los periódicos, de los locutores, de los noticiarios dan testimonio de que durante el quinto informe de gobierno de Mario Marín se vivió lo prodigioso, el antiguo apestado no sólo dejo de serlo, sino que incluso hoy día se le respeta, venera, y por qué no hasta se le admira.


Y claro, ante tanta impunidad, ante tanto éxito, ¿por qué carajos no habría de decidir quién va a ser el candidato del PRI a la gubernatura? ¿Aún y cuando éste no pase los exámenes de poblanidad? ¿A pesar de los pésimos resultados para atender a los sectores más desprotegidos del estado? ¿Aún y cuando existen testimonios de incapacidad, corrupción y desconfianza?


Pero eso sí, ahora la oposición de izquierda y de derecha barajan la opción de unir sus cuadros, fuerzas, votos, ideologías, intenciones y posturas para derrotar al Marinismo en las próximas elecciones; iniciativa que a primer suspiro parece viable, pero cuando se detiene uno a reflexionar un poco más aquella idea, comienzan a circular un sin número de interrogantes, preguntas, dudas y viejas historias: ¿es viable ver juntos a FUAS y CAROLINOS? ¿Pueden sumar fuerzas en Puebla aquellos que se han ubicado en los polos contrarios? ¿Aquellos que han instigado a la iglesia para que promueva la ley de dios y no la de los hombres podrán ir de la mano de quienes aprobaron una ley supuestamente antinatural? ¿Es una buena decisión ver unidos a los explotadores de siempre hermanados por los explotados? ¿Es tan deleznable el Marinismo como para convocar al matrimonio de los opuestos? ¿Se pueden olvidar las viejas afrentas como las alzas a los insumos básicos, las imposiciones fiscales, los atentados en contra de los jodidos de México?


La marcha de febrero en el año de 2006 que convocara a poblanos de todos los colores, ideologías, creencias, partidos, religiones, gustos, sexos, edades, profesiones y demás divergencias promoviendo la renuncia del gobernador pareciera ser el espíritu que mueve a una actual alianza electoral entre el PAN y el PRD, sin embargo se le olvida hoy a ambos partidos que la impunidad del llamado “gober precioso” se debió en gran medida a que éste supo negociar su estadía tanto con los candidatos a la presidencia de la república de uno y de otro signo político, Marín apostó en dos mesas de póker su estadía en Casa Aguayo, los testimonios de los panistas hoy día ha sido conocida, falta que las huestes de Andrés Manuel hagan lo propio, o sea que no se asusten del éxito de la actual impunidad, porque sin duda alguna tanto panistas como perredistas son cómplices de ésta.


Incluso la opción de la supuesta alianza hubiera sido más viable si se hubiera construido desde la ciudadanía poblana que tampoco se encuentra muy a gusto con la gestión Marinista, a pesar de las aparentes calificaciones favorables con las que está concluyendo su sexenio Mario Marín, pero la simple idea electorera de unir las ideologías y los principios de los históricos izquierdistas con los derechistas suena irreal, estúpido, ilógico, como dirían los católicos antinatural; y no es que se le apueste a la condición a favor del PRI, como se ha señalado a quienes han expresado su inconformidad con la posible alianza, ya sea desde los rincones del PAN o del PRD, sino que simplemente hay que tener memoria, principios, ubicación de la realidad, saber dejar a salvo la ideología más allá de los arribismos.

 

Muchas cosas han cambiado desde aquella histórica marcha protestando en contra del “precioso”, hoy todos parecen jalarse las greñas por el apoyo incondicional otorgado que permitió la trascendencia de la prepotencia como acto de gobierno, nadie desea ubicar que la cola es total y absolutamente evidente, y por eso el precioso Frankenstein camina con paso firme, sabiendo que las canicas le pertenecen y logra la convocatoria política observada el viernes 15, el futuro de Puebla se ve desolador, gacho, feo, chafa, pinche pues; ¿o estoy equivocado?

 



 
 

 

 
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