Debate


Roberto Desachy

01/04/2009

Alejandro Armenta le hace el trabajo sucio a López Zavala


Desde hace varios meses, Alejandro Armenta Mier encabeza una campaña mediática-política contra la delegación federal de la Secretaría de Desarrollo Social, a la que en su rol de dirigente estatal del PRI permanentemente ha acusado de manipular los programas y fondos con fines electorales.

 

Desde luego que esta campaña es interpretada como parte de la supuesta guerra entre el PRIAN por los comicios federales de julio y, por lo mismo, no se la da mucha importancia en los espacios informativos, ya que se cree que Armenta Mier está siguiendo su guión como sedicente presidente de los priístas.

 

Lo que poco o nada se ha dicho es que el dirigente del tricolor no lo hace por congruencia ideológica o para obtener ventajas electorales, sino como parte de la disputa que Javier López Zavala mantiene con la delegación de la Sedesol por el usufructo electoral de muchos millones de pesos con qué manipular el voto de los pobres de Puebla.

 

Así es: el panista René Lezama Aradillas y López Zavala sostienen una disputa férrea por manejar los programas y el dinero que la federación destinas a estados y municipios, con el supuesto fin de combatir a la pobreza. El motivo del pleito es, efectivamente, el recurso humano y financiero que se utiliza para apuntalar las aspiraciones electorales de quienes controlan esos fondos, pese a que debería servir para combatir la marginación.

 

Relata personal zavalista que la molestia del secretario estatal de Desarrollo Social contra Lezama Aradillas es que el funcionario federal le tiene retenidos muchos millones de pesos, mientras los vecinos de varios municipios le exigen cada vez con más apremio el apoyo prometido a cambio de fidelidad electoral.

 

Además, López Zavala le exige a la federación estar presente cada vez que la delegación de Sedesol entregue algún tipo de apoyo, pese a que éste provenga solamente de la administración calderonista, lo que – hasta el momento – ha sido rechazado por Lezama Aradillas.

 

A esto se debe que López Zavala haya ordenado a sus presidentes municipales y a su representante en el PRI estatal lanzar toda la artillería posible contra la delegación de Sedesol y, obedientes, Armenta Mier y algunos alcaldes acataron la instrucción de quien consideran su verdadero jefe político.

 

Esto confirma que el supuesto presidente formal del PRI en realidad no es más que el encargado de despacho dejado ahí por el precandidato oficial. Por ello, se ve difícil que pueda crecer políticamente lo suficiente, para erigirse en el llamado “Plan B”.

 

Elementos

  • La semana pasada, varias voces del gobierno estatal o cercanas a él se rasgan las vestiduras criticando a los magistrados de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), que cometieron la “osadía” de retomar el caso Cacho y escribir un libro donde narran lo que ellos creen que sucedió, basándose en sus investigaciones y en el entorno político nacional que prevalece desde el 2004.

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  • Lo que Mario Montero Serrano y algunos analistas dicen es que el caso Cacho fue resuelto ya por la SCJN y, por lo tanto, quedó en el pasado, en el olvido colectivo, de donde – según ellos – solamente fue extraído con fines electorales. Y tienen razón en que se trata de una cosa juzgada y finalizada por la propia SCJN, pero solamente en el aspecto jurídico, no en el social.

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  • Es cierto que desde el punto de vista jurídico una mayoría de magistrados resolvió por 6 votos contra 5 poner punto final al caso Cacho absolviendo al gobernador Mario Ma´rin Torres y a su administración, pero también es real que este asunto alcanzó una proyección nacional e internacional tal, que – por primera vez en tiempos recientes- la misma SCJN tuvo que hacer una campaña mediática para justificar su decisión, además de que los magistrados que escribieron el libro en cuestión fueron parte de los que se negaron a darle carpetazo al tema.

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  • Por lo demás y, a pesar de que el gobierno estatal quiera que este tema se olvide, como si nunca hubiera ocurrido, lo más probable es que permanezca en la sociedad durante muchos años, no solamente por la supuesta colusión de autoridades y el abuso de poder reflejados en la grabación, sino por el halo de impunidad con que el poder judicial cubrió el asunto. 

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  • ¿Halago? El hecho de que Barack Obama haya dicho que Felipe Calderón es una especie de Elliot Ness mexicano ha sido interpretado como un halago por los columnistas nacionales allegados al gobierno. Pero este comparativo no es positivo para Calderón Hinojosa, debido a que Elliot Ness fracasó después de que en Estados Unidos se acabó la prohibición de vender y consumir licor.

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  • Veamos: Ness fue un exitoso cazador de mafiosos, aunque cuando finalizó la absurda época de “La Prohibición” tuvo que dejar su puesto en la policía de Cleveland por su incapacidad de atrapar a un asesino en serie apodado “el Torso”.

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  • Fracasó también cuando quiso ser alcalde de Cleveland (1947) y en 1942 se vio envuelto en un bochornoso incidente vial supuestamente por conducir ebrio. En 1944 se mudó a Washington y trabajó en la empresa Diebold Corporation, que lo despidió 3 años más tarde.

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  • Como puede verse, Ness tuvo éxito en una sola encomienda y fracasó en las demás. Este superpolicía compartió con Calderón Hinojosa el “gusto” por vanagloriarse de sus logros (supuestos o reales) en los medios informativos, ya que hizo que la prensa apodara a su equipo “Los Intocables” después de un presunto intento fallido de soborno.



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