Dios en el poder


Selene Ríos Andraca
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11/11/2010


La peligrosidad de las ocurrencias



Este espacio se suma a la propuesta de la legisladora perredista Enoé Uranga para que la Constitución mexicana prohíba la adopción de infantes a todo aquel que promueva el odio, la exclusión, la discriminación, la pena de muerte o haya robado dinero público o que proteja a un pederasta y que atente contra el Estado laico.




Al presentar la propuesta discriminatoria y homófoba para reformar el artículo cuarto de la Carta Magna para evitar que homosexuales adopten niños, el diputado Juan Carlos Natale argumentó que es “peligroso” que una pareja homoparental tenga derechos a amparar infantes.


Pero, lo peligroso, lo realmente grave y escandaloso es que personas como Juan Carlos Natale osen tomar la tribuna del Congreso de la Unión para proponer modificaciones a la Constitución mexicana basado en ocurrencias y preceptos morales que solamente excluyen y discriminan a los mexicanos.


Si el objetivo del diputado federal poblano del Partido Verde Ecologista de presentar la iniciativa es “l-i-m-p-i-a-r” su imagen o difuminar los rumores sobre su sexualidad, es evidente que ha elegido una mala estrategia que solamente refleja su pequeñez intelectual y su proclividad a fomentar el odio y la intolerancia.


Además, las adopciones en México son i-n-d-v-i-d-u-a-l-e-s, no es necesario el matrimonio ni el concubinato ni otra figura jurídica para poder amparar a un pequeño.




El pasado 4 de noviembre Juan Carlos Natale presentó ante la Cámara de Diputados una propuesta de reforma a la Constitución mexicana para prohibir que los homosexuales tengan acceso al derecho de la adopción.


El pírrico argumento esgrimido por Natale es el “alto riesgo” que podría existir de alterar el desarrollo emocional, psicológico y social de los infantes; sin embargo la base científica de su propuesta es su mero ingenio y la intolerancia de algunos grupos ultraconservadores que han protestado contra la determinación de la Suprema Corte de Justicia de la Nación sobre la libertad de cualquier mexicano de adoptar niños.




Tan endeble y absurda es la iniciativa que leyó en tribuna que en sus propias consideraciones presenta textos científicos que contravienen con el objetivo de su propuesta, pues resalta que no existe impacto alguno en los hijos criados en familias no heterosexuales. 


Los estudios realizados por Charlotte J. Patterson, Perry Golombok y la Asociación Americana de Psiquiatría evidencian que los infantes crecidos en familias no convencionales se encuentran en buen estado mental y sin problemas en su desarrollo emocional, psicológico o social.


El documento dice: “Entre esos estudios, se encuentran los realizados por Charlotte J. Patterson, Perry Golombok y la Asociación Americana de Psiquiatría, que coinciden en que no existe evidencia de que la orientación sexual de los padres tenga un impacto importante en el desarrollo del niño o del adolescente y que se ha encontrado que los hijos de parejas del mismo sexo se encuentran en buen estado mental”.




Ante tales bases científicas parece que la iniciativa busca defender el derecho de los homosexuales a adoptar infantes, hasta que resalta la molestia de “ciertos sectores” por la determinación del máximo tribunal de justicia de permitir las uniones entre personas del mismo sexo.


“Por otra parte, ciertos sectores han manifestado que tienen temores respecto a la adopción de menores por parejas del mismo sexo, como la generación de problemas en el desarrollo de la identidad sexual y en el desarrollo psicológico (problemas mentales y emocionales) de los niños. Sin embargo, de acuerdo con estudios científicos realizados por Patterson en hijos de madres lesbianas, no existe evidencia de que la identidad sexual sea un problema; más aún, los hijos de éstas mostraron un desarrollo normal en todas sus relaciones personales”, reza la “iniciativa Natale”. 




Incluso, Juan Carlos Natale resalta en su texto que en México no existen estudios que avalen o refuten la crianza de infantes por parejas del mismo sexo.


¿Entonces, hace una propuesta para reformar la Constitución con base en…?
¿Su homofobia?
¿Su identidad sexual?
¿Sus complejos?
¿Sus temores?
¿Sus creencias religiosas?
¿Su educación?
¿Sus dos neuronas intoxicadas?
¡Seriedad, por Dios!




Después de la participación de Natale, la legisladora perredista Enoé Margarita Uranga propuso que también se prohíba la adopción a aquellas personas que promuevan el odio y la discriminación.

 

“Se trata de proteger el bien superior del niño y de evitar que gente con tendencias antisociales pueda torcer a nuestra infancia o haga de ella una de sus víctimas. Como prueba del menosprecio del Partido Verde y Provida basta ver cómo lastiman, sin empacho, a los hijos de personas no heterosexuales que son quienes sufren directamente el daño de sus prácticas excluyentes y discriminatorias, motivadas por su mezquindad, que pone a la encuestas de opinión sobre la adopción de parejas homoparentales por encima de los derechos de las niñas y de los niños, así como de estudios científicos. ¡Temblemos de temor ético y de pánico estético!”.


 




 
 

 

 
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