Los Conjurados


Erika Rivero Almazán

 

Chucho Morales y Doger, complicidades


Enrique Doger está desempleado y sin cobijo político.


Aparentemente.


Con todo, no desaprovechará su oportunidad para devolver cada desaire que reciba del marinismo, incluyendo al propio gobernador Mario Marín.


¿Cómo es que el exalcalde, en una posición debilitada, jugará a David y Goliat?


Las envalentonadas declaraciones del expresidente municipal criticando a Marín, al punto de la mofa, por no asistir a su tercer informe de labores ni a la inauguración de su último puente no son producto de una verborrea biliosa, como aquellas que solía hacer ante la prensa como rector de la BUAP o en los inicios de su administración municipal.


No.


La experiencia en la alcaldía y los continuos enfrentamientos con el gobernador Mario Marín tuvieron como saldo un alto desgaste para Doger, sobre todo político, que incluso lo obligó a recular en más de una ocasión, como fue cancelar la entrega de la cédula real a la periodista Lydia Cacho, asistir a las ceremonias de Marín, incluirlo como invitado de honor en los actos municipales, para finalmente, cerrar con broche de oro y entregarle la cédula real en el salón de Cabildo.


Pero de todas esas ocasiones en que ambos funcionarios salieron juntos en la foto fumando la pipa de la paz, ninguna convenció a nadie. Y para que no quedaran dudas, los hechos hablan: el gobernador dejó claro con su ausencia el desprecio hacia Doger.


Comprobado está que los enemigos políticos de Marín no se salvan de la guillotina (pregúntenle al exedil Luis Paredes).


Entonces ¿por qué Doger luce tan despreocupado, y no duda en devolver cada estocada?


Enrique Doger, ahora convertido en un político más pragmático, precavido y experimentado, no lo haría si no tuviera un as bajo la manga.


Y ya parece que lo tiene.


La sucesión adelantada a la gubernatura obliga a los diferentes actores a pactar proyectos en donde las partes salgan beneficiadas y blindadas contra los ataques de los adversarios.


Aquí llama la atención el acercamiento entre el expresidente municipal y Jesús Morales Flores, y también en sigilo con que lo hacen: siempre suele ser en casa particulares de amigos mutuos y en total secreto.


Pocos son los testigos de los encuentros, en los cuales, Chucho Morales confesó su total interés por sumar a Doger como parte de proyecto político: la gubernatura, a la cual ha tenido que desistirse en tres ocasiones, principalmente por los compromisos realizados por su hermano, Melquiades Morales Flores.


Pero Chucho está seguro que ya le toca.


Y que desde ahora, está trabajando para sustituir a Marín en tres años.


Según sus cercanos, la complicidad ya está firmada.


Doger también quiere la gubernatura, pero antes que nada, asegurar su supervivencia.


El poderoso grupo de Chucho, que incluye a altos funcionarios del melquiadismo y que sigue sumando a líderes que antes eran fieles al exgobernador Melquiades, se están agrupando en un grupo sólido, que también incluye a todos los desheredados, inconformes y heridos por la burbuja marinista.


Y es ahí en donde Doger encaja a la perfección, sobre todo si Javier López Zavala se perfila como el heredero de Marín.


La clase política priísta le queda claro las divergencias del proyecto, y algunos, los más osados, ya están definiendo su apuesta.


Al parecer, Doger aceptó ser la voz disidente mientras dure este gobierno, y eso le garantiza convertirse en un atractivo para los medios de comunicación.


Pero al menos ya sabemos que esta encomienda, el exalcalde no está solo.

 

Se desempolva la ultraderecha: contraatacan los Pablos

 

Juan Carlos Mondragón está a punto de tomar una decisión: y todo parece indicar que no aceptará la invitación de los Pablos (Pablo Rodríguez Regordosa y Pablo Montiel) para convertirse en el candidato de su grupo en la competencia por la presidencia municipal del PAN, la salida de Jorge Ehlinger.


Su decisión no es política, es personal: al parecer, el excandidato a diputado local por el distrito 6 optó por prestarle toda su atención a su próxima boda que a sudar calenturas ajenas en rehacer un partido desbalagado.


Así las cosas, Pablo Montiel, quien actualmente se convirtió en regidor en el Cabildo de Blanca Alcalá,  tomó al toro por los cuernos y ya se anuncia ante los grupos de derecha como el sucesor de Ehlinger.


Así las cosas, Pablo será un aspirante más, pero con amplias posibilidades de ganar: para nadie es un secreto que los Pablos gozan de ciertas ventajas en el control de los registros, aceptación de militantes y manipulación en las convenciones para elegir candidatos.


Incluso, fueron los Pablos quienes hicieron ganar a Ehlinger contra Genaro Ramírez en aquella asamblea tan disputada.


Así las cosas, la corriente más ortodoxa de la derecha se postula para regresar por sus fueros.




 
 

 

 
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