Debate


Roberto Desachy

23/10/2009

De encuestas y seriedad


Las encuestas, como todo instrumento político, pueden manipularse o tergiversarse, para beneficiar a quien las paga o promueve y así han ocurrido varios casos, como el de Melquíades Morales Flores, quien en el 2001 hizo levantar estudios de opinión, supuestamente, para detectar quién debía ser el candidato del PRI a la alcaldía de Puebla, que en ese tiempo era disputada por su delfín, Carlos Alberto Julián y Nácer, y el del entonces edil, Mario Marín Torres, que apoyaba a Mario Montero.

 

En ese 2001, las encuestas ordenadas por el gobierno estatal establecían –supuestamente – que el precandidato del PRI en la ciudad de Puebla mejor posicionado era el delfín marinista, Mario Montero Serrano, quien era el aspirante más competitivo. Pero la dirigencia estatal del partido, encabezada por Víctor Manuel Giorgana Jiménez, hizo que el aspirante priísta fuera el alfil melquiadista, Carlos Alberto Julián Nácer, con el pretexto de que Mario Montero era más popular, pero arrastraba muchos negativos.

 

En aquél tiempo, el PRI perdió la alcaldía de Puebla frente al panista Luís Eduardo del Sagrado Corazón de Jesús Paredes Moctezuma y ni el gobierno estatal ni los priístas mostraron a la opinión pública los supuestos estudios de opinión en que –presuntamente - se basaron para elegir a sus candidatos.

 

Incluso, dos de los operadores mediáticos de Julián y Nácer, Oscar de la Vega y Jessica Baltazares Osorio, basaron una buena parte de su estrategia en hacer publicar encuestas que – presuntamente - ponían a su candidato arriba del panista. Así, antes de las elecciones y hasta el mismo día de la votación, el membrete priísta Democracia 2000,  el SNTE y otras organizaciones dieron conocer sendos estudios de opinión que, según ellos, decían que el tricolor arrasaría.

 

Hoy, curiosamente, Oscar de la Vega y Jessica Baltazares Osorio son parte de la precampaña de López y Zavala y, por esto, es comprensible que utilicen ahora las mismas estrategias que usaron hace 8 años, para tratar de promover y legitimar a sus candidatos.

 

Una misma encuesta promueve en varias ocasiones al delfín

 

Incluso, desde hace varios meses, los zavalistas comenzaron a presumir que pronto darían a conocer “sondeos” que los ponían adelante. Así, el pasado jueves 16 de julio, publiqué en Debate lo siguiente: “¿Qué hay de cierto en la versión de que en las encuestas acerca de la sucesión del 2010 que serán publicadas este lunes por varios analistas cercanos al zavalismo, el orden real en que se encuentran los aspirantes a la postulación priísta se alteró, para favorecer al precandidato del gobierno?.

 

“Esta maniobra se hizo con el pleno consentimiento de quien hizo estos estudios de opinión, pese a que quien encabeza esta institución es uno de los aspirantes a la candidatura del PRI al gobierno”. Como la historia lo comprobó, la estrategia del zavalismo de decirse ganador en “estudios de opinión” no se concretó al lunes siguiente de aquél 16 de julio, sino un mes y medio después.

 

Este contexto político y mediático demuestra que desde mediados de julio se sabía no solamente que el zavalismo comenzaría a presumir una supuesta ventaja en encuestas, sino que lo haría a través del CISO de la UAP, ya que Enrique Agüera es el único rector que aspira (¿o aspiraba?) a la candidatura priísta.        

 

Así, el 6 de septiembre, el respetado columnista de Puebla On Line y Milenio, Arturo Luna Silva, dio a conocer que “este fin de semana tuve acceso a un estudio de opinión que, por su importancia, dará un vuelco a la sucesión en Casa Puebla.  Fue realizado por una firma reconocidísima, que no admite dudas en cuanto prestigio, credibilidad y resultados.

 

“La relevancia está en que dicha encuesta, de carácter estatal, coloca a Javier López Zavala indudable e irrefutablemente en la punta de la carrera, muy por encima (y el “muy” no está demás) incluso del panista Rafael Moreno Valle Rosas”. Le puedo confiar que López Zavala está arriba del senador Rafael Moreno Valle por 11 puntos.

 

“Que le lleva 21 a la presidenta municipal de Puebla, Blanca Alcalá Ruiz. Que le saca 23 al rector de la BUAP, Enrique Agüera Ibáñez. Y que la distancia respecto al ex alcalde capitalino, Enrique Doger Guerrero, es de 29 puntos

 

“El multicitado trabajo demoscópico se realizó del 28 al 31 de agosto de 2009, a población residente en el estado de Puebla con credencial para votar del IFE, en vivienda particular en 160 secciones electorales seleccionadas para la muestra. Se aplicaron 2 400 entrevistas, con margen de error de +/- 2 por ciento: 48.1 por ciento en secciones urbanas, 28.8 por ciento en secciones rurales y 23.1 por ciento en secciones mixtas”.

 

Días después, el 14, 18 y 23 de septiembre, otro reconocido columnista político, Jorge Rodríguez Corona, de El Sol de Puebla, difundió la misma encuesta: “las respuestas a tres de las preguntas de la más reciente encuesta que descansa en el escritorio del gobernador Mario Marín Torres ubican a un solo puntero en la lucha por Casa Puebla.

 

“¿Podría mencionarme el nombre de alguna persona que le gustaría fuera el próximo gobernador del Estado de Puebla?”, interrogó la primera de ellas, en busca de una mención espontánea. Para Javier
López Zavala, del PRI, fueron 35 por ciento de las respuestas. Para Rafael Moreno Valle, del PAN, 24 por ciento. Y para Blanca Alcalá, también del PRI, 14 por ciento. 

 

“Si el día de hoy fueran los comicios para elegir gobernador de Puebla, 51 por ciento de los habitantes del estado votaría por el PRI, contra un 27 por ciento que lo haría por el PAN. El resto de los partidos: PRD, PT, Verde, Convergencia y Nueva Alianza se repartirían, entre todos, apenas 12 puntos porcentuales.

 

“Esa es la segunda conclusión en importancia que arroja la Encuesta de Opinión Ciudadana en el Ámbito Político y Electoral del Estado de Puebla que le presenté en esta columna el lunes pasado y que fue elaborada por el Centro de Investigación Sobre Opinión Pública (CISO) de la BUAP, a través de 2 mil 400 entrevistas realizadas del 28 al 31 de agosto”.

 

Y el lunes 12 de octubre, mes y medio después de la elaboración de dicho estudio de opinión, Cambio publicó a 8 columnas la misma encuesta del CISO que ya se había difundido profusamente en otros espacios informativos, aunque el director y principal columnista del diario, Arturo Rueda, escribió que este análisis demoscópico se había elaborado en septiembre, sin precisar qué días.

 

Entonces, es claro que entre inicios de septiembre y mediados de octubre, los operadores mediáticos zavalistas –agüeristas filtraron la misma encuesta a varios – e insisto – respetados columnistas, para promover a su precandidato en diferentes ocasiones y espacios informativos, como desde mediados de julio habían anunciado que lo harían.

 

Actualidad periodística

 

Como información complementaria, quiero señalar que en su “Manual de Periodismo”, Vicente Leñero y Carlos Marín coinciden con Raúl Rivadeneira Prada “Periodismo, la Teoría General de los Sistemas y la Ciencia de la Comunicación”, y otros autores de la materia, en que para que un hecho sea periodístico debe reunir 3 características esenciales: ser de interés público, novedoso y de actualidad.

 

Por interés público debe entenderse a todo aquello que involucra o genera expectación en la sociedad, mientras que algo novedoso es lo que apenas se da a conocer o que aborda un hecho conocido, pero tratado de manera diferente; en tanto que lo actual se refiere a la obligación de informar a la gente sobre datos o sucesos recientes o vigentes.

 

En consecuencia y después de que desde mediados de septiembre ya se había publicado en varias ocasiones y espacios informativos la encuesta del CISO y sus resultados, volver a difundirla y ponerla a 8 columnas, como lo hizo el reconocido analista Arturo Rueda el 12 de octubre, es respetable desde el punto de vista político y de libertad de expresión, pero no fue lo correcto periodísticamente hablando, debido a que no era de actualidad (sus datos eran de finales de agosto) ni novedoso (se abordó un tópico ya conocido y se le dio el mismo trato que en otros diarios).         

 

Elementos

  • Coincido con Arturo Rueda en que resulta sospechoso y genera muchas lecturas políticas el hecho de que hasta el momento no se conozcan los resultados de la encuesta de María de las Heras, sobre todo porque Javier López Zavala y sus múltiples voceros han sido especialmente proclives a presumir en los medios de comunicación toda declaración, estudio de opinión, fotografía o evento que – según ellos –fortalezca su precandidatura.

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  • La cercanía y compromiso político entre Enrique Agüera Ibáñez y Javier López Zavala ha sido publicitada y pregonada por ellos mismos, a través de las innumerables fotografías y eventos en que resaltan su convergencia a través de todos los medios informativos.



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