Debate


Roberto Desachy

12/05/2009

Campaña del PAN: es el gobierno de Mario Marín, no el de Calderón Hinojosa el que está  bajo la lupa


Como lo publiqué ayer, en el entorno político local se habla solamente de la campaña electoral del PAN, porque la del PRI es inodora, incolora e insípida, no genera reacción alguna y es totalmente vacía y hueca, porque nadie en su sano juicio está dispuesto a creer que los mismos priístas que en 72 años no se preocuparon por la economía de los mexicanos, ahora sí se interesan en el bienestar de las mayorías.


Además, el PRD chuchista parece que ni candidatos en Puebla tiene y desde el 2006 ha sufrido un debilitamiento permanente generado por las disputas entre corrientes, el ánimo concertacesionista de Jesús Ortega Martínez y  - desde luego – por la campaña de desprestigio que el gobierno de Felipe Calderón Hinojosa mantiene contra el único político que no se la sometido: Andrés Manuel López Obrador.


Y aunque la propaganda del PT y Convergencia sí se atreva a poner el dedo en la llaga respecto a que la gestión federal panista ha generado más pobreza, desempleo, inseguridad y corrupción, este mensaje se pierden fácilmente, porque las grandes cadenas de radio y TV siguen haciéndole un vacío a López Obrador y sus mensajes.


En consecuencia, hasta el momento, la única propaganda que llama la atención de analistas y columnistas políticos es la del PAN y varios han sido muy acertados en hacer notar que la campaña negra panista contra el priísmo es una estrategia diferente y hasta contraria a la que en el 2006 y 2007 aplicó el yunquista Manuel Espino Barrientos.


Esto confirmaría las versiones de que el supuesto triunfo panista en el 2006 se debió al pacto de Espino Barrientos con algunos gobernadores priístas, quienes no operaron en la contienda, a cambio de que se olvidaran sus errores y excesos y de que – una vez que Calderón Hinojosa estuviera en el poder – el gobierno federal les otorgara recursos, protección y buen trato.  


Habrá que esperar los resultados de la contienda, para determinar si Germán Martínez Cázarez fue acertado en tratar de reactivar en Puebla el voto del antipriísmo, que tan buenos resultados le ha dado al panismo en otros momentos, pero lo que queda claro es que algo que ya logró es que para esta elección la que esté bajo la lupa sea la gestión de Mario Marín Torres y no la de Calderón Hinojosa.


Porque llama la atención que, a pesar de que la de julio es una elección federal intermedia, la propaganda y los análisis políticos nos muestran a un panismo recalcando los abusos, excesos y fallas de los gobiernos estatales y federales priístas, mientras los dirigentes del PRI están a la defensiva negando o minimizando las acusaciones del albiazul y los candidatos priístas lanzan propuestas inconcretas, etéreas y sin sustento.


Parece que el panismo logró ya un primer objetivo: sacar de la agenda mediática y política los temas que le son incómodos o negativos, como la corrupción de Vicente Fox, Felipe Calderón y Luis Paredes, el incumplimiento de las promesas de campaña de sus dos administraciones federales, el fracaso en la guerra contra el crimen organizado, el crecimiento del desempleo y el abandono de las clases populares.


En las elecciones federales 1997 el PRI perdió por primera vez su mayoría calificada en la cámara de diputados por una grave crisis económica, que provocó que la gestión de Ernesto Zedillo fuera reprobada en las urnas. En el 2003, el desgobierno de Vicente Fox hizo que el PAN perdiera millones de votos conseguidos apenas 3 años antes, porque los ciudadanos se sentían decepcionados de que el “cambio” que prometió no llegaba. Y nunca llegó.     


Hoy, cuando lo que debería estar en el debate social, político y mediático sería la incapacidad calderonista para afrontar la crisis económica, las matazones que un día y otro también ocurren en varios estados, la corrupción de la familia Mouriño tolerada por Calderón Hinojosa, el encarecimiento de productos populares y el retroceso en el vida de millones de mexicanos causado por la política económica federal, lo que – insisto – está bajo la lupa es el negro pasado del PRI y sus representantes.

 

Y parece que la estrategia le está funcionando al PAN, como lo demuestra el hecho de que a finales del año pasado y principios del actual, el tricolor tenía la expectativa de obtener más del 42 por ciento de los votos, para tener mayoría calificada en la Cámara de Diputados, posibilidad que todas las encuestas recientes dan prácticamente por cancelada.

 

Elementos

  • Oportunismo puro. Se confirmó que una vez que los lobos de la UAP quedaron eliminados de la disputa por el título y ascenso en la Primera División A del fútbol mexicano, no hubo político o funcionario gubernamental o universitario que se interesara en tomarse la foto con el plantel, pese a que apenas una semana antes algunos se habían autopromocionado apareciéndose en el entrenamiento del equipo. Las victorias tienen muchos padres y las derrotas son huérfanas.

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  • Lo ocurrido al padre del columnista Alfonso González demuestra que no hay quien pare las corruptelas, ineficiencias y abusos de elementos de la policía municipal. Queda claro que el titular de la Secretaría de Seguridad Pública y Tránsito Municipal, Guillermo Hidalgo Vigueras, no se mantiene en el cargo por resultados, sino porque la presidenta Blanca Alcalá Ruiz piensa que quitarlo sería una demostración de debilidad.

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  • Y mientras tanto, la SSPTM se vuelve cada vez más incontrolable en detrimento de los ciudadanos afectados por esta lucha de poder.



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