Construyendo Ciudadanos


Giovanna Morales

19/05/2010

Tan cerca y tan lejos


Esta semana que pasó, tuve la fortuna de visitar Chihuahua y conocer a un grupo de ciudadanos que, como nosotros, están a punto de tener elecciones en su estado. La diferencia es que allá, la seguridad es un punto de quiebre y esto ha hecho que algunos estén despertando. Otros, despertaron desde que en la década de los ochenta le robaron la gubernatura al PAN. Lo que es un hecho es que se vive una ciudadanización silenciosa y sutil, que nutre de esperanza a quienes vemos en los ciudadanos la posibilidad de cambio. Pero también, desde que las mujeres se convirtieron en el blanco del crimen organizado y la violencia en Ciudad Juárez, numerosos grupos se organizaron para intentar crear una red de seguridad, pues la única salida fue y es promover, a través del activismo, la seguridad que el gobierno fue y es, incapaz de darles.

 

De esta forma, las organizaciones de mujeres han venido impulsando una importante reforma ciudadana en aquel estado, que ha consistido en incidir en la política pública de formas diferentes: impulsando la ley de transparencia, monitoreando al congreso local, diseñando una política de paridad para el gobierno y ahora, proponiendo una agenda ciudadana para las próximas elecciones, que consiste en la postulación de una candidata virtual.

 

No promueven el voto nulo, pero pretenden a través de esta candidatura virtual –la única candidata mujer por cierto-, crear conciencia entre los ciudadanos y mostrar a las autoridades que ninguna propuesta les convence, que lo que necesitan no son soluciones perecederas que no tienen ningún futuro post electoral. Quieren demostrar que lo que ese estado necesita es garantizar la protección para las mujeres y todas las personas vulneradas por el crimen organizado, solucionando de raíz los problemas. Uno de los ejes centrales de esta agenda ciudadana es la educación. Y los ejes transversales son la participación ciudadana, la transparencia y la rendición de cuentas.

 

La situación es grave. Primero, fueron las muertas de Juárez, pero los asesinatos no han parado. A principios de este año nos sacudió una noticia de un grupo de jóvenes asesinados en una fiesta. Lo más grave es que en los siguientes días, el ex procurador de justicia de Chihuahua, quien estaba al frente de esa institución cuando sucedieron los asesinatos de mujeres, se convirtió en Senador de la República, cargo que actualmente ocupa. ¡Imagínense si este personaje va a representar a las mujeres de aquel estado en el Congreso! Y Felipe Calderón, quien en su gira por Europa ayer reconoció que México vive una situación casi tan caótica en términos de seguridad, como la que Colombia vivió en los ochenta, dio el espaldarazo para que este individuo -quien alguna vez opinó que la culpa de los asesinatos era de las mujeres “por vestir minifaldas”-, se convirtiera en honorable Senador. O por lo menos no lo evitó, que para el caso es lo mismo. Me queda claro que nuestro presidente debe estar muy preocupado por la seguridad.

 

Hoy, el crimen organizado ya no respeta a nadie en Chihuahua. Lo que es peor, es que la población más vulnerable socialmente hablando, lo es también ante el crimen organizado. Las mujeres y los jóvenes son quienes están sufriendo las consecuencias de la violencia sin límites. Chihuahua encabeza la lista nacional en deserción escolar a nivel secundaria, y los datos indican que la proporción de viudas va en aumento. Estas consecuencias van desde luego ligadas a la muerte del jefe de familia. Ante la crisis de seguridad que hoy vive el estado, las elecciones son una oportunidad coyuntural para que los ciudadanos chihuahuenses, apoyados por un grupo de empresarios responsables socialmente, que he de confesar que me conmovieron por su incansable lucha y compasión humana, inserten su agenda. Una agenda que al parecer, todavía dista mucho de la agenda de las autoridades. Una agenda que está, tan cerca y tan lejos.

 

Y ante esto, yo me pregunto y les pregunto: ¿A caso Puebla tiene que volverse un lugar caótico y violento para que los ciudadanos despertemos? Ya hemos visto las primeras amenazas de violencia relacionada al crimen organizado en la ciudad, cuando esto era prácticamente inimaginable hace unos años. ¿A caso no estamos tan cerca y tan lejos de la solución? Tan cerca como la voluntad y la compasión, pero tan lejos como la apatía y el egoísmo. Tan cerca como votar por un candidato y tan lejos como votar por otro. Yo, si viviera en Chihuahua, votaría sin duda por esta candidata (búscala en Facebook bajo “Quien es Adela”). ¡Hasta pronto!

 



 
 

 

 
Todos los Columnistas