Construyendo Ciudadanos


Giovanna Morales

25/05/2010

¿Cara o cruz?


En lo que los partidos se enfrascan en una absurda discusión para decirnos a los ciudadanos de Puebla quién se ha robado más dinero, si Moreno Valle o Marín, yo me echaría un volado para saber por quién debería apostar la ciudadanía consciente en este estado. Y en este volado, no pondría de un lado a un partido y del otro lado al otro partido, si no que pondría, en una cara de la moneda a los candidatos del poder ejecutivo (gobernadores) que para este punto me parecen casi lo mismo, y en la otra cara, pondría a los candidatos del poder legislativo (legisladores). Y aunque sucede que por mucho tiempo he tenido una amplia reserva y desconfianza por el ejercicio poco transparente de los legisladores en este país, desafortunadamente estoy dejando de ver la luz en los gobernadores como verdaderos representantes de los ciudadanos. Por eso, me encontraría silenciosamente cruzando los dedos para que la moneda cayera cara arriba, del lado de los legisladores.

 

Y aquí varios argumentos: por un lado, los legisladores son quienes en teoría imponen los sanos límites y fiscalizan a los gobernadores. Claro, todos sabemos que no es así en la realidad, pero por ley, lo es. Y no es así en la realidad porque la mayoría de las veces los ciudadanos votamos por un partido, y no por un candidato, lo cual hace que elevemos las posibilidades de que el gobernador sea del mismo partido que los diputados y con esto reducimos las posibilidades de que haya un contrapeso político en el estado. Es decir, si votamos por el candidato priísta para gobernador, y también por los candidatos priístas para legisladores, cuando éstos se convierten en diputados y aquél otro en gobernador, no hay forma humana que permita que éstos se opongan a las decisiones del gobernador, que en muchos sentidos tiene más poder que ellos. Entonces, lo que estamos haciendo al votar por un solo partido para llevarse todo, es darle más poder al poder, y alejarlo más de los intereses ciudadanos.

 

Por otro lado, a partir de que el PAN llegó al gobierno federal, los gobernadores priístas en los estados, han gozado de un poder absoluto. Son los nuevos señores feudales: dueños de negocios, programas públicos, medios de comunicación, entre otras muchas cosas que poseen, pues al no haber un poder central ni tampoco ciudadanos exigentes a quien rendir cuentas, se han mandado solos. Y esta situación promete agravarse, a menos que los ciudadanos generemos el cambio. Además, estos años de prueba y error del PAN en el gobierno federal, han permitido a los gobiernos en los estados hacer alianzas para que si el PRI regresa al gobierno federal, puedan tejer una red que buscará atrapar sin piedad a los ciudadanos que vivimos en estos estados donde se ha impuesto la vieja guardia priísta, nada más que corregida y aumentada. Y como todos sabemos, es muy probable que para las elecciones presidenciales de 2012, presenciemos un matrimonio al estilo monárquico entre el PRI y el cuarto poder, representado por Televisa. No hace falta decir que estoy hablando de la Gaviota y el Niño Bonito del estado de México.

 

Por último, por simples razones de densidad poblacional, los ciudadanos estamos más cerca de incidir en las decisiones de los legisladores, que en las decisiones del gobernador. Los mecanismos de transparencia y participación ciudadana son más claros y accesibles en la institución legislativa. Además hay una ley que nos permite acercarnos, solicitar información pública y hacer rendir cuentas a cada diputado local. De hecho, existen en el país ejercicios ciudadanos de organizaciones que han mejorado el desempeño de los diputados, haciéndolos llegar más puntuales y asistir a todas sus sesiones, y haciendo públicas muchas de las sesiones del Congreso que antes se mantenían a oscuras. Esto lo han logrado a través de la denuncia, de la utilización de la ley de transparencia, y generando conciencia ciudadana. Un caso de éxito es el del Monitoreo Legislativo Sonorense  (http://www.sonoraciudadana.org.mx/mls/index.php?option=com_content&view=category&layout=blog&id=39&Itemid=64). Las elecciones son un momento crucial para preparar acciones de monitoreo legislativo, y comenzar a llevarlas a cabo cuando el congreso es nuevo.

 

Viéndolo así, yo diría que la pelota está de nuestro lado de la cancha. Falta ver de qué lado cae la moneda. ¿Dónde estará la apuesta ciudadana? ¿En la cara ejecutiva o la cruz legislativa?

 



 
 

 

 
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