Desde la Izquierda


Miguel Ángel de la Rosa Esparza


16/12/2011


La convocatoria de auditores externos del nuevo OFS


El pasado 12 de diciembre de 2011 se publicó la convocatoria para el proceso de selección de los auditores externos para dictaminar cuentas públicas de los sujetos obligados en nuestro estado. Aunque propiamente son los mismos requisitos de otros años para el ingreso y/o refrendo de las personas físicas o morales que tienen como colaboradores profesionistas con la capacidad profesional y técnica para desarrollar esta importante función de revisar a los sujetos que reciben recursos económicos públicos en cuanto a su correcta aplicación.


Para mí esta convocatoria es diferente en razón de que hay un nuevo auditor superior, que es David Villanueva Lomelí, en sustitución del muy cuestionado Víctor Manuel Hernández Quintana, acciones pasadas que tanto critiqué en esta columna. Y digo diferente porque al menos los profesionistas que nos dedicamos, en el presente o pasado, a esta actividad, como es mi caso, siempre padecimos el favoritismo o la falta de independencia que como auditor externo tienes ante los clientes que son sujetos obligados a dictaminarse cuando son ellos mismos los que te contratan, liquidan los honorarios y a su vez son ellos los que evalúan la posibilidad de renovar el contrato de estos servicios profesionales externos para un siguiente ejercicio.


Este hecho, desde mi punto de vista, te resta independencia para emitir observaciones, ya que el observado te podía chantajear para realizar un trabajo con la ética que se requiere y correr el riego de perder al cliente por este hecho. Ahora con la llegada del nuevo auditor superior los que conocemos su trayectoria sabemos que estos vicios se van a erradicar. Pero yo siempre he comentado en público y en privado que bien ayudaría, además de la honestidad de los auditores externos y el personal del OFS, una serie de cambios a la Ley de Fiscalización Superior y Rendición de Cuentas del Estado de Puebla, a efecto de que el sujeto de revisión no tuviera la posibilidad de seleccionar a su auditor externo, que sea el OFS, quien con base en la trayectoria y capacidad de cada despacho asignara a cada sujeto de revisión a los auditores que realizaran la auditoría externa, que sea la Secretaría de Finanzas quien pagara directamente los honorarios a los profesionistas externos.


Yo considero que con estos cambios mejoraría la percepción, la transparencia, eficiencia y eficacia de la fiscalización, que son elementos básicos para que los gobernados sepan que las autoridades están cumpliendo cabalmente con los objetivos para lo que fueron elegidos.

 



 
 

 

 
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