Desde la Izquierda


Miguel Ángel de la Rosa Esparza


25/02/2011


La licencia de Andrés Manuel al PRD


UQuiero referirme en este espacio a la nueva crisis interna que enfrenta el Partido de la Revolución Democrática, que inició con la licencia que Andrés Manuel López Obrador pidió al PRD en razón de su rechazo al apoyo que el Consejo Nacional del PRD le dio a la consulta ciudadana para que la gente del Estado de México opine si ven bien o mal una alianza electoral entre el PRD y el PAN en ese estado, para enfrentar al PRI y a Enrique Peña Nieto en las elecciones del mes de julio.


Siempre me he referido con mucho respeto y admiración hacia el líder de izquierda Andrés Manuel López Obrador, tan es así que en más de una ocasión Enrique Montero Ponce se ha referido a mí como el único chucho lopezobradorista que conoce en México. Y esta vez no va a ser la excepción.

 

Tengo que reconocer que esta situación a nadie tomó por sorpresa; sin embargo, a mí en lo personal si me preocupó, sentimiento que desapareció después de la extraordinaria entrevista que le realizó Carmen Aristegui en su espacio radiofónico, ya que después de varias preguntas y por el tipo de respuestas que Andrés Manuel dio, concluí que López Obrador no se va a ir del PRD. Y esta solicitud de licencia no es otra cosa que una estrategia electoral para la decisión del candidato del PRD en el 2012, la cual inicia el próximo 19 de marzo, cuando en el Consejo Nacional se renueve la dirigencia nacional y los órganos internos.


La licencia para suspender temporalmente sus obligaciones y derechos como militante es una figura que no existe en los estatutos del PRD; como bien lo señaló Cuauhtémoc Cárdenas, no existe la licencia en los estatutos de ningún partido en el mundo, no se puede dar licencia a un político para estar en posibilidad de atacar al partido al que le pide licencia. Este hecho lo sabe Andrés Manuel, quien fue presidente nacional de nuestro partido y, por lo tanto, no ignora los estatutos. La licencia, como la pidió el tabasqueño, es mientras duren en su encargo los actuales dirigentes que, según señala, se han vendido y muchas cosas más, dice, a Calderón. O sea, hasta el 18 de marzo, porque el 19 ya hay nuevos dirigentes.


Me parece que lo que busca el último candidato del PRD a la Presidencia de México es presionar para crear las condiciones y que el relevo nacional se dé en un ambiente favorable para él, con el fin de que, quien sea el nuevo presidente nacional del PRD, sea un apoyo en busca de la candidatura perredista a la Presidencia de la República en el 2012. Otro elemento que él desea es que no haya una alianza del PRD con el PAN, porque de darse, aunado al antiprismo del Estado de México, que es mayor que el priismo en este estado, vote por la coalición y gane la gubernatura.


Él no tendrá tiempo para deslindar al PRD del PAN y disminuyen sus argumentos de campaña para vencer al candidato del PAN y del PRI en la elección del 2012. Señalé que él no se va a ir del PRD, porque no se quiere ir del PRD, porque quiere un PRD que encabece una coalición de izquierda; ya midió que con el Partido del Trabajo y Convergencia no le alcanza para ganar, pero quiere un PRD a modo para la elección del 2012.
La pregunta que me hago, ¿vale más la estrategia electoral de López Obrador que la decisión de los habitantes del Estado de México? No me réferi nunca mal Andrés Manuel, es más, afirmo que todo lo que está haciendo es estrategia política. Estrategia que no comparto.

 

 



 
 

 

 
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