Los Conjurados


Erika Rivero Almazán

 

Policía Metropolitana, a punto del colapso


La última declaración a la prensa de Ricardo Koller, coordinador General de la Policía Metropolitana, acerca de que “aquí yo soy el jefe” nos pone más en claro cuál es el problema con esta nueva corporación: efectivamente, no hay jefe.


O qué mando directivo de una policía de élite para combatir al narcotráfico no porta un arma, un nextel, un radio de alta frecuencia o de a perdis un celular para que sus subalternos lo localicen y estar al tanto del orden del día, de las emergencias, para rendir a tiempo un informe sobre imprevistos, problemas.


Pero Koller es un jefe sui generis: como no tiene oficina, no hay dónde encontrarlo.


En serio, nadie sabe dónde anda el general.


Pareciera que muy a propósito no cuenta con ningún medio de comunicación para localizarlo.


Difícil lograrlo en esta era tecnológica, pero Koller eso sí puede hacerlo.


Porque solucionar problemas, eso sí se le está dificultando un poco: en la corporación no hay teléfono, fax, secretarias, computadoras o mobiliario básico aunque sea para sentarse en el local (que está muy lejos de servir como oficina central) que permanece semiconstruida en el kilómetro 4.1 de la Recta a Cholula.


Vaya, no hay ni agua ni papel de baño.


Tampoco gasolina para llenar los tanques de las 15 camionetas, por eso, desde esta semana sólo están autorizadas a realizar sus rondines 6 vehículos: hay que ahorrar lana.


Deprimente.


Para qué recordar que la súperpolicía trabaja con armas prestadas de la Policía Estatal, porque las suyas todavía no les llegan: la Sedena no amplió la licencia oficial colectiva del estado de Puebla #38, y por tanto, los 85 elementos no tiene licencia para portar armamento de alta seguridad.


Los policías, por supuesto, se quejan de su desgracia: “fuimos engañados, esto es un agujero” comentan enojados… a las paredes desnudas de su local, porque Koller quién sabe dónde anda.


Eso sí, como buen ciudadano, el general suele ir a restaurantes de la ciudad, muy por la mañana, a tomar un desayuno con un cafecito bien caliente mientras que ojea el periódico, porque a Koller le gusta estar muy bien enterado de lo que acontece en su estado.


Mientras eso ocurre, otros le comen el mandado.


Ahí están las declaraciones de su subalterno, Oscar López, director de Inteligencia de la PM, quien convocó a una rueda de prensa para ridiculizar a Koller públicamente al llamarlo “un mando inservible y decorativo”.


Ya conocemos las fobias y bilis de López contra Koller, pero, independientemente del veneno segregado, López dejó en evidencia un hecho: que no hay jefe en la PM, y si lo hay, no merece el menor respeto por parte de sus subalternos.


Queda claro que en la PM no hay un jefe: hay dos: el secretario de Seguridad Pública, Mario Ayón Rodríguez y el presidente del Consejo Estatal de Seguridad Pública, Alejandro Fernández Soto.


Su guerra intestina, condimentada con odios, envidias, sabotaje y demás artimañas, está dando al traste con el más ambicioso proyecto de seguridad pública del sexenio.


No cumple todavía 15 días de vida y la Policía Metropolitana, está a punto de colapsarse: sin brújula, sin planeación, sin proyecto, sin capacitación debida y sin recursos.


Un proyecto que nació muerto.


Y no existe en el escenario quién lo reviva, porque mientras, Fernández y Ayón se declaran la guerra a muerte y se escupen en público.


Que fastidio.

 

Ruleta Rusa


Estimada Erika:


Con respecto a tu columna ¿Policía Metropolitana o policía de rancho? La respuesta es muy sencilla: Desde hace mucho tiempo y a propuesta de algunos ciudadanos, en donde me incluyo, se le hizo de conocimiento al entonces Presidente Municipal, Mario Marín Torres, y en su caso especifico al director del entonces programa creado de "inteligencia" Adolfo Karam Beltrán.


El día de la entrevista, recuerdo muy bien, que el señor Karam estaba fumando su puro y eran como las once de la mañana, para tapar el tufo de alcohol que era escandaloso.


En esa fecha presentó un plano del municipio y sus estrategias para combatir el delito.


Después de su perorata, las preguntas de la prensa y de los líderes de colonia fueron:


Está muy bonito lo que dice, pero en ¿dónde están los estudios que establezcan los puntos álgidos que usted tiene marcados en el plano?, ¿qué no sería más factible hacer un estudio basado en las denuncias de los ciudadanos en las agencias del ministerio público para conocer las zonas más desprotegidas y también los procesos de los pocos detenidos para conocer los lugares de procedencia de los delincuentes?, ¿en dónde aparece los tipos de delitos y su  clasificación, en base a qué?, ¿cuáles son los de más impacto o bien los más denunciados?, ¿qué porcentaje de resolución o investigación de las denuncias tienen éxito?, ¿no es acaso la policía una acción meramente preventiva? De ser cierto, ¿cómo va a funcionar el mismo si no se tiene una metodología que permita que la aplicación del programa y los recursos sean de verdadero impacto social?, ¿Cómo piensan llevar acabo los programas de ciudadano vigilante?


En ese momento, solo se encontraban algunos líderes de colonias populares, que si bien, conocían su territorio, las bandas, la problemática específica, el resultado de la reunión terminó como siempre, en una farsa, en dónde jamás se respondieron a las preguntas, se levantó una minuta o se escribieron los hubo acuerdos.


Para terminar, mientras estas acciones sean meramente políticas, en donde los actores solo les interese justificar su chamba para los reflectores.


La policía, la seguridad pública y la gente como nosotros no les importamos en lo más mínimo.


Yo conozco policías que tienen mucha experiencia, aunque no tengan un gran cargo, pero jamás son escuchados.


Existen líderes que conocen su problemática, pero no saben cómo combatir los actos de vandalismo sin poner en riesgo su vida por afectar intereses de los vecinos que de su colonia que viven del robo, asalto, venta de drogas al menudeo, etc.


Y si a esto le agregas al desconocimiento total de los responsables que inventan programas al vapor, pues estamos en las mismas desde que mi abuela y mi madre se acogían a todos los santos para librarse de un robo, como me dicen: " a la buena de Dios".

 

La respuesta a tu columna: la policía metropolitana es lo mismo que la policía de la junta auxiliar que gustes, puesta para ver que pasa, y si de chiripa logran algo bueno, pues para eso está la prensa, para dar a conocer los logros.


Gracias por tu atención y te ruego que no publiques mi identidad porque soy burócrata del gobierno y no quiero poner en peligro mi chamba.”

 

Ruleta Rusa 2


Lic. Erika Rivero Almazán.


Por medio de la presente recibe un cordial saludo y al mismo tiempo una sincera felicitación por la gran labor periodista que se ve reflejada en tu columna denominada “Los Conjurados” todos los lunes, miércoles y viernes, la cual es referente obligado en el ámbito político local. Así mismo, me permito hacer de tu respetable conocimiento algunas precisiones con respecto a lo publicado en la columna de marras (agradeciéndote de antemano la publicación íntegra de la presente misiva) específicamente en el siguiente texto:


“Otro dato: Dessavre acusó ante las cámaras de televisión a Arrubarrena de ser un déspota, controlador, manipulador e hijo del yunque, sin embargo, el pasado viernes, a dos días de la asamblea, llamó al celular de Arrubarrena para desearle ‘toda la suerte del mundo’, que ojalá ganara y que se disculpaba con él, porque nada de lo que había hecho era personal, por el contrario, lo admiraba profundamente. (¿usted entiende a Dessavre?).”

 

1.      Mi respaldo total a la decisión del 15% del padrón de panistas que depositaron su confianza en el presidente electo el domingo próximo pasado.
2.      Mi compromiso para cumplir de manera irrestricta con los estatutos y reglamentos de mi Partido, eso implica no ventilar asuntos internos en los medios de comunicación.
3.      El suscrito nunca ha llamado, ni llamará a Bernardo Arrubarrena para pedirle que me disculpe y ni mucho menos para manifestarle que "lo admiro profundamente", los señalamientos que hice ante las cámaras de televisión, los sostengo con todas sus letras, así como el comunicado que leí en el momento que anuncié mi retiro de la pasada contienda.
4.      Ahora bien, suponiendo sin conceder, que el suscrito hubiese llamado a Bernardo para disculparse y manifestarle que lo admiraba profundamente (como lo afirmas en tu columna) y que el ahora presidente hubiera tenido la falta de caballerosidad de filtrarlo en los medios de comunicación, lo único que reflejaría y dejaría entre ver, es que su SOBERBIA ES MAS GRANDE QUE SU CEREBRO.


Sin más por el momento, te reitero mi  distinguida consideración.


ATENTAMENTE


“SUFRAGIO EFECTIVO NO REELECCIÓN”
PUEBLA DE LOS ANGELES A 21 DE ABRIL DE 2008
MIGUEL ANGEL DESSAVRE ALVAREZ
REGIDOR CONSTITUCIONAL
DEL AYUNTAMIENTO DE PUEBLA.




 
 

 

 
Todos los Columnistas