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— Podría estar equivocado quien de por muerto al Capi, Roberto Ruiz Esparza. En corto, el exfutbolista comenta a los amigos: “no estoy muerto, al contrario, estoy más vivo que nunca”. Al parecer, la candidatura del Pri se le fue de las manos, y ahora sólo le resta ir a la nominación por la presidencia municipal por un partido pequeño. ¿Se imagina en la boleta, juntos, los nombres de Antonio Sánchez Díaz de Rivera, Blanca Alcalá, Gabriel Hinojosa Rivero y Roberto Ruiz Esparza? El efecto produce un resultado impredecible, sobre todo para los panistas que desde ahorita ya están cantando victoria.

 

Ana Teresa Aranda organizó una comida con su equipo de campaña, allá en su casa (la del fraccionamiento de Moratilla). La convivencia incluyó ver el partido de futbol México- Paraguay. Ahí la Doña les comentó algunas de sus intenciones políticas, porque no piensa quitar el dedo del renglón para seguir peleando posiciones, a pesar de la inesperada derrota (para ella) frente a Toño Sánchez. Algunas de las medidas que promoverá será el apoyo electoral para dos aspirantes a la candidatura a una diputación local: la regidora con licencia Jacqueline Litardi, que compite por el distrito 1 y Mónica Castillo, por el distrito 2.

 

— El problema para la Doña es que aunque Litardi es una mujer con carrera de partido, trabajadora y con una excelente imagen, los panistas tienen una percepción irrevocable: Blanca Jiménez lleva tiempo trabajando el distrito, con el agregado de que cuenta con el respaldo de su esposo, Genaro Ramírez (quien por escaso margen casi le gana la dirigencia municipal a Jorge Ehlinger) y, por supuesto, de Toño Sánchez. En pocas palabras, Litardi y la Doña la tienen bastante complica. En el distrito 2, igual o peor aún porque el Yunque apoyará a Martín Rojas, mientras que Humberto Aguilar Coronado impulsa a Pedro Gutiérrez, un chavo bastante movido, con experiencia partidista a nivel nacional.

 

— Entre las conversaciones privadas con los líderes panistas y sus propias declaraciones a los medios hay una total congruencia: Rafael Micalco, Jorge Ehlinger, Toño Sánchez, Pablo Rodríguez, Miguel Angel Mantilla y Pablo Montiel tienen la plena seguridad de que el PRI hizo su peor selección con Blanca Alcalá, a quien enviaron a perder. Tanta importancia le restan a Alcalá que su confianza se afianzó más: Toño será el próximo alcalde de Puebla.

— Tal seguridad puede funcionar a favor de la candidata del PRI. La percepción de los panistas está equivocada. Blanca fue, sin lugar a dudas, la mejor opción que tenía el tricolor. Otro dato: La candidatura de Alcalá causó un impacto entre la militancia priísta que parecía imposible: la unión de todas las corriente y la reaparición de personajes que fueron relegados en el último año: Víctor Manuel Giorgana, Melquíades Morales y ahora, Enrique Doger, quien no cabe de contento con la designación de Alcalá en lugar del exfutbolista Roberto Ruiz Esparza. Por cierto, la comida del sábado que ofreció Giorgana en la que coincidieron todas las figuras de primer nivel del Pri fue un éxito, una vez que sirvió para conciliar apoyos (sobre todo lana, mucha lana) para la campaña de Alcalá.

 

— Esta unión priísta puede ser una desventaja para el PAN, porque los anateresistas están que trinan porque los toñistas se niegan a compartir aunque sea una rebadanititita del pastel. La división y el descontento van a en aumento. La situación se polarizará aún más en las convenciones para elegir candidatos a diputados. La Doña aparece en franca desventaja con mínimas posibilidades de negociación: Toño no le dará nada.


 
— Quien tampoco está muy contento que digamos es el Tigre, Humberto Aguilar Coronado, ya que la diputación prometida se está evaporando y su cachorro, Pedro Gutiérrez está a punto de quedarse sin el distrito 3, que como ya lo mencionamos, parece estar apartado para Martín Rojas.

 

— Otra información que se está dando como un hecho entre los panistas es que Eduardo Rivera Pérez, exdirigente estatal del PAN quien anda disfrutando de una merecida beca en España (que incluye casa, comida y colegiatura para sus dos hijos) es que el partido lo está terminando de convencer para que regrese para darle una pluri: la intención es convertirlo en el dirigente de la bancada del PAN en el Congreso Local. Y si las cuentas no les fallan, Lalo sería el próximo presidente de la Gran Comisión del Congreso del Estado. Por supuesto que la logística panista proyecta aún un futuro más prometedor para Rivera: tras posicionarlo en una tribuna interesante, se convertiría en el candidato natural a la próxima presidencia municipal. Pero esa ya es otra historia en la que falta mucho, pero mucho tiempo. Esa es la intentona.

 

— La operación de los dogeristas está en su punto máximo para terminar de apuntalar al extesorero municipal Jorge Ruiz, una vez que de la nada surgió una tal Angélica Hernández para competir por el mismo distrito (el 3),  con el pretexto de impulsar una mujer para nivel la equidad de género en la repartición de candidaturas. Obviamente que la indignación de Ruiz y de los dogeristas estalló, una vez que ya llevan mucho camino andado mientras que Angélica no tiene más carta de presentación que ser un delfín protegido del secretario de gobernación, Javier López Zavala. Hasta el examen para calificar como aspirante se lo hicieron a ella solita, sin enredarla con la chusma. Será la próxima semana cuando el extesorero reciba la famosa señal: o le sigue o le para.

 

 

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