DIÁLOGOS EN EL INFIERNO


José Zenteno


24/08/2011


La competencia por el Senado


Entre los aspirantes evaluados, Blanca Alcalá es la más conocida, seguida por Javier López Zavala y Enrique Doger. Estos tres líderes políticos conforman un primer grupo de punteros, le sigue un segundo grupo integrado por el resto de los once aspirantes evaluados, pertenecientes al PRI y al PAN, cuyo nivel de conocimiento oscila entre 20% y 30%.


Entre los priístas, Doger y Alcalá se encuentran empatados a la cabeza de las preferencias en prácticamente todos los indicadores, salvo por el de imagen negativa y rechazo de voto, donde la última ex presidente municipal supera al ex rector por un margen de 4 a 5 puntos. Al evaluar el potencial de voto de cada aspirante, Enrique Doger obtiene 25%, Blanca Alcalá 24% y Javier López Zavala 18%. En cuanto a rechazo de voto, un 48% de los entrevistados declara que no votaría por el ex candidato a gobernador. Esta situación persiste al preguntar quién de los aspirantes del PRI por ningún motivo debería convertirse en senador por el estado de Puebla, donde López Zavala gana el rechazo con 23% de las menciones, seguido por Doger con 8% y Blanca con 7%.


Al evaluar las preferencias de los priístas que han anunciado su interés por el senado, nuevamente Doger y Alcalá aparecen empatados con 18% de las menciones, seguidos por López Zavala con 12%. Muy atrás aparecen Fernando Morales, Alberto Jiménez Merino y Alejandro Armenta. Si solo se confrontan Zavala, Doger y Alcalá, los dos ex presidentes capitalinos obtienen 21% de las preferencias contra 12% del otrora operador político marinista. Al quitar a López Zavala y solo enfrentar a Blanca Alcalá contra Enrique Doger, el resultado favorece a Doger con 26% y Blanca obtiene 23%. Estos números muestran que Doger es ahora más rentable entre los priístas duros que siguen a López Zavala, pero conserva su competitividad entre los electores volátiles. Mientras que Alcalá mantiene su rentabilidad entre las mujeres y los jóvenes.


En el PAN el posicionamiento de los aspirantes evaluados es muy similar, donde destacan Ana Teresa Aranda, Pablo Rodríguez Regordosa y Augusta Díaz de Rivera con una aceptable relación entre positivos y negativos; lo que más necesitan es incrementar sus niveles de conocimiento.


Si las elecciones fuesen en agosto de 2011, el ganador sería el PRI con Peña Nieto para presidente de la República y Doger y Blanca Alcalá en la fórmula al senado. La buena noticia para sus adversarios es que las elecciones serán hasta julio de 2012 y todavía es posible que las cosas cambien. Ahora bien, por lo que se puede anticipar de un entorno económico mundial en recesión y de los magros resultados en la lucha contra la delincuencia organizada, es muy difícil imaginar que el PAN logre recuperar terreno. Un escenario de crecientes dificultades económicas e inseguridad social, donde el aparato gubernamental panista se decida a atacar a los candidatos del PRI, puede favorecer más a candidatos de la izquierda como López Obrador o Marcelo Ebrard que a los propios candidatos de Acción Nacional. Esto es importante porque en una elección federal, las elecciones de senadores y diputados dependen mucho del posicionamiento del candidato a presidente de la República, y en esa medida los partidos requieren de candidatos fuertes a los puestos legislativos para reducir su vulnerabilidad, e incluso fortalecer localmente la elección del candidato a presidente.


EL GOBIERNO DEL ESTADO Y EL ÁNIMO SOCIAL


El gobernador Rafael Moreno Valle Rosas mantiene elevados niveles de aprobación a su gestión. A seis meses de iniciado el gobierno emanado de una coalición de partidos opositores al PRI, el gobernador conserva un 70% de menciones aprobatorias. En el municipio de Puebla el nivel de acuerdo con la gestión estatal es de 62%, en la zona de Texmelucan, Atlixco y Cholula el acuerdo es de 71%, y en la zona de Tepeaca a Tehuacán el acuerdo alcanza un 79%.


Lo mismo ocurre con la imagen del primer mandatario estatal, donde el balance entre imagen positiva y negativa es favorable por más de 16 puntos. En este indicador ninguno de los líderes políticos evaluados presenta un saldo tan favorable como el del gobernador del estado.


La problemática cuya atención es prioritaria para los ciudadanos continúa siendo de carácter económico. La principal preocupación es el desempleo, los bajos salarios y el aumento de precios. La segunda prioridad es la inseguridad que ha venido en creciendo de manera consistente. En cuanto al estado de ánimo, los pesimistas suman un 43% de la muestra contra un 33% de optimistas. Los pesimistas son personas que creen que su situación económica seguirá mal o empeorará, mientras que los optimistas se sienten satisfechos con su situación actual y tienen expectativas positivas. El resto de la muestra se divide entre los que creen que el futuro será mejor pero actualmente no están conformes con su situación y los que no saben qué esperar.


El gobierno federal es el principal responsable de cómo se encuentra la situación económica de los informantes con el 36% de las menciones, seguido por los políticos corruptos con un 18%. Si se suman las respuestas asociadas al gobierno y los políticos, poco más del 60% los considera culpables de su situación económica personal.

 

En cuanto a la percepción de seguridad pública, el 39% se siente más o mucho más inseguro que hace 12 meses, el 23% se siente igual de inseguro y otro 23% se siente igual de seguro, contra solo el 14% que declara sentirse más seguro. Pese a que existe una creciente sensación de inseguridad entre los ciudadanos, un 47% opta por otorgarle al presidente de la República un voto de confianza, pues consideran que hace lo correcto y todo lo que puede contra la delincuencia organizada. En contraste, un 38% declara que el presidente hace un mal trabajo en el combate a la delincuencia.

 

En materia económica el aumento de precios es la principal preocupación para un 34% de la muestra, la falta de empleos alcanza a un 31% y los bajos salarios al 20%. Solamente un 11% está preocupado porque no existen las condiciones para poner o hacer crecer un negocio. En cuanto a las razones por las que el presidente de la República no ha creado los empleos que prometió, el 35% percibe que el presidente solo está comprometido con los más ricos de México, el 24% opina que es la oposición quien no le ha permitido trabajar y un 19% piensa que la situación económica mundial ha sido la causa por la que el presidente no ha cumplido su promesa.

 

En resumen, el ánimo es principalmente pesimista donde la culpa de la situación se asocia al mal trabajo del gobierno federal y al desinterés del presidente por atender a la gente común. Esta situación en la que los ciudadanos no encuentran salida a sus constantes presiones económicas se agrava con la creciente sensación de inseguridad. El costo político de la situación que perciben los ciudadanos lo paga el PAN, y es precisamente esta situación lo que provoca que la gente demande un cambio en el gobierno y de grupo en el poder. Conviene notar que los altos niveles de aprobación del gobierno del estado y la buena imagen del gobernador no merman la intención de voto a favor del PRI. La situación podría ser diferente si se tratase de una elección local, pero al aproximarse una elección federal, el capital político del gobernador no juega y quizá tampoco debería ponerse en juego.

 



 
 

 

 
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