DIÁLOGOS EN EL INFIERNO


José Zenteno


05/11/2010


CRÓNICA DE UNA MUERTE MUY ANUNCIADA


Esta semana hice el firme propósito de recuperar el espacio desatendido por mucho tiempo.  Me disculpo con el periódico CAMBIO y también con los amigos lectores que todavía me llaman o me escriben para preguntarme por la columna. Han sido días complicados en lo laboral y también en la salud. Tuve que someterme a una operación que me mantuvo fuera de combate por algunas semanas.

 

Sin embargo y a la luz de los últimos acontecimientos, los días más complicados los ha tenido que vivir Javier López Zavala. Honestamente no celebro sus derrotas, simplemente las explico como consecuencia natural del juego perverso al que se prestó. La apuesta del proyecto Z era de todo o nada, y pese a que muchos les advertimos que el resultado sería la nada, el ostracismo, ellos eligieron jugar.

 

Zavala es quien paga los platos rotos del grupo al que se debe, el marinismo. Pero a diferencia del pulpo Paul, el marinismo se resiste a morir. Puede sacrificar un tentáculo en la persona de López Zavala pero el cefalópodo sexenal está dispuesto a hacer todo lo posible por sobrevivir, y para hacerlo, habilita a un nuevo representante en Juan Carlos Lastiri.

 

La realidad es que los poblanos reprueban la gestión del marinismo por la corrupción, decadencia e impunidad que imperan en el estado mientras Mario Marín y los suyos ejercen el poder. No importa si quien los representa es Zavala, Montero, Lastiri, García o Armenta, en el fondo subyace un profundo distanciamiento entre los anhelos de una sociedad que quiere el progreso y aspira a ser gobernada por líderes modernos, y un grupo que desprecia la democracia y recurre a prácticas autoritarias o populistas para mantenerse en el poder.

 

El PRI debe reflexionar sobre el futuro al que aspira. Me parece que si el marinismo logra conservar la dirigencia estatal, la consecuencia será una pérdida progresiva de competitividad del partido, sobre todo entre la población urbana. Los marinistas saben de operación política en el poder y con los recursos del poder, condición que no gozará la nueva dirigencia. Además, me pregunto si cualquier miembro de la cúpula marinista tendrá estatura moral y política para ejercer el papel crítico de un partido opositor. También me pregunto si un marinista emérito como Juan Carlos Lastiri tendrá la capacidad de unir a los grupos relegados durante el actual régimen, muchos de los cuales coadyuvaron al triunfo de Moreno Valle el pasado 4 de julio.

 

A la luz de los resultados electorales de los últimos seis años, el PRI de Mario Marín no ha sido capaz de superarse a sí mismo. Ya lo hemos comentado en otras entregas; en lo que va del sexenio el partido ha logrado menos votos a nivel estatal que los obtenidos en la elección de 2004, mientras que el padrón creció en un 19%. La pérdida de votos ya alcanzó a las zonas rurales del estado; entre las elecciones de 2004 y 2010 el PRI incrementó su votación en 13%, mientras que el padrón creció 20% en el interior del estado. Si esta tendencia no se revierte, en pocos años el PRI pasará a ser segunda o tercera fuerza en términos reales.

 

Todos los poblanos necesitamos de un PRI moderno, dirigido por gente preparada para el debate y capaz de concebir soluciones a los problemas de Puebla. Lo digo consciente de que a muchos les parece inútil y hasta indeseable la presencia de ese partido en la esfera pública. Sin embargo, el PRI es la única fuerza política que puede ser contrapeso real al próximo gobierno, y es precisamente gracias a los contrapesos que la democracia funciona, se previenen los abusos y los gobiernos se preocupan por dar resultados. Ninguna de las otras fuerzas políticas asumirá el papel de oposición, y si la nueva dirigencia del PRI obedece a los intereses del marinismo, veremos a un PRI dedicado a evitar que Moreno Valle revise las cuentas del gobierno actual, y a trabajar para abrirles paso a Marín, Zavala o Armenta a las candidaturas al senado. Espero equivocarme y que Juan Carlos Lastiri asuma su papel de líder político opositor  y no de esquirol marinista.

 

Propósitos de año viejo

 

Saludo la empresa en que se han embarcado Selene Ríos y Arturo Rueda de hacer ejercicio, bajar de peso y con ello mejorar su calidad de vida. Una vez más nos darán un ejemplo de perseverancia.

 



 
 

 

 
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