Debate


Roberto Desachy

24/02/2009

Lecturas del desayuno y pos desayuno


La mayoría de los analistas y columnistas políticos se refirieron ya al desayuno que el viernes pasado sostuvo el gobernador Mario Marín Torres con varios de los precandidatos a sucederlo: Jesús Morales Flores, Javier López Zavala, Jorge Estefan Chidiac, Enrique Doger Guerrero, Alberto Amador Leal y Víctor Hugo Islas Hernández.

 

Son varias las lecturas que se pueden dar a ese encuentro y una muy importante es que Marín Torres busca que la sucesión no se salga de su control y se interesa en mantener abiertas las vías de acuerdo con todos los precandidatos a sucederlo. Ojo: esto no implica que López Zavala haya dejado de ser su favorito o que no lo vaya a seguir apoyando, sino que el gobernador no tiene vetado a nadie y tampoco sostiene disputas personales o políticas con alguno.

 

Es cierto: el consentido es López Zavala y por eso manejará más de 20 mil millones de pesos este año para promoverse y tratar de crecer en las encuestas; sin embargo, si otro precandidato es el que garantiza la victoria del PRI y, sobre todo, la permanencia política y la tranquilidad del marinismo, entonces ése será apoyado por toda la estructura.

 

Otra lectura necesaria, que hasta ahora nadie ha hecho, es que – al parecer – el gobernador no está de acuerdo con los precandidatos mustios; es decir, aquéllos que públicamente niegan estar interesados en la sucesión, pero que toda la clase política sabe que usan los cargos y recursos públicos para promoverse.

 

En el mismo sentido, una interpretación más del desayuno es que los aspirantes mustios no fueron invitados al desayuno, porque de cualquier manera son vistos como precandidatos…o tal vez se les considera más controlables o manejables que los demás, dado que sus actuales funciones o públicas y la ortodoxia política priísta los hace dependientes de la administración estatal.

 

Ahora bien, una conclusión inevitable del pos desayuno es que el acuerdo entre Doger Guerrero y López Zavala – confirmado ya por ambos- ha puesto más que nerviosos a los otros precandidatos priístas, en especial a los que esperaban (y esperan todavía) que una irresoluble disputa entre ambos obligaría al PRI a buscar una tercera opción y ahí es donde tendrían lugar el Plan B o el “caballo negro”.     

 

Elementos

  • Otra lectura inevitable del pos desayuno es que Blanca Alcalá Ruiz y Enrique Agüera Ibáñez se movieron mediáticamente este fin de semana, para reiterar que están más que vivos para el 2010, pese a no haber sido invitados al desayuno y a que ellos mismos se han autodescartado una y otra vez, algo que tampoco nadie les ha creído.

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  • Y tienen razón, porque a la alcaldesa le puede caer la candidatura al gobierno, como le cayó la de la presidencia municipal; es decir, si la polarización entre los punteros se impone y es necesaria una tercera vía.

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  • Al mismo tiempo, todavía no llega el momento en que el rector de la UAP deba decidir si se queda o va por todo (sin el respaldo económico e institucional de la universidad) arriesgándose a perder lo que tiene y que puede mantener sin problemas por varios años más.



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