Desde la Izquierda


Miguel Ángel de la Rosa Esparza


29/10/2010


La actuación del ORFISE en el sexenio de Marín


Qué gusto como profesional de la auditoría que un contador público certificado como Víctor Manuel Hernández Quintana hubiese asumido el honroso cargo de auditor superior en el Órgano de Fiscalización Superior del Estado de Puebla. Dependiente del Congreso del Estado, en razón de que se distinguía a la profesión en su conjunto, sobre todo a los profesionales de la contaduría pública dedicados a la auditoría, actividad que por naturaleza nos corresponde por ser materia inevitable en cualquier universidad del país que tenga en su plan de estudios la licenciatura en contaduría pública.


Oh gran desilusión en su desempeño de esta actividad. Hernández Quintana, en lugar de enaltecer la profesión que él, yo y cientos de Contadores Públicos realizamos en el estado, se volvió más de lo mismo y me refiero a un palero del gobierno estatal. No tuvo la capacidad o el deseo de transformar o mejorar la auditoría y los controles de las cuentas públicas, sino, por el contrario, se dedicó a validar dolosamente como buenos manejos lo que todos los poblanos sabemos que es mentira. Él afirmó que las cuentas del gobierno estatal están bien manejadas, pero la realidad es que presumiblemente hay una corrupción que resulta grotesca para propios y extraños. ¿Y qué resultó?, que se involucró en acciones de poca transparencia y corrupción, como asignar la revisión de los sujetos de revisión a unas cuantas firmas comparsas o socios de su deseo desmedido de incrementar su riqueza personal. Adquirió inmuebles a nombre sus familiares a precios muy por debajo del precio de mercado, con un sobre precio por debajo de la mesa para no generar sospechas de enriquecimiento ilícito. Ahora se quedará con las reformas a la Ley de Fiscalización del Estado de Puebla que realizaron los diputados locales del PRI en todo el sexenio del gobernador Moreno Valle para cuidarle las espaldas a su jefe y amigo Mario Marín, de sus cuentas publicas cuando éste desocupe Casa Puebla.


Qué gran desilusión que no sea capaz de informar en la página del ORFISE a quién se le asigna la revisión de los sujetos como lo hacía su antecesor. Todo para no dejar al descubierto que él se lleva una tajada de muchas de las cuentas a través de algunos despachos de auditores externos, de los sujetos de revisión que el ORFISE tiene la obligación de controlar.

 

Para concluir con esta columna comento que él, en sus tardes de relax y en voz alta, dice que se siente con el apoyo suficiente para continuar con estas acciones incorrectas. Él dice que influye en la UAP, en el Colegio de Contadores Públicos del Estado de Puebla —en donde pondrá al próximo presidente—, que es compadre de Marín y que no va a pasar nada. Con el tiempo veremos si tiene razón en esas afirmaciones o en un futuro tendrá que salir del ORFISE por una puerta diferente de la que entró, que es la trasera. Hasta la próxima.

 



 
 

 

 
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