Los Conjurados


Erika Rivero Almazán

 

5 pesos con olor a mafia


Las negociaciones en ‘lo oscurito’ con aire gansteril, siempre dejan una estela de desconfianza e indignación.


Eso ocurrió con ‘el secretito’ que se tenían tan bien guardado la SCT y los concesionarios del transporte público, pues tras una semana de jugar al misterio, de declaraciones encontradas y mentiras, salió a relucir la verdad: siempre si el gobierno avaló el incremento a 5 pesos en la tarifa del transporte público.


Innecesario mencionar la sanción generalizada de la iniciativa privada, de los partidos políticos de oposición y de la población en general hacia el gobierno del estado, a la SCT y a los dueños de las rutas del transporte público.


Pero no podemos dejar de hacernos unas preguntas:

 

—¿Por qué si el incremento en el costo de la gasolina está calculada entre un 10 y 15 por ciento, el transporte público en Puebla se incrementa en un 25 por ciento?

 

— ¿Por qué tuvimos que enterarnos por boca de los concesionarios que sostenían reuniones privadas con funcionarios de la SCT para negociar el incremento en el transporte público, mientras el secretario, Rómulo Arredondo, se hizo el esquivo durante toda la semana pasada para no dar declaración a la prensa?

 

— De igual forma, ¿por qué tuvimos que saber la noticia por boca de un representante del Consejo Taxista (Felipe Maldonado), que Arredondo se había apalabrado con los concesionarios la semana pasada para subir un peso el pasaje, mientras la autoridad jugaba al avestruz?

— ¿Por qué este tipo de reuniones siempre se hacen bajo el amparo de la discrecionalidad y apestan a tranza?

 

— ¿Por qué Rómulo Arredondo se hizo el occiso sobre el tema en su reciente comparecencia ante el Congreso del Estado?

 

— ¿Por qué se da esta noticia, sólo comparable a una cubetada de agua fría, a escasos días de que Rómulo Arredondo entregue el puesto y  las llaves de su oficina Valentín Meneses, quien seguramente se lavará las manos?

 

— ¿Por qué no se ha cumplido con la tan prometida reingeniería en los circuitos de las rutas?

 

—¿Por qué los funcionarios de la SCT dan siempre el mismo argumento para subir el pasaje: “la decisión tiene que ver con un asunto de supervivencia para el sector”?, ¿qué no pueden inventarse otra? Nadie en su sano juicio creería que los permisionarios se están muriendo de hambre.

 

— ¿Por qué a la hora de dar la noticia del alza en el pasaje, siempre resulta que el ser concesionarios no es un negocio redituable?,  Según la ficha técnica proporcionada por el subsecretario de la SCT, Lázaro Jiménez Aquino existen en la Angelópolis 5 mil 626 unidades del transporte público, 105 mil personas dependen económicamente del sistema (concesionarios choferes, veladores, mecánicos, contadores, checadores) y los costos por unidad ascienden a 814 mil pesos, dejando una utilidad de 114 mil pesos anuales, es decir, el permisionario se lleva a su bolsa la raquítica cantidad de 9 mil 500 pesos mensuales.

 

—Si esto fuera así, ¿por qué se han consolidado verdaderas mafias cuyos intereses económicos son tan fuertes que han impedido al gobierno estatal (al actual y a los anteriores) poner orden para convertirlo en un verdadero servicio público?

 

Si los números que dio el funcionario son ciertos, es obvio que algo apesta en la SCT y ni aún subiendo la tarifa del pasaje el servicio del transporte público es un negocio atractivo para nadie.


Es decir que ni los 5 pesos que los poblanos pagarán a partir de este lunes por subirse al autobús servirán para reestructurar un sistema de transporte que a todas luces muestra sus carencias: mal servicio, pésimas condiciones físicas de la unidad, saturación de las rutas más rentables y carencia en donde el número de usuarios es menor, tráfico en las arterias viales principales de la ciudad, y mejor no entremos al rubro de la inseguridad, en donde muchas ocasiones, el chofer se vuelve cómplice de los asaltantes.


Tampoco toquemos el tema de alto número de accidentes automovilísticos, personas atropelladas y otros actos de viles cafres. Mucho menos de los miserables sueldos de los choferes y nulos derechos laborales.


Peor se ponen las cosas cuando la autoridad demuestra ser cómplice de los intereses económicos de unos cuantos.

 

Ambulantes contraatacan

 

Este domingo los comerciantes ambulantes invadieron de nueva cuenta el área verde del camellón de la avenida principal que conduce a la Resurrección: ya suman 350 comerciantes de ropa, fritangas, aparatos usados, piratería y todo lo que se le ocurra, que se las ingenian para acomodarse en el espacio en donde los autos pasan rápido y los transeúntes no pueden cruzar.


Lo peor es que este pedacito de pasto (seco y con tierra, la mayoría de las veces) lo ocupaban los niños para jugar.


Pero ahora ya ni eso.


En la administración de Enrique Doger, los vecinos expusieron su queja pero a duras penas lograron que a los vendedores se les redujera el área de venta y respetaran dos tercios del camellón, pero ahora, están desatados: ya son 350 comerciantes que se instalan el fin de semana y dejan al otro día el lugar lleno de basura.


La dirigente ambulante, apodada ‘la Doña’ cobra 30 pesos diarios a cada comerciante y da su palabra que la autoridad no va a ir a quietarlos porque hizo un acuerdo con gente que trabaja en la secretaría de gobernación municipal.


Es decir, que esta mujer se está llevando a la bolsa, por lo menos, 21 mil pesos cada fin de semana.


¿A costa de quien o con permiso de quién?




 
 

 

 
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