Dios en el poder


Selene Ríos Andraca
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Twitter: @SeleneRios ([email protected])

07/10/2010


Osos superados



Uff


¿Por qué siempre que uno intenta quedar bien, todo sale mal?


Caminas coqueta frente a los muchachos y te tropiezas.


Miras fijamente a alguien y te impactas contra un poste.


Haces un comentario inteligente y balbuceas puras tonterías.


Avientas tu mejor sonrisa, y tienes un frijol en el diente.


Paseas lentamente por la fiesta, y traes la falda atorada en el calzón.


Sales de la alberca sintiéndote Marilyn Monroe, y traes el bikini en el cuello.


Uff


Maldita sea.


Pero lo peor es cuando anhelas la coordinación de los diputados del PAN y cometes todas las torpezas habidas y por haber frente al gobernador electo.


Veamos.


El sábado pasado, en la inauguración del restaurante de la familia Riestra, uno de los convidados especiales brilló por sus nervios.


Ññññ.
Ññññ.


Lo peor es que estaba sentado muy cerca del gobernador y su señora.


La esposa del gobernador electo, Martha Érika, comenzó a hablar sobre la urgencia de reformar el sistema de adopción del DIF para acelerar los trámites.


Todos opinaban con certeza.


En eso, el yunquista Rafael von Raesfeld, en su plan de ponerse interesante, soltó:


—Pues… yo creo que… sí… que sí, pues… que urge.


Marta Érika lo observó con detenimiento para escuchar el argumento del diputado electo.


Von Raesfeld titubeó.


—Pues… sí… ¿no?... ¡Urge! para solucionar el problema… problema.


Rafael Moreno Valle abrió los ojos con curiosidad.


La esposa del gobernador inclinó un poco la cabeza y miró hacia el lado opuesto del diputado.


Von Raesfeld, completamente nervioso, tomó la botella de vino y comenzó servirse en su copa y, de pronto, otra mirada de la “no primera dama”.


Zas.


El vino lo traicionó.


Se escapó de la copa.


Se regó sobre el mantel blanco.


La copa tirada adornaba la escena.