Dios en el poder


Selene Ríos Andraca
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Twitter: @SeleneRios ([email protected])

07/09/2010


Marín y su gallito desplumado



¡Qué valor, Diosito santo!


¡Qué valor!


Poquísimas personas le temen al ridículo.


—Bueno, le tememos—


Pero, Mario Marín supera a cualquiera.


A c-u-a-l-q-u-i-e-r-a.


En serio, creía firmemente que el gobernador saliente sería incapaz de superarse a sí mismo después de la desfachatez mostrada en el foro de seguridad con directivos de medios de comunicación, cuando osó presumir que durante su sexenio no hubo ningún periodista perseguido o encarcelado.


¡Y se superó!


No sólo tuvo el valor de llevar a Javier López Zavala al informe del gobernador mexiquense, sino que se aventuró a presumir al perdedor del pasado 4 de julio.


¡Como trofeo!




Ayer en el Quinto Informe de Labores de Enrique Peña Nieto, Mario Marín llegó al teatro Morelos acompañado por su fracasado delfín, Javier López Zavala, y por el diputado electo, José Luis Márquez, con unos cuantos minutos de retraso.  


El gobernador poblano fue sentado justo a la derecha del terrible Ulises Ruiz, mientras que López Zavala encontró una silla vacía en la fila de periodistas nacionales.


Any way.


Al terminar el acto protocolar, Mario Marín saludó efusivamente a la elite priista nacional.


¡Como si lo estuvieran esperando!


Y sin rubor alguno, como si no fuera el principal responsable de la derrota priista.


Como si el señor no se hubiera empeñado en imponer al chiapaneco en la candidatura, pese a la evidente ineficacia de Javier López Zavala para cargar esa pesada cruz.


A pesar de todo, Marín Torres les reveló a Beatriz Paredes Rangel, a Manlio Fabio Beltrones y a Emilio Gamboa Patrón su “arma secreta” para reconstruir al PRI en Puebla.


Cri
Cri


¡Imponer a Javier López Zavala en la dirigencia estatal!


Tara-rara-rán.
Tara-rara-rán.


Cómo ves, Javier será el dirigente del partido y lo hará muy bien. No hay otro candidato”, dijo Marín Torres.


Anda la osa. (Homero S., dixit)


Mario Marín presumiendo a su gallito infeliz.


Mario Marín enalteciendo a su gallo desplumado, madreado y sangrado.


Ése es amor, y del bueno.


Por Dios que sí.


Minutos después, dicen que la lideresa nacional, Beatriz Paredes, opinó: “Yo no compro derrotas, Marín y su necedad de imponerlo como candidato y ahora esto…”


Uff


¿Se dejarán los priistas poblanos?


¿Permitirán una nueva imposición?


¿López Zavala hará otra vez el ridículo?


No se pierdan el siguiente capítulo de Marín y su gallito desplumado.


(Aunque honestamente, yo creo que la respuesta para las tres interrogantes es: “Sí”)


 

 



 
 

 

 
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