Debate


Roberto Desachy

25/09/2009

El marinismo en la izquierda, obstáculo para la alianza opositora en Puebla


Varios diarios publicaron este jueves la posibilidad de que el PAN haga una alianza con todas las fuerzas de izquierda, para buscar la gubernatura de Puebla y no suena descabellada esta posibilidad, porque en Oaxaca el blanquiazul, el PRD y las fuerzas que respaldan a AMLO se están uniendo, para apoyar a Gabino Cué como candidato al gobierno y quitarle al PRI ese bastión económico, electoral y político.

 

Si se toma en cuenta que Gabino Cué apoyó en el 2006 a López Obrador y que los cargos legislativos que ha ocupado los obtuvo con las siglas del PRD, se entiende que el hecho de que el PAN lo apoye en el 2010 implica que el albiazul estaría realizando un acto de generosidad política al respaldar a quien está plenamente identificando con la izquierda, con el claro objetivo de quitarle al PRI el control de esa entidad, donde la principal fuerza opositora al priísmo es, precisamente, la izquierda.

 

Por ende, en condiciones políticas normales, no resultaría descabellado que en Puebla, donde el más fuerte opositor al tricolor es el PAN, el PRD y la izquierda se sumaran al albiazul, para tratar de vencer lo que podría ser el intento de imponer un nuevo proyecto transexenal o maximato, que en esta ocasión podríamos llamar marinmato.   

 

Sin embargo, una eventual alianza opositora en Puebla tendría que vencer muchas resistencias y una de las más fuertes es la de los marinistas incrustados en los partidos de izquierda, debido a que se sabe que el dueño del PRD en la entidad, Luis Miguel Barbosa Huerta, es uno de los más obedientes operadores de Mario Marín Torres.

 

Barbosa Huerta, junto con la corriente interna conocida como “los Chuchos”, puso como dirigente estatal del partido a Miguel Ángel de la Rosa Esparza, hombre inteligente y astuto, que pese a estos atributos no ha destacado como un verdadero opositor al marinismo, sino que se caracteriza por guardar un silencio cómplice e injustificable ante los errores y excesos de Mario Marín y su grupo político.

 

Incluso, la diputada local de Convergencia, Carolina O Farril, se ha mostrada en el Congreso como una más de las legisladoras incondicionales del marinismo. En tribuna, Carolina O Farril ha demostrado una y otra vez su sumisión al priísmo-marinismo y en varias ocasiones es usada como su alfil para atacar al PAN.

 

Por si fuera poco, el dirigente estatal de Convergencia, José Juan Espinosa Torres, enfrenta al interior de su partido severos cuestionamientos de legitimidad y basa su discurso político en atacar al probable candidato panista, Rafael Moreno Valle. El problema es que la beligerancia que muestra contra el aspirante del PAN se reduce a nada cuando se le habla del delfín marinista, Javier López Zavala.

 

Así es: Espinosa Torres lleva tiempo mostrándose como un estilete zavalista contra Moreno Valle, lo que ratifica no solo que está plenamente ligado al precandidato oficial del marinismo, sino que tiene y cumple la encomienda de golpear mediática y políticamente al más fuerte aspirante panista.  

 

Entonces, si las dirigencias nacionales del PAN, PRD, Convergencia y PT realmente quieren lograr una alianza opositora en Puebla, lo primero que deberán hacer es desactivar a los marinistas que tienen en su nómina o padrón de miembros

 

Elementos

  • El hecho de que los senadores del PRI, encabezados por Manlio Fabio Beltrones, hayan aprobado la designación de Arturo Chávez Chávez como nuevo titular de la PGR ratifica que los acuerdos entre Manlio Fabio y Felipe Calderón siguen más vigentes que nunca y que el PRIAN está reactivado, después de las pasadas elecciones federales.

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  • El ala priísta nacional encabezada por Beltrones sigue mostrándose como comparsa del PAN y el calderonismo, mientras Beatriz Paredes Rangel guarda un silencio vergonzante no solamente en el tema de la PGR, sino en el de la ola de conservadurismo que ha llevado al PRI a sumarse al panismo en su cruzada contra el aborto.

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  • Este contexto nacional demuestra que los diputados federales priístas, incluidos los de Puebla, están más que dispuestos a avalar un eventual aumento a los impuestos para el 2010. Tratarán de ocultarlo diciendo a la opinión pública que no aprobarán el 2 por ciento de IVA en alimentos y medicinas, pero sí aceptarán el incremento al ISR y, sin duda, permitirán que el IVA llegue al 17 por ciento en casi todos los productos y servicios.

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  • El hecho de que ni Juan Carlos Lastiri Quiroz, como coordinador de los diputados federales priístas de Puebla, ni ningún otro legislador poblano del PRI suene para encabezar alguna comisión importante en San Lázaro, demuestra que el marinismo legislativo es igual de gris y mediocre a nivel federal y local. Todos son como José Othón Bailleres y, por esto, el priísmo del resto del país no los toma en cuenta.

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  • Los Lastiri Quiroz, Francisco Ramos, Juan Carlos Natale nada tienen que ver con el buen papel que jugaron los hoy ex diputados Alberto Amador Leal y Jorge Estefan Chidiac, éste último mucho más cercano al presidente Felipe Calderón que al propio PRI, pero nadie puede negar que fue un legislador destacado.

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  • Alberto Jiménez Merino tiene los conocimientos y cualidades políticas necesarias, para destacar como diputado conocedor de la problemática agrícola del país, pero parece que la mediocridad de sus compañeros de fracción lo ha alcanzado.

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  • Ahora resulta que la SEP y su titular Darío Carmona García le achacarán a la financiera Coofía todos los fraudes y triquiñuelas que - con su silencio y complicidad - cometen las agrupaciones de padres de familia con las cuotas que recibe.



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