Debate


Roberto Desachy

02/02/2010

Moreno Valle y Enrique Doger, ¿la dupla ganadora?


La vendetta personal de Mario Marín Torres contra Enrique Doger Guerrero abre al PAN la oportunidad de fortalecer la candidatura a gobernador de Rafael Moreno Valle, no solamente con una eventual alianza con el PRD, sino con la posible postulación del ex edil de Puebla, quien cuenta con un buen posicionamiento electoral en la capital, lleva varios años enfrentando la exclusión y defenestración del marinismo, no tiene nada qué perder y sabe cómo opera el PRI en todos los sentidos.  

 

A finales del 2003 el hoy gobernador Mario Marín Torres se reunió en público con el entonces rector de la UAP Enrique Doger Guerrero y, cuando los reporteros le preguntaron el motivo del encuentro, el llamado entonces “precandidato incómodo” respondió que ambos formaban la “dupla ganadora” del PRI.

 

6 meses antes de que se concrete la sucesión estatal el PRI no tiene “dupla ganadora”, porque parece que el mandatario quiere exterminar al dogerismo, pese a que pudo haberlo intentado desde el 2008, cuando Doger Guerrero salió del ayuntamiento sin la aprobación de sus últimas dos cuentas públicas…que más o menos en tiempo y forma el marinismo en el Congreso local avaló después.     

 

Pero el PAN tampoco ha encontrado al candidato que le ayude a recuperar el municipio de Puebla, que perdió en el 2004 y 2007, pese a que para ganar la entidad del blanquiazul tiene que triunfar contundentemente en la capital, ya que esto les ayudaría a compensar el llamado “voto verde” con que el priísmo espera retener el estado.

 

Y aunque el panismo tiene buenos cuadros para la capital (Humberto Aguilar Coronado, Pablo Rodríguez y Eduardo Rivera Pérez), ninguno de ellos tiene el potencial de voto y la estructura política- electoral que mantiene Doger Guerrero dos años después de haber dejado el gobierno municipal y a pesar de la campaña negra que algunos medios marinistas han promovido en su contra.

 

Esta realidad política puede ser ignorada por el PAN, lo que facilitaría la permanencia del marinismo en los gobiernos estatal y municipal. La otra opción del blanquiazul es aprovechar la animadversión personal de Marín Torres contra Doger Guerrero y capitalizarla en votos y en espacios políticos.

 

Elementos

  • En varios sistemas municipales DIF y ayuntamientos priístas, incluyendo Tepeaca, Tecamachalco, San Miguel Xoxtla, Tehuacan, Teziutlán y San Pedro Cholula, los trabajadores fueron obligados a asistir al mitin de Javier López Zavala. Les pasaron lista en las propias oficinas de las diversas dependencias y los subieron a los camiones que los llevaron al Paseo Bravo.

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  • López Zavala y sus “operadores” obligaron a los trabajadores de los gobiernos estatal y de los municipios priístas a llegar al Centro Histórico desde las 7am y, por ello, cuando el registro del candidato oficial comenzó – cerca de la 1pm – los servidores públicos ya estaban más que hartos y algunos – los que viven en ciudades cercanas – decidieron irse antes de que comenzara el evento.

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  • El secretario de Salud, Alfredo Arango y el líder charro del sindicato de dicha dependencia, Malco Ramírez, forzaron a los empleados a asistir a las oficinas antes de las 8 am, para que le echaran porras al delfín marinista. Los trabajadores del Poder Judicial fueron tratados con más consideración y su acarreo comenzó hasta las 11 de la mañana, aunque también les pasaron lista.

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  • A través de Vialidad Estatal, el gobierno de Mario Marín trató de impedir que algunos contingentes dogeristas llegaran a apoyar al ex edil, debido a que quisieron bloquearles el paso en la carretera. Cuando los seguidores de Enrique Doger amagaron con bloquear la México-Veracruz, el “genio” que intentó el boicot reculó y les dejó llegar al monumento a Zaragoza.

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  • El mitin dogerista fue vigilado muy de cerca por helicópteros seguramente enviados por el gobierno del estado. Entonces, aunque los medios de comunicación del marinismo, algunos caracterizados por su introlerancia, minimicen el evento, lo cierto es que la magnitud de la movilización del aspirante “rebelde” no solo debe medirse desde el punto de vista cuantitativo, que en ese aspecto fue bastante exitosa, sino que se tiene que tomar en cuenta que Doger Guerrero no es el precandidato oficial, tampoco maneja recursos públicos y, al menos hasta el momento, no representa a una corriente partidista diferente a la de Marín Torres.

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  • Esto quiere decir que la cuantiosa movilización del ex rector surgió del mismo PRI, de los propios políticos priístas inconformes con la imposición del proyecto transexenal marinista y dispuestos a pagar las consecuencias de no sumarse a la cargada zavalista.

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  • La movilización dogerista demostró que la oposición a Marín Torres al interior de su partido tiene capacidad de movilización, poder de convocatoria social y un elemental grado de organización, lo que, sin duda, preocupa al marinismo, aunque no lo reconozca.

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  • La presencia (confirmada por el portal E- Consulta) de la delegada del CEN del PRI, Paloma Guillén Vicente, en el mitin zavalista ratificó lo que toda la clase política sabe: el proceso interno fue una simulación, los dados (y sobre todo los recursos públicos) estuvieron cargados todo el tiempo y Mario Marín consumó la imposición que él mismo pregonó todo el tiempo, con el aval de la representante de la dirigencia nacional priísta.



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