Dios en el poder


Selene Ríos Andraca
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Twitter: @SeleneRios ([email protected])

02/12/2010


En atención a las inconsistencias



Nunca habrá justificación para la violencia.


Como reportera, condeno y reprocho cualquier ataque a los reporteros, ya sea físico, verbal, psicológico, emocional, económico, político o cualquiera de sus variantes.


Habrá colegas que sostengan que los golpes o los asesinatos son “gajes del oficio”, o en su defecto, que el reportero “se lo merecía”.


Aquellos que piensan que los periodistas debemos soportar cualquier tipo de agresión reflejan su esclavitud periodística y mental, así como su falta de oficio y de compromiso para ejercer la labor.




Agradezco de corazón a mis colegas locales y nacionales, al Centro de Periodismo y Ética Pública, a la agencia Comunicación e Información de la Mujer, a MVS Noticias y a La Jornada, así como otras organizaciones no gubernamentales como Ddeser Puebla y medios locales de Guerrero, Oaxaca, Monterrey y Jalisco por su incondicional apoyo para erradicar las prácticas que impiden el derecho a la libertad de expresión y al ejercicio periodístico. 




En atención a las inconsistencias, ayer envié una carta al periódico que dirige mi mentor y amigo Mario Alberto Mejía, con respecto a un texto publicado en su medio.


Reproduzco la carta íntegra:

 

1 de diciembre de 2010, Puebla de Zaragoza

 

Mario Alberto Mejía
Director general
Periódico El Columnista

 

En atención a mi derecho de réplica, le envío de la manera más respetuosa la siguiente carta para precisar algunos puntos sobre el híbrido de géneros periodísticos firmado por la reportera Martha Montero, bajo el título “Inconformidad ante postura morenovallista de cero entrevistas” y publicado ayer en el medio que usted dirige.


Lamento no haber comprendido la mayor parte de la nota-crónica-boletín-artículo de opinión por las evidentes fallas ortográficas y gramaticales de la reportera, y que en otra ocasión analizaremos.


Los puntos a precisar son:

  1. Es necesario que Martha Montero aclare su estatus a la opinión pública sobre la doble función que desempeña, pues por una parte es reportera de El Columnista y, por otra, empleada directa de Marcelo García Almaguer en el área de Comunicación del gobierno electo, pues se desempeña como redactora de boletines que día a día son enviados a los medios resaltando las bondades de lo que dice y hace Rafael Moreno Valle. También es necesario recordar que, además de redactar boletines, durante la campaña electoral reciente se encargaba de repartir insumos alimenticios, como tortas, a los representantes de los medios de comunicación.

  2.  

  3. Comprendo que cuando Martha Montero señala en su texto las “largas horas de espera para conseguir una entrevista” lo hace en su calidad de empleada de la coordinación del equipo de Comunicación, porque debe escribir el comunicado oficial que posteriormente convierte en una nota informativa.

  4.  

  5. Acuso de recibo la postura del c. Marcelo García Almaguer —jefe directo de Martha Montero en su papel de redactora de boletines—, dado que el texto lo escribe desde la perspectiva de empleada del área de Comunicación del gobierno, al excluirse del mal trato que recibimos los reporteros, confesando su dualidad esquizofrénica: “Si bien es cierto no ha querido dar entrevista a los medios de comunicación y hasta a un corralito los metió”.

  6.  

  7. Reclamo, además, que los boletines continúan con los mismos errores sintácticos y gramaticales a los que Martha Montero es afecta y que en varias ocasiones, gentilmente, le he señalado de manera personal. No reprocho sus faltas a las normas en los escritos publicados, porque eso concierne directamente al área editorial de El Columnista.

  8.  

  9. Exhorto a la reportera a que indague sobre los alcances del periodismo y se despoje de su carácter de boletinera al escribir en un medio de comunicación, puesto que en su híbrido demuestra que su único cometido es lograr una entrevista casual con el gobernante en turno, ignorando el resto de las herramientas y los géneros periodísticos para ejercer el oficio. Un ejemplo de esta ignorancia supina es el texto publicado en la página ocho de El Columnista, en el que se ignora si se trata de un reportaje, una crónica o un artículo de opinión.

  10.  

  11. Ignoro si el resto de mis colegas se tomará el tiempo de responder a las acusaciones dolosas que hace en su texto, como “los reporteros acostumbrados a las dádivas”, pero le recuerdo a Martha Montero que carece de calidad moral para hablar del tema pues, sin ruborizarse, tomó de forma agradecida la Blackberry Telcel y el iPod Touch de su superior Rafael Moreno Valle en una cena realizada en el restaurante El Sindicato en la primera semana de junio, cuando el hoy gobernador electo pretendió congraciarse con los reporteros de la fuente regalando dispositivos tecnológicos. ¿O acaso fue un bono adicional por sus servicios prestados de redactar boletines y repartir de manera oportuna las tortas durante la campaña?

  12.  

  13. Cuando Martha Montero señala en su nota-crónica-boletín-artículo de opinión que nunca fui agredida por el agente de seguridad de Rafael Moreno Valle, hace un peritaje extenso sobre los movimientos del guarura y de esta reportera, por lo que exijo que demuestre su título de Perito en Medicina Legal, ya que fue capaz de reconstruir hechos que no vio ni presenció.

Quedo a sus órdenes, Mario Alberto, y reciba, por favor, todo mi cariño.

 

Selene Ríos Andraca

Subdirectora Editorial del periódico CAMBIO

 



 
 

 

 
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