Cúpula


Javier Arellano Ramírez


Enemiga de Marín y aliada de Félix Alejo


Fue en aquel fatídico noviembre de 2001.


Carlos Alberto Julián y Nácer, el principal y más valioso activo político del melquiadismo acababa de perder la elección municipal frente a un sujeto que tenía todos los rasgos de un desequilibrado mental. El tiempo nos daría la razón y el loquito Paredes fue repudiado por los ciudadanos, por todos los grupos de empresarios y comerciantes formales e informales, por su partido político y hasta por su propia familia. Siempre fue un demente, sólo que el poder político lo desquició aún más.


Uno de los primeros síntomas de inestabilidad que manifestó fue cuando propuso al alcalde Mario Marín una comisión de entrega recepción en la que incluía a Susana Wuotto Cruz.


La señora Wuotto estaba acabando su periodo como diputada local, perredista. Pese a que se decía consumada convencida de la lucha de la izquierda no tuvo empacho, ni recato alguno en aceptar la invitación de un panista surgido de las cloacas mismas de la extrema derecha poblana.


El sólo nombramiento de Wuotto Cruz desató los demonios y las declaraciones encendidas.


Wuotto afirmó públicamente que la gestión de Marín fue “de constantes sospechas de corrupción”.


Marín reviró y la acusó de “protagónica” y de “enturbiar el proceso”.


Finalmente la comisión de Luis Paredes Moctezuma decidió retirar la presencia de Wuotto para evitar una confrontación aún mayor con Marín.


La revista semanal Intolerancia publicó en su portada la fotografía de Susana, con el titular “Wuotto: la derrota”. La nota escrita por Erika Rivero Almazán, dio cuenta de la caída de la entonces perredista.


La nota fue obligada en todos los medios estatales.


Quedaba la constancia inamovible e inalterable de que Susana Wuotto hizo acres acusaciones sobre la persona y la trayectoria de Mario Marín.


Y de igual manera de que Marín antepuso como primer requisito el retiro de la señora Wuotto para poder entablar una mesa de diálogo con Paredes.


En síntesis que para Marín, la señora Wuotto es una enemiga política.


En el archivo de CÚPULA hemos encontrado las referencias de rigor.


Esta semana publicaremos una cita de La Jornada de Oriente. En días y semanas sucesivas daremos espacio a otras notas de nuestro archivo hemerográfico.       


La Jornada de Oriente publicó el día miércoles 30 de enero de 2002 esta nota de Neith Limón:

 

"No tengo por qué decir que me gustó su administración", dijo la perredista WC.

 

PIDE MARÍN QUE SUSANA WUOTTO SEA DESTITUIDA DE LA COMISIÓN DE ENLACE.

 

El edil Mario Marín aseguró que la ex diputada local del PRD Susana Wuotto Cruz debe abandonar la comisión de recepción de la administración de Luis Paredes, por declarar que su administración "fue de constante sospecha de corrupción" ante un medio de comunicación.


"Esta es la condición para que se continúe con la transición del gobierno municipal", dijo Marín Torres en entrevista.


Tras calificar como "protagónica" su actitud al denotar su gobierno y las direcciones del DIF Municipal, de Obras y Servicios Públicos y la de Registro y Fiscalización, Marín Torres dijo lamentar que con ello "enturbió un proceso transparente y pacífico que habían logrado con la próxima administración municipal".


"La función de Wuotto Cruz como responsable de la recepción de la Dirección de Obras y Servicios Públicos no fue entendida", agregó el edil.


"No debía calificarla, juzgarla o revisarla, ya que ésa es una función del Órgano Superior de Fiscalización".


Marín agregó que no permitirá que primero "enturbie el proceso" y luego se disculpe por sus declaraciones.


En entrevista por separado, Pérez López aseguró que los trabajos de transición serán suspendidos mientras no haya una aclaración de las declaraciones de la perredista, por lo cual podrían entregar la administración municipal a partir del 15 de febrero -como marca la ley-.


En tanto, Susana Wuotto Cruz ratificó y defendió su postura. "No soy priista y no tengo por qué decir que me gustó su administración, si por mis declaraciones piden que me disculpe..., pues el bien sobre el mal", apuntó.

 

Luego de la caída Susana Wuotto se refugió en su natal Tehuacán. Inventó una organización llamada “Programa Municipal de las Mujeres” misma que era auspiciada, protegida y financiada por Rafael Moreno Valle Rosas y a la que Álvaro “el mostro” Alatriste Hidalgo dio cabida en su Ayuntamiento.


A la caída del “mostro”, Wuotto se fue al municipio perredista de San Gabriel Chilac donde ocupó el cargo de “Secretaria General” de la comuna.


Siempre cobrando en las nóminas municipales.


Hoy está a punto de volver a Tehuacán. Ahora como aliada y protegida de Félix Alejo Domínguez.


En realidad Félix está pagando a Wuotto las facturas de los servicios prestados en la pasada campaña electoral. Susana dejó el perredismo para ostentarse como “Representante del Partido Alternativa Social Demócrata” y desde ahí realizar toda una serie de servicios a Alejo.  


Sin duda alguna Susana Wuotto Cruz demuestra su inigualable, insuperable capacidad camaleónica ya que de nuevo nos demuestra que prácticamente ha servido a todas las corrientes ideológicas y partidistas.


Y de la crisis de Félix Alejo ¿qué podemos agregar…? Solo que hasta la enemiga del gobernador Mario Marín está llevando a su Ayuntamiento.


¿O ya se le habrán olvidado al mandatario todas las acusaciones que la señora Wuotto le prodigó…? Ya veremos este viernes 15 cuando le tome protesta al nuevo Cabildo de Tehuacán.


Capaz que Susana hasta se acerca sonriente al gobernador para tomarse una foto y por supuesto otra placa con su nuevo protector el maestro normalista Félix Alejo.

 



 
 

 

 
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