Los Conjurados


Erika Rivero Almazán

 

¿Qué hay detrás de los cambios en el gabinete marinista?


A partir de hoy el gobernador ejecutará los cambios en su gabinete.


Los famosos y tan citados cambios anunciados, muchos, desde hace un año, por todos los medios de comunicación aldeanos.


Todavía el fin de semana fue un hervidero: las versiones encontradas vaticinaban modificaciones de última hora por el propio Mario Marín, y varios de los involucrados se tronaron los dedos, sufrimiento que los acompañará hasta que el anuncio se haga oficial, porque en las oficinas de gobierno, hasta el pasado viernes, a nadie se le vio vaciando cajones de oficina ni preparando actas de entrega-recepción.


Hasta trascendió que la cabeza del presidente de la Comisión para el Acceso a la Información Pública (CAIP), Antonio Juárez Acevedo, caerá con toda seguridad, y será antes de Semana Santa, buscando así que la llegada de las vacaciones evaporen el escándalo. Eso sí, su salida se planea por la puerta grande, so pretexto de “motivos personales”, para evitar manchar más su expediente y dar explicaciones sobre si mintió o no respecto a pertenecer a la agrupación política Plataforma Cuatro, mientras era todavía servidor público.


O sea, que el ambiente del primer círculo político del estado se encuentra en ebullición, por los multicitados cambios.


Veamos.


Haciendo una recapitulación, si los duendes no hacen travesuras, los cambios son los siguientes:

 

1.- Blanca Laura Villeda se va de la Procuraduría y llegará el exlíder del congreso local, Pericles Olivares. El dato está por confirmarse porque ayer domingo corrió la versión de que se iría a la Secretaría de Comunicaciones y Transportes. De ahí la duda si Valentín Meneses realmente llegará a ocupar esta estafeta.

 

2.- Pero todo parece beneficiar al todavía presidente del Comité Directivo Estatal del PRI, quien dejará su lugar, (ése si muy cantado) a Alejandro Armenta, quien esta vez no tiene escapatoria: hace dos años estuvo a punto de llegar a esta posición, pero para su fortuna fue nombrado Vega Rayet. Ahora no tiene salida y deberá dejar su adorada Sedeso. América Soto se perfila para la secretaría general.

 

3.- A su vez, su lugar en la Sedeso será ocupado por Javier López Zavala, el exsecretario de Gobernación y excoordinador de la promoción al voto, retornando así al gabinete marinista que le permite una gran operatividad.

 

4.- El secretario del Trabajo y Competitividad, José Antonio López Malo se va a Desarrollo Económico, para que vuelva a recuperar la relación de este gobierno con los empresarios, mientras Carlos Hernández ocupará el lugar que dejará López Malo.

 

5.- Las secretarías de Cultura y Turismo, también aparecen en la lista de pendientes y Juan Juan José Bretón Ávalos y Alejandro Montiel podrían salir del gabinete, pero este anuncio es cada vez es más endeble. Puede caerse.

 

6.- Carlos Orozco, se dice que podría llegar al Instituto Poblano de la Vivienda.

 

Cambios, cambios, cambios.


La palabra ‘cambio’ en un gabinete de gobierno nos propone una transformación del proyecto de gobierno.


Es más, alienta la transformación, y hasta a veces, dependiendo de qué tan radicales son estos ‘cambios’, empezar de cero, mejorar o incluso eliminar lo que no sirvió.


En el caso de Mario Marín, es entendible que a sus tres años de administración, a la mitad del camino, se proponga un viraje que le proporcione una nueva imagen, tan deteriorada a nivel nacional, aunque a nivel estatal haya recuperado puntos en el ánimo de la población y el control político que garantizó su permanencia.


Es así que los tan nombrados cambios se retrasaron al punto de prometerse después de transcurrido el tercer informe de labores. 


Bueno, eso ya sucedió.


¿Y ahora?


Ahora si vienen los cambios en el gabinete.


Pero, ¿realmente estamos hablando de cambios?


¿O se trata sólo de enroques?


Pinturita por encimita.


El juego de las sillas en donde los invitados a la fiesta pertenecen al selecto grupo de la burbuja marinista. Y parece que este lunes la música se ha detenido: los asistentes tienen que ocupar un asiento lo más pronto posible si quieren seguir jugando.


Se cambio de lugar, pero nada más.


El juego y los invitados son los mismos.


No hay cambios que nos hagan pensar en transformaciones, y chance, en una mejoría en el desempeño de este sexenio.


Mario Marín demostró en su último informe que los tropiezos de los primeros años no causaron merma ni en su proyecto de gobierno ni en su visión de estado.


Marín es el mismo, y así lo ha expresado públicamente: no hay errores que corregir, porque en Puebla todo está bien.


La Célula sigue su curso, o sea, estancada, al igual que la creación de empleos y de los incentivos para la formación de nuevas empresas, los precios en los servicios públicos siguen aumentando, en el PRI, cada vez son más las corrientes priístas en las que crece un secreto descontento por el dique en el que se estrellan sus oportunidades y en donde se premia la lealtad, la fidelidad, antes que la capacidad


Es por eso que ‘los cambios en el gabinete’ no son otra cosa que intenciones de mostrar una transformación que difícilmente podrá lograrse.


Nuevo maquillaje en un mismo rostro.




 
 

 

 
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