Debate


Roberto Desachy

 

Incompetencia, negligencia e ineptitud en Seguridad Pública


Quiero agradecer a mis amigos Arturo Rueda y Alberto Ventosa la oportunidad de
escribir en Cambio. Gracias por su confianza y apoyo


Desde hace mucho tiempo, el tema más importante en la agenda ciudadana es el de la inseguridad pública y la delincuencia organizada. Al respecto, hoy me quiero referirrresulta que las autoridades encargadas de la Seguridad Pública se dicen sorprendidas por la presencia de la delincuencia organizada en la entidad. Alejandro Fernández Soto y Rodolfo Archundia Sierra se hacen bolas con la presencia de los Zetas y prometen que, ahora sí, tomarán medidas contra la ola de delitos que cunde en la entidad, mientras que Mario Ayón ni siquiera se molesta en dar la cara a la ciudadanía, quizá, porque no sabe lo que pasa y, en consecuencia, nada tiene qué decir.

 

Durante más de tres años, el gobernador Mario Marín y sus funcionarios se encargaron de repetir hasta el cansancio el mensaje de que la entidad es una de las más seguras del país e, incluso, el mismo mandatario negó que hubiera ejecuciones. Hasta que la  realidad les cayó encima y les hizo imposible seguir mintiendo.

 

Lo cierto es que la delincuencia organizada lleva varios años operando en la entidad, sin que la PGJ, la SSP o las múltiples corporaciones policíacas (municipales, estatal, metropolitana, judicial, auxiliar, federal, etc) se hayan dado por enteradas, pese a que en el 2007 fueron ejecutadas en Puebla 5 personas relacionadas con el narcotráfico, según un informe que la PGR dio al diario electrónico E- Consulta el pasado martes 18 de diciembre.

 

En el 2005, el día 22 de agosto, una familia de 5 personas fue masacrada en la lateral de la carretera Chignautla-Tlatlauquitepec. Y entre 2006 y 2007 se dio una serie de ejecuciones en las sierras Norte y Oriental: en Pantepec fue asesinado de 13 balazos el capataz de rancho Genaro Téllez Lobato, mientras el ganadero Alejandro Hernández Amador fue ultimado de 15 disparos en La Ceiba y el empresario Teodoro Castillo fue acribillado en la carretera México- Tuxpan por un comando de 5 personas.

 

Ya en este 2008, hace tres semanas, un comando asaltó una caseta de CAPUFE en San Martín Texmelucan y mató al soldado que la custodiaba. Más atrás en el tiempo, el 9 de marzo del 2002 fueron capturados en el fraccionamiento La Escondida de la Angelópolis los narcotraficantes Benjamín Arellano Felix y Manuel Martínez González.  

 

La respuesta de los diversos gobiernos a todas las ejecuciones fue minimizarlas y negar la presencia de Zetas o delincuencia organizada en la entidad. Los calificaron de “hechos aislados” y reiteraron el discurso de “una de las entidades más seguras del país”.

 

En el colmo de la irresponsabilidad, el gobierno estatal se dio el lujo de presentar con bombos y platillos a la supuesta Policía Metropolitana, ¡sin dotarla de los elementos mínimos necesarios para trabajar! por las disputas de poder entre Alejandro Fernández Soto y Mario Ayón.

 

Hoy, 6 años después de las primeras pruebas de su existencia y a tres del inicio de las ejecuciones, al fin Mario Marín Torres y sus colaboradores reconocen la presencia de la delincuencia organizada y comienzan a admitir la actuación de los Zetas. Se perdió mucho tiempo en negar y minimizar la realidad, sin que los órganos encargados de cuidar la seguridad pública hayan recibido el capacitación y los elementos técnicos necesarios para enfrentarse a dicho problema, como lo demostró la facilidad con que huyo el comando que asaltó a la camioneta que transportaba valores.

 

Elementos

 

  • Al interior del Congreso local se rumora que el Orfise tiene listo el pliego de observaciones por 200 mdp que le formulará al ex edil Enrique Doger Guerrero por su cuenta pública del 2007. En el órgano fiscalizador se dice que Doger Guerrero justificará solamente 150 mdp y que el resto se convertirá en un pliego de cargos, que – dicen los detractores del ex munícipe – alcanzará los 100 millones de pesos.


  • En el mismo Orfise se dice que la mayor parte de las observaciones se relacionan con el puente 475 y hay “optimismo” en que los cargos no podrán ser contestados y que, con ello, su titular quedará bien con el proyecto Z y el inquilino de Casa Puebla.


  • Pero no solamente el Congreso local se lanza contra esta obra, sino que Sergio Vergara Berdejo anda diciendo a quien lo quiera escuchar que está listo para “remodelar” dicha edificación y hasta se relame los bigotes por el costo de ese trabajo. 


  • Incluso, al interior de Obra Pública municipal se comenta que “comandos” armados con taladros electrónicos acuden en las noches al 475, para tratar de acabar con sus cimientos y derrumbarlo. Esto no solamente sería un buen pretexto para “rehacerlo”, sino que el escándalo y la tragedia terminarían con la carrera política de Enrique Doger Guerrero.


  • La familia de Rubén Gil espera que el ex edil de Izúcar regrese a Puebla el 22 de este mes, una vez que ya le dijo a la DEA todo lo que sabía sobre el narcotráfico en la entidad.


  • Quién es el dirigente partidista que tiene un secretario particular que posee aficiones y autos ostentosos, que no han pasado desapercibidos entre los trabajadores de dicho partido, a quienes a veces no les pagan o se les da su dinero de manera tardía.


  • Dicho secretario particular tiene un Toyota 2006 y una Hummer H3 2008,  además de que se la pasa presumiendo entre los correligionarios sus “logros” en motocross y aeromodelismo. Que la democracia y la justicia social los redima.




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