Desde la Izquierda


Miguel Ángel de la Rosa Esparza


09/12/2011


¿Y ahora para dónde?


Es la pregunta que nos hacemos millones de mexicanos que pertenecemos a “los hijos de la prole”. Como nos llamó Paulina Peña Petrelini.


Para el PRI, con el hijo pródigo del grupo Atlacomulco, agrupación que tiene más lados oscuros que la tan vista película Actividad Paranormal. Comento lo anterior en razón de que corría el año de 1940, cuando una vidente apoyada en fuerzas oscuras que se llamó Francisca Castro Montilla profetizó que seis oriundos del pueblo serían gobernadores del estado de México y el último sería Presidente de la República. Estos eran desde Isidro Fabela hasta Enrique Peña Nieto.


Parece historia del nuevo canal de la televisión llamado Pánico, que describe historias de terror.


Por otro lado está el PAN, que ha logrado que nuestro país sea considerado por analistas de todo el mundo como un Estado fallido. Otra historia de terror, donde indicadores económicos o de cualquier tipo son negativos.


Luego entonces está la izquierda con Andrés Manuel López Obrador, el que sin duda sería mejor Presidente que la dama del PAN —si es que le toca la candidatura— o el hijo pródigo de las fuerzas oscuras que dieron origen al grupo Atlacomulco.


El problema del nacido en Tabasco es la posición radical que asumió durante los últimos cinco años, que le originó en los mexicanos más puntos negativos que positivos, según las encuestas, lo que posiblemente le haga perder cualquier elección democrática en todo el mundo.


En la comentada entrevista en Televisa, en el noticiero estelar que conduce Joaquín López Doriga, AMLO cambió de discurso, llamando al perdón y exaltando que no es hombre de venganzas, habló de la “república amorosa”. Todo lo que se escuchó esa noche se la creí, me entusiasmó, volví a sentir lo mismo que viví en 2005, donde no me importaron expulsiones de organismos empresariales, desaires sociales y hasta pérdida de clientes. Me la jugué con todo por “El Peje”, tiempo, dinero y esfuerzo. Creía que si él dirigía el Poder Ejecutivo federal se realizarían los cambios que este país necesita para no caer en el caos e incertidumbre que el autor Mauricio González de la Garza advirtió hace treinta años en su obra La última llamada.


Fui candidato a diputado federal del distrito 11 de la capital poblana en el 2006. La elección y todo lo demás ya es historia. Ahora, Andrés Manuel habla de un cambio radical en su discurso, llamando a la reconciliación, que es algo que esperaba todo México. Ya no quiere saber de caudillos y de guerras internas, de mexicanos odiando a otros mexicanos.


En mi encomienda como presidente estatal del PRD me traslade a Ayoxuxtla de Zapata, hace unos días. Estaría nuestro candidato a la presidencia por las izquierdas y quería saludarlo y felicitarlo por su cambio de discurso. Hecho que no se pudo dar ya que desde que llegó acompañado de un joven llamado Fernando Jara Vargas, familiar de la esposa del “Peje” y jefe de los Morena en Puebla.


Este joven lanzó insultos contra mí por haber acompañado la coalición estatal del PAN, pero traidor por qué, esta decisión electoral trajo buenos dividendos electorales al PRD en la elección de 2010. Y ese es mi trabajo, que gane el PRD.


En ese momento quería decirle que no, que estaba equivocado, que debemos buscar la unidad que Andrés Manuel quiere: la reconciliación de las izquierdas.


No se trata de venganzas. Gracias a la coalición ganamos tres diputaciones y 27 municipios, lo que ayudará en las elecciones del 2012. Que ahora Puebla es territorio perredista, que hay gente que está siendo bien gobernada y que votarán por nosotros.


Al final, cuando pensé que podría hablar con él y con “El Peje”, Jara Vargas lanzó una advertencia: “Cuando lleguemos al poder, te vamos a joder”, todo esto a sólo un metro del que es candidato a la Presidencia de la República. Hecho que fue visto por diputados federales, líderes campesinos y que quise callar, hace más daño el escándalo que el pecado, dicen los que saben.


Pero algún testigo lo delató ante mi dirigencia nacional y ya se volvió algo más que un simple arrebato de un inconsciente. No hay similitud entre el discurso y la actitud de este tipo que es familiar de Andrés Manuel.

 

Quieren venganza, dicen algo pero actúan diferente. Finalizo preguntándome : ¿En el 2012, para dónde hacerse?

 



 
 

 

 
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