El cajón del desastre


Fritz Glockner

20/07/2009

UNA LAGRIMA PERDIDA


Ya había yo comentado la semana pasada como existen desde hace un buen de tiempo ciertas ausencias en el encuentro anual de la novela policíaca denominado la semana negra, que cada año se lleva a cabo en la ciudad de Gijón, España. Pero en este 2009, más de una lágrima quedó suspendida, otras más afloraron sin pudor, las hubo aquellas que ni siquiera pretendieron asomarse, el motivo de aquella convocatoria fue recordar a Paco Ignacio Taibo I, por medio de una lectura de sus textos.


Fue el martes de la semana pasada, los amigos acudieron sin recelo, sin objeción, Ana Belén, Joan Manuel Serrat, Luís García Montero, Víctor Manuel, Tini el Presidente de Asturias, Paz la alcaldesa de Gijón, y más de un centenar de personas reunidas en la carpa del encuentro dispuestos a deleitarse con la palabra heredada por Taibo I.


Primero fue el turno de una gaita, la cual con su chillar nos devolvió los días de Taibo I en Asturias, para concluir la lectura con el trepidar del mariachi, cerrando así el círculo de la existencia amorosa del intelectual asturiano-mexicano.


Habría que hacer la anotación del texto que le tocó leer a Joan Manuel Serrat, las primeras páginas de la novela “Fuga, Hierro y Fuego” de Taibo I, aquella magna descripción del descender de los ángeles para fundar nuestra ciudad; Puebla, y toda la organización que conlleva esto, el trazo urbano, la determinación y los roles sociales de cada uno de los nuevos habitantes de esta angelópolis que aún siguen siendo tan representativos como entonces, la viuda sigue cuidando de la moral absurda, como aquella estúpida ley anti aborto y anti unión entre homosexuales promovida hace ya unos meses en nuestro estado, así como los ateos que seguimos negando la versión fundadora de los ángeles y que al percatarnos de los seres de alas y plumas mejor optamos por suponer que se trata de unos patos desorientados.


Paco amaba nuestra ciudad, le atraía el barroco, la gastronomía, los dulces, no se animaba del todo con la mala fama de los poblanos, aún que nunca se vio receloso de nosotros, simplemente llegó a hacer algún comentario desde Gijón, “tal vez el problema de Puebla es que se ven más cúpulas de iglesias, que la torre de la escuela de Filosofía”.


Si es cierto que gran parte de los asistentes al encuentro por la memoria a favor de Taibo I acudieron motivados por la presencia de los amigos cantantes afamados de Paco I, también es cierto que el ambiente que se respiro mantuvo esa nostalgia agradable por la bondad del que fuera periodista, escritor, guionista, pero sobre todo amigo cálido, entrañable, maestro de varias generaciones en España y México del buen escribir y también del buen comer y del buen beber.


Para cerrar el círculo de aquellas ausencias hoy más presentes que nunca, el poeta Luís García Montero llegó con su primera novela debajo del brazo, “Mañana no será lo que dios quiera”, donde hace el recuento existencial, sentimental, literario y poético de Ángel González, el amigo mayor de Paco I, como no iban a partir casi al mismo tiempo los dos, aquellos que desde niños supieron hacer frente a las calamidades de la guerra civil española desde Oviedo y Gijón, aquellos que supieron convertir la tragedia en un juego infantil para no guardar nunca una lágrima amarga, que evitara disfrutar el resto de la vida misma, ya fuera en la clandestinidad ante la amenaza fascista, o desde el exilio de un país amigo.


La XXII edición de esta semana negra que concluye ya, hoy ha sido más que nunca una alegoría por la memoria, por la inteligencia, por el recuerdo de amigos entrañables, por las bondades humanas, por la palabra impresa que convoca los sueños, las ideas, los placeres que otros están condenados a perderse.


Las lágrimas bien pueden ser una expresión de dolor, pero también de alegría, así como de firma y tatuaje para sentir que la ausencia es presencia, y que el pasado existe hoy gracias a esa capacidad de la memoria que nos da el valor de reconstruir día con día esas figuras entrañables de la literatura españolas mexicanas.

 



 
 

 

 
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