El contenido de las columnas y de opinión son responsabilidad de quien las escribe y no reflejan precisamente la linea editorial de este medio

 

Mi gabinete será ciudadano: Blanca Alcalá

 

Que bueno que Roberto Ruiz Esparza siga más vivo que nunca, como dice él, seguramente lo seguiremos viendo, y muy seguido, apoyando al Puebla en el estadio”, responde muy tranquila Blanca en cuanto se le pregunta la supuesta estrategia de que el exfutbolista podría destronarla de la candidatura del PRI a la alcaldía, tras un alianza con el Verde Ecologista. “Sería muy extraño que todo el partido reculara para aceptar las condiciones de un partido más pequeño. Sé que hay unos cuantos
que se pusieron nerviosos, pero no tengo ninguna duda de que soy la candidata, que me inscribiré este
domingo y, pese al enorme reto, ganaremos la presidencia municipal.

Estoy feliz de recibir todo el apoyo, no sólo de los priístas, sino de muchos ciudadanos que me han conocido a lo largo de mis más de 20 años de trayectoria profesional, partidista y de gobierno”. Aunque fue una noticia deseada desde hace más de seis años y por la que se ha preparado toda su vida... no pudo evitar la sorpresa, las ganas de gritar, de saltar, cuando Valentín Meneses le dio la noticia por celular: “¿ya estás preparada para abanderar a tu partido?”.

 

Y todo lo estudiado, los cursos, los programas, la experiencia, los viajes, el doctorado a punto de terminar, todo, ahora aterriza de golpe: Blanca Alcalá Ruiz respondió un si, tajante.

 

Javier López Zavala fue el segundo en abordarla: le dijo que lo mejor para el partido, si es que querían ganar la capital, era que ella fuera la candidata. El tiraba la toalla: ya no sería candidato a la alcaldía, pero que contaba con todo la estructura del partido. Víctor Gabriel Chedraui fue el tercero que le dio la palmada en el hombro, señal de solidaridad. Por último, las palabras del gobernador fueron la pinza.

Blanca sólo puso una condición:

que todos, absolutamente todos los sectores, líderes y precandidatos estuvieran de acuerdo. Sólo así renunciaría a la subsecretaría de Desarrollo Social. Se fue de madrugada, desvelada, pero con la certeza de que todo estaba en orden: las carpetas, los archivos para dar seguimiento a cada programa,
los estados de cuenta...


Al otro día, martes, se peinó y maquilló como todos los días, escogió un conjunto blanco de falda y saco de algodón (ahí notó que estaba unos kilitos abajo de su peso), y unos pendientes y collar de perlas:

estaba lista para su presentación en la arena política, las entrevistas y las fotos. La campaña (no oficial)había empezado.


La felicidad, imposible de ocultar. —¿Lista para formar tu gabinete municipal? —Lo primero es seleccionar a mis regidores. Lo haré con mucho cuidado, porque quiero llevar a lo mejor del priísmo, pero también recurriré a los talentos locales, que son muchos.

 

Quiero ciudadanos valiosos en mi equipo. Lo mismo ocurrirá con mi gabinete: gente honrada, entregada y profesional, que no se espante de mi ritmo de trabajo (risas), aunque ya muchos me conocen que me levanto 5 de la mañana y que no me voy hasta que termino la agenda del día. Buscaré
a mujeres, jóvenes, profesionistas, académicos, empresarios, a gente talentosa. Será un gobierno con gran apertura. —¿Tanto así? — Tanto así, desde la escuela.

— ¿Cuánto te sorprendió la noticia
de que tu serías la candidata?
—Mucho. Aunque es una noticia
que he esperado y trabajado por más
de 6 años, no dejó de sorprenderme.
—Y para la mayoría, fue una noticia
bomba... los favoritos eran Zavala,
Ruiz Esparza, y últimamente Víctor
Gabriel Chedraui.


— Si, eso demuestra que en el PRI se están tomando decisiones en colectivo. Ya no se tratan de proyectos personales. Se trata que logremos un trabajo de inclusión para que salga a relucir el partido por el que siempre he estado comprometida. —No eres marinista, nunca perteneciste a la famosa Burbuja, ¿esto te beneficia o te perjudica?


— El PRI está recuperando su esencia, que era la apertura. Cuando tuvimos éxito fue cuando se incluía
las voces de todas las corrientes del partido. Mi candidatura es resultado de esto. No hay padrinos que valgan para ganar. Yo vengo desde abajo, entré por la puerta del partido hace más de 20 años sin ningún cargo a conocer su ideología, a trabajar, a pegar propaganda, y poco a poco fui creciendo y ahora voy a entrar a la casona de la 5 poniente a pedir ser su candidata.

 

—¿Realmente estás segura que tienes el apoyo del gobernador Mario Marín y del secretario de gobernación, Javier López Zavala?

— Primera que nada seré respetuosa de la ley en el manejo de los recursos públicos. Sólo utilizaré los recursos que la ley me autorice para mi campaña. Estoy segura de contar con el apoyo moral de todos los priístas.

 

— Ser alcaldesa te lleva a pensar en la gubernatura ¿Te ha pasado por la cabeza?
— No, no, no, en lo absoluto.


Quiero ser la primera presidenta municipal de Puebla, ése ha sido mi sueño, y con esa misma franqueza te aseguro que la gubernatura está fuera de toda proporción. No es lo que me gustaría. Mis planes futuros podrías ser ir al senado, a la Cámara de Diputados, más adelante, dedicarme a la docencia, ser rectora de alguna universidad.

— Te lo pregunto porque tu adversario panista, Toño Sánchez, dice que de aquí se va a Casa Puebla.

— Me parece bien que lo diga: lo importante es que uno sea congruente con lo que diga y lo que hace. Mi causa es la ciudad y jamás lo tomaría como un trampolín político.

—¿Cómo ganarle al Pan con una ventaja real de 14 puntos?

 

— Con un gran esfuerzo y con trabajo, si es necesario, de 24 horas.


Con orden, equilibrio, con propuestas de gobierno viables y hablando con la verdad. Buscaré a todos los talentos locales ciudadanos, motivaré la participación ciudadana porque estoy segura que ahí están las respuestas de muchos problemas. Mi campaña será de inclusión, tolerante. —Con esta candidatura, ¿te hizo justicia la Revolución?


—(Risas) Creo en la perseverancia.
—¿Cuáles es la diferencia cuando
buscaste la candidatura hace 6 años a ahorita?

— Los años te permiten ir madurando,
vas construyendo muchas redes, relaciones y vas teniendo una visión más clara de las cosas. Hoy me
siento segura, firme, confiada, con los pies en la tierra.

— Roberto Ruiz Esparza asegura que está más vivo que nunca y que puede ser el candidato de otro partido, en alianza con el PRI a la alcaldía,

¿qué opinas de eso?
—Me da mucho gusto que Roberto siga vivo, seguramente lo seguiremos viendo en los partidos del Puebla apoyando ahora a la franja. Yo te diría que es un hecho que todos los sectores han manifestado su respaldo y que el domingo me estaré registrando para concretar la candidatura de Blanca Alcalá a la presidencia municipal de Puebla. La candidatura está resuelta. Me parecería extraño que el PRI tuviera que ceder a las solicitudes de otro partido más pequeño.

—¿Qué te dijo tu esposo cuando se enteró de la noticia?
— Eduardo, el compañero de mi vida, me felicitó, porque ya me lo merecía, que disfrutara todo esto y que contara con él para todo.

 

Y si hay una primera alcaldesa

— ¿Qué es lo que piensas hacer cuando entres como alcaldesa al Palacio Municipal?
— Puebla necesita a una administradora que sepa cómo poner en práctica las políticas públicas.
Conozco de las finanzas públicas y no voy a llegar a aprender.

 

Los últimos años de mi ejercicio profesional y académico los he dedicado a la construcción de proyectos de ciudad en la nueva etapa de los gobiernos locales. Demostraré que las mujeres estamos
preparadas para asumir las más altas responsabilidades y que somos capaces de dar resultados. A
mi me ha servido mucho el nunca perder contacto con la gente, sigo yendo a sus primeras comuniones, graduaciones, a sus bodas, a sus asambleas de vecinos, a apoyarlos en sus proyectos productivos.

—¿Algún plan estratégico de gobierno?
—Toda propuesta de gobierno debe de responder a tres preguntas: ¿qué ciudad queremos ?, qué ciudad deseamos ?, ¿qué gobierno es el que ofrecemos ? En la primera debemos atrevernos a soñar: veo a una ciudad competitiva, moderna, segura, que como gobierno podemos construir un escenario económico que posibilite los empleos suf icientes y ef icientes, y para ello hay que trabajar mucho. Tenemos una gran ciudad con mucha obra de primer nivel, pero también hay muchas otras cosas por hacer. La segunda nos lleva a construir una sociedad más equitativa: muchas colonias siguen rezagadas con problemas tan básicos como la regularización de la tenencia de la tierra hasta los servicios básicos, impulsar programas de mejoramiento de la vivienda. Necesitamos también equidad en salud y educación: el 2 por ciento de la población en la capital es analfabeta, y la mayoría son mujeres. Necesitamos programas novedosos y ef icaces para regular esto.

 

La tercera, me queda claro que los poblanos queremos un gobierno honesto, transparente, que le hable con la verdad.

 

Publicidad

Versión Online

 

© Copyright, 2007 www.diariocambio.com.mx