Debate


Roberto Desachy

29/09/2009

El derrumbe del mito zavalista


La historia demuestra que nadie que haya perdido la elección en la ciudad de Puebla logró ganar el gobierno estatal. Así, Melquíades Morales Flores ganó la nominación del PRI y la gubernatura gracias al apoyo que logró de los habitantes de la Angelópolis, mientras Mario Marín Torres llegó a Casa Puebla después de haber sido presidente municipal y en un buen porcentaje gracias al respaldo de los capitalinos.

 

Por ello, la encuesta que el pasado jueves 24 de septiembre publicó La Jornada de Oriente, en que se constata que, según los ciudadanos de la capital, el peor precandidato del PRI es Javier López Zavala, refleja una realidad que el marinismo quiere soslayar, pero que no debería hacerlo, si en realidad pretende que el tricolor retenga el gobierno en el 2010: su precandidato no gana en la Angelópolis, pese a tener comprada a un sector importante de la opinión publicada.

 

El estudio de opinión publicado ese día por La Jornada de Oriente señala que, si el candidato de Mario Marín Torres se enfrentará contra el panista Rafael Moreno Valle por la gubernatura, en la ciudad de Puebla se daría un empate técnico, mientras que, si Enrique Doger Guerrero o Blanca Alcalá Ruiz contendieran, el PRI ganaría con 14 y 13 puntos de ventaja, respectivamente.

 

Esto lo sabe bien Rafael Moreno Valle y, por ello, el pasado 7 de septiembre reconoció que le gustaría que su adversario del PRI fuera López Zavala, como lo informaron profusamente todos los medios, muchos con la obvia intención de promover al representante del marinismo.

 

Los voceros zavalistas argumentan – con cierta razón – que la ciudad de Puebla no es todo el estado, pero omiten que la capital representa cerca del 30 por ciento de la lista nominal del Registro Federal de Electores (RFE). Veamos: hasta el último corte, este listado consta de 3 millones 753 mil 831 ciudadanos con derecho al voto, de los cuales un millón 93 mil 894 viven en la Angelópolis.

 

Además, la historia comprueba que, precisamente, son los habitantes de la ciudad de Puebla los que más procuran contar con credencial de elector e ir a las urnas, mientras que en las zonas rurales muchos ciudadanos tienen problemas o preocupaciones más importantes –para ellos – que la de ir a sufragar.

 

Incluso, el zavalismo expresado en espacios informativos omite que en términos electorales lo que ocurre en la capital tiende a repercutir en el resto de la entidad, debido a que varios distritos comiciales se encuentran muy cerca de la Angelópolis: San  Martín Texmelucan, Tepeaca, San Pedro Cholula, Atlixco, Tehuacán e Izúcar de Matamoros.     

 

Los números no mienten: si al millón 100 mil ciudadanos que pueden votar en la ciudad de Puebla se le suman los electores de los municipios o distritos cercanos a la Angelópolis (un millón 386 mil 473 personas), se comprueba que el aspirante que logre el apoyo de los capitalinos tiene muchas posibilidades de influir en el voto de casi 2 millones 500 mil poblanos.

 

Entonces, los zavalistas que desdeñan o tratan de minimizar el rechazo o desconfianza que los vecinos de la ciudad de Puebla tienen hacia su candidato, simplemente no se quieren dar cuenta de que no basta comprar el apoyo de los poderes fácticos y de la burocracia dorada, para ganar el gobierno del estado.

 

Aunque le pese al favorito de Mario Marín Torres, la realidad es que en términos electorales…los ciudadanos sí cuentan, sobre todo si se toma en cuenta que la del 2010 será una contienda local, lo que tradicionalmente hace que la participación de la gente supere el 50 por ciento del padrón de votantes.

 

Elementos

  • El pasado jueves 17 de septiembre, la presidenta Blanca Alcalá Ruiz se reunió en privado con Emilio Gamboa Patrón, el político priísta que trabajó con Carlos Salinas de Gortari, Miguel de la Madrid y que quedara evidenciado como traficante reinfluencias, cuando se dieron a conocer las grabaciones en que, desde el Poder Legislativo, se comprometió a obedecer a Kamel Nacif y a no aprobar las leyes que no le convenían al empresario libanés vinculado con el vergonzoso caso del ataque a Lydia Cacho.

  •  

  • El encuentro de Alcalá Ruiz con Gamboa Patrón fue en La Concordia y el equipo de la alcaldesa - tan proclive a pregonar las reuniones de su jefa con Enrique Peña Nieto o Beatriz Paredes Rangel - trató de mantenerlo en secreto, precisamente para evitar que el gobernador del Estado de México o la presidenta nacional del PRI supieran que no son los únicos priístas nacionales con los que ella tiene pactos.

  •  

  • Aunque es obvio que solamente la edilesa y el operador salinista saben qué acordaron, es probable que a Paredes Rangel o Peña Nieto no les guste que su supuesta aliada tenga pactos con quien les disputa el control político del PRI nacional, a pesar de que también el mandatario mexiquense es considerado un alfil de Carlos Salinas de Gortari.

  •  

  • El hecho de que la encuesta de La Jornada de Oriente rebele que el precandidato más débil del PRI es López Zavala, ratifica que el Ciso de la UAP es manejado por el marinismo con fines propagandistas. Entre otras razones, así se explica que Enrique Agüera Ibáñez sea candidato único y quie se autolegitime él mismo para reelegirse en la UAP.



  •  
     

     

     
    Todos los Columnistas