Los Conjurados


Erika Rivero Almazán

 

Un invitado incómodo


Gris y frío, como el día de ayer.


El tercer informe del gobernador Mario Marín Torres transcurrió con pocos sobresaltos y pocas glorias: una clase empresarial con muina, un panismo rejego que reaccionar demasiado tarde como oposición (disminuida, pero al fin y al cabo oposición), un priísmo nacional y estatal férreo en el cual resguardarse, auxiliado de una enclenque crítica que no entorpece las acciones y decisiones de un gobernador que supo subsistir, a como de lugar, al escándalo del caso Lydia-Cacho que estuvo apunto de hundirlo para siempre.


Marín sobrevivió y lo sigue festejando.


Aunque sean pocos los invitados al festín.


Y ayer se presentó, sin disimulo, un personaje que forma parte ya de los invitados especiales de Mario Marín: ahí, muy sereno en su asiento, con los brazos y piernas cruzadas, sin su famoso mostacho entrecano, Raúl Salinas de Gortari escuchó y aplaudió el informe del gobernador poblano.


El gobernador no lo mencionó, como sí lo hizo con otras figuras empresariales de peso, pero ni hizo falta: su presencia fue más que suficiente para acallar los rumores sobre la presencia de este hombre en Puebla.


Efectivamente, Raúl está en Puebla para quedarse.


¿El motivo?


Negocios, dinero, negocios, dinero.


Su presencia fue aparentemente eclipsada por la presidenta del partido, Beatriz Paredes Rangel, y el gobernador del estado de México, Enrique Peña Nieto. Pero no pasó inadvertida.


El ex presidiario tiene fundadas grandes esperanzas en Puebla.


Pronto lo veremos.  

 

Román Lazcano en apuros


Quien en teoría ocupará la sindicatura municipal el próximo 14 de febrero, está preocupadísimo. El temor que se repita la historia de cuando inició el trienio de Enrique Doger permanece latente en el ambiente: la exclusión fuera de la ley de Bárbara Ganime, una vez que el alcalde recién electo rechazó la imposición del gobernador Mario Marín y optó por colocar a una gente de toda su confianza, Lauro Castillo Sánchez.


La preocupación de Román Lazcano tiene sustento.


Las quejas del protagonismo, negligencia y exceso de entusiasmo del joven abogado ya preocuparon a quienes rodean a la futuro alcaldesa, y las quejas son la constante: nadie soporta a Lazcano.


“Es un muchacho inteligente, pero su exceso de protagonismo lo convierte en una persona insoportable. No ha entendido cuál es su papel en el próximo gobierno municipal, y tampoco le da el lugar que Blanca se merece, porque le guste o no, ella es la próxima alcaldesa, no él”, comento una persona cercana a Alcalá.


Lo único que detiene a Blaca Alcalá de tomar una decisión más drástica es que suele ser una persona que respeta los acuerdos. Y el acuerdo con Javier López Zavala para aceptar a Román Lazcano como síndico lo piensa sostener.


“Alcalá no quiere enviar una señal de ruptura, sobre todo, empezando su administración. Piensa evitar tomar una decisión drástica a como de lugar”, confiesa nuestra fuente.


Y sin embargo, la duda se extiende a menos de un mes de que Alcalá tome posesión: es la fecha en que Román Lazcano no tiene preparado un organigrama, ni un proyecto de trabajo, tampoco ha participado en los trabajos de entrega-recepción.


Aunque ya sostuvieron una reunión privada en la que Alcalá puso los puntos sobre las íes y fue clara en su posición frente al inexperto síndico, al parecer, Lazcano aún no entiende cuál es su lugar, ni es capaz de respetar el de los demás.


Quiere ser algo más que síndico: la figura central, la promesa del ayuntamiento para la presidencia municipal de Puebla para el 2011.


El problema no son las intenciones de Román, sino la manera precipitada, ansiosa y desesperada con las que quiere llevar a cabo su proyecto político personal.


De ahí que la decisión de Alcalá siga sin aterrizar: o cumple su acuerdo con Javier López Zavala (y por lo tanto, con el gobernador Mario Marín) o de una vez se quita un dolor de cabeza que le puede durar tres años.


Hacerlo hoy, de una vez y para siempre.


Esa es la duda.


¿Qué hará Blanca Alcalá?

 

Ruleta Rusa


Peritos norteamericanos investigan los antecedentes del helicóptero del gobierno del estado, en el cual murió el pasado viernes la esposa del secretario de Gobernación Mario Montero Serrano, Patricia Rossano Maldonado y le costó la vida a otras 7 personas. Existe el registro de que meses antes la aeronave no podía despegar por fallas técnicas, así como de que la semana pasada Mario Marín planeaba viajar en el helicóptero.

 

Quieren descartar la posibilidad de un atentado




 
 

 

 
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