TEMAS CONSTITUCIONALES


Guillermo Pacheco Pulido


TRABAJEMOS UNIDOS: PUEBLO Y GOBIERNO

Hace apenas un año, el pueblo mexicano compareció a ejercer su derecho al sufragio y ejercer la soberanía, de la que es titular, designando a uno de los Poderes de la Unión, el titular del Poder Ejecutivo.


En efecto, las elecciones son un elemento que permite a la ciudadanía manifestar sus preferencias respecto a la persona o grupo político a la que encomienda la administración de dicha soberanía, acto que caracteriza la democracia, sistema de vida fundado en el constante mejoramiento económico, social y cultural del pueblo.


En este sentido, el Presidente de los Estados Unidos Mexicanos al protestar el cargo, se obliga con la nación a guardar y hacer guardar la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, actuando siempre en todo por el bien y prosperidad de la Unión.


El Presidente de México conserva la administración y guía de la rectoría del desarrollo nacional, siempre con el firme propósito de fortalecer la soberanía nacional y el régimen democrático, fomentando el crecimiento económico, el empleo y una justa distribución del ingreso y de la riqueza, pues el objetivo de la nación mexicana es garantizar los derechos fundamentales del individuo.


Asimismo, el titular del Ejecutivo tiene a su cargo la planeación democrática del desarrollo nacional, incorporando en el Plan Nacional de Desarrollo las aspiraciones y demandas de la sociedad pues la administración federal se finca a dicho documento, traduciendo en acciones las metas ahí contenidas.


A un año de ejercicio de la presidencia se analizan los avances obtenidos así como lo que debe continuar por resolverse y actuarse. Los mexicanos estamos viviendo época de estabilidad política, lo que se observa de los acuerdos obtenidos en el Congreso de la Unión y la elaboración de reformas a los ordenamientos legales, pues es producto del consenso y los buenos oficios políticos; por otra parte, las elecciones realizadas en las distintas entidades federativas han transcurrido en paz y calma, lográndose conservar la transmisión de los poderes a los distintos candidatos de los partidos políticos, privilegiándose la voluntad popular ejercida en el voto.


Por otro lado, las reformas, que se han vuelto realidades, puede que no respondan a las pretensiones de algunos, pero los cambios deben ser prudentes y por ello, la actuación mesurada, lo cual ha sido característico del gobierno del Presidente de la República.


Así, al arrancar la administración de un gobierno debe continuarse con las acciones emprendidas por el antecesor, realizar un análisis de la situación real y actual del país y, lo más importante, conservar el equilibrio político entre los distintos grupos reales de poder. En efecto, para poder cumplir con el mandato establecido en los artículos 25 y 26 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos se debe partir de un clima de estabilidad política, que permita el entendimiento para llegar a los acuerdos y con ellos, se produzcan los resultados en leyes y programas de acción de gobierno necesarios para la búsqueda del desarrollo económico que permita la justa distribución de la riqueza pues sólo así, se pueden garantizar los derechos fundamentales del individuo.


El gobierno del Presidente Calderón está conciente de estos hechos, por ello, su esfuerzo en emprender acuerdos políticos. Por otro lado, la lucha contra el narcotráfico fue tajante, involucrando al ejército mexicano, a pesar del posible resultado del que el mismo titular del Ejecutivo está conciente, los resultados se verán a mediano plazo.


El desarrollo económico está fincado no sólo en la búsqueda de opciones que permitan el empleo, pues éste es consecuencia de una acción, sino que a través de líneas de políticas públicas pretende detonar el desarrollo de las micro y pequeñas empresas, mejorar la competitividad, fomentar el comercio exterior y la inversión extranjera directa, fortalecer los mercados internos, conservar la industria turística, entre otros. Bajo este contexto, promovió una reforma fiscal de la que pretende allegarse de los recursos económicos suficientes para impulsar los requisitos necesarios para mantenernos, como país, en la corriente globalizadora que afecta a todas las naciones.


Claro está, la planeación económica depende de múltiples factores internos y externos, por lo que los resultados planeados pueden ser distintos a los pretendidos. Sin embargo, se debe enarbolar todas las acciones necesarias para contar con una infraestructura capaz de hacer frente a las necesidades de la sociedad mexicana, lo que estamos observando en la promoción de vías de comunicación que permitan mejorar el intercambio de productos e ideas.


Asimismo, hemos observado una política que protege a los migrantes nacionales de las acciones fincadas por nuestro país vecino del norte, sin embargo, también se está promoviendo beneficios que permitan desarrollar el campo nacional y, sobre todo, asegurar el abasto y mercado interno de los productos agrícolas y ganaderos, que garanticen un mejor nivel de vida de quienes viven en el ámbito rural.


La salud ha sido una preocupación constante en el actual gobierno. La creación de más y mejores centros hospitalarios, al alcance de todos, bajo programas como el del “seguro popular”, benefician a muchas personas que antes carecían de dichos beneficios. En este rubro, también promovió la reforma a la legislación del ISSSTE, en la que se ampliará el espectro poblacional para recibir servicios médicos y, principalmente, pensiones dignas para los adultos mayores.


El gobierno del Ejecutivo conserva participación directa en ayudar a quienes son afectados por fenómenos metereológicos, situaciones que afectan no sólo a nuestros connacionales sino  a la infraestructura del país.
En sí, a un año del inicio de la administración del Presidente Felipe Calderón observo acciones concretas y firmes, hay mucho por hacer pero los resultados que requiere el país dependen no sólo de las decisiones del titular del Ejecutivo Federal sino de todos los mexicanos que debemos estar comprometidos con el futuro de la nación. Hagámoslo por México y por nuestros hijos.

 




 
 

 

 
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