Dios en el poder


Selene Ríos Andraca
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Twitter: @SeleneRios ([email protected])

15/03/2011


¡Nos salvamos del tsunami!


Al convaleciente Arturo Rueda.
Por esa hernia que le quitó el sueño (pero no el hambre).
Ya te extrañamos.



El viernes por la mañana desperté sobresaltada.


Dormí intranquila y preocupada por la entrada del tsunami a las costas de Japón.


Me vi obligada a interrumpir mi sueño de 12 horas para saber qué había sido del planeta mientras yo vagaba en mi subconsciente. 


Palidecí ante las escenas de la catástrofe.


El mar devorándose comunidades enteras y desapareciendo todo lo que encontraba a su paso.


Una verdadera desgracia.


Más tarde, el Centro de Alertas de Tsunami del Pacífico emitió un aviso sobre los efectos del maremoto en el territorio mexicano.


Sobre todo en las costas de Baja California Sur, Guerrero, Oaxaca, Jalisco, Sinaloa, Colima y Nayarit.


Dios santo.


Qué nervios.


Todo el país centró sus ojos y sus rezos en el litoral del Pacífico, mientras Puebla pasó desapercibido.


¿Por qué nadie se apiadó de poblanos y agregados?


¿Por qué nadie pensó en los efectos del tsunami en Puebla?


¡No comprendo!




Ante la indiferencia de los mexicanos sobre los estragos del maremoto en Puebla, el secretario de Gobernación, Fernando Manzanilla Prieto, se apiadó de todos los que habitamos Tierra Santa.


¡Qué sensible secretario tenemos!


Fue el único que pensó en el riesgo que corríamos poblanos y agregados.


Gracias a Fernando Manzanilla, ese fatídico viernes muchos salimos de casa.


Gracias a Fernando Manzanilla, ese triste viernes muchos alzamos los brazos al cielo y agradecimos a Dios…


Antes de las dos de la tarde, la Secretaría de Gobernación emitió un comunicado de prensa para calmar a los ciudadanos de Puebla.


El comunicado hacía un llamado a los poblanos (y agregados) a no alarmarse por el fenómeno natural.


Es más, prometió que monitorearía el maremoto las 24 horas.


¡Por los clavos de Jesucristito!


Es decir, sobrevolarían los mantos acuíferos de Valsequillo, San Baltasar, Necaxa, Alchichica, río Atoyac, río Alseseca, Chapulco y la laguna del parque ecológico para verificar que no se incrementaran sus niveles.


¡Bendito Dios!


Lean el comunicado que nos trajo paz a todos.

 

“La Secretaría General de Gobierno a través de la Dirección General de Protección Civil informa que tras el terremoto de 8.9 grados en escala de Richter que afectó Japón, el Centro de Alertas de Tsunami del Pacífico emitió esta mañana un aviso de ola gigante que afectará a varios países entre los que se encuentra México, en los estados de Baja California Sur, Sinaloa, Colima y Guerrero.


En el caso específico de Puebla no hay ningún riesgo, por lo que la Dirección General de Protección Civil hace un llamado a la población a no alarmarse y comunica que dará seguimiento y monitoreará el fenómeno las 24 horas del día.”


¡Gracias, secretario!


Desapareciste el temor de que la laguna de Valsequillo inundara mi casita.


Traes paz y gobernabilidad al estado.


Miau.

 

La explotación en el DIF. Después del cambio de gobierno en el Ayuntamiento capitalino comenzó una ola de despidos, sobre todo del personal de confianza que laboraba con la alcaldesa anterior. El problema es que en el DIF municipal no despiden a las personas, sino que las explotan.


Personal del DIF capitalino trabaja más de 12 horas diarias, amén de presentarse los fines de semana en horario de hasta ocho horas. Lo peor es que aquellos que serán despedidos deben asesorar a sus sustitutos o no podrán cobrar su última quincena. ¿Este es el gobierno que queremos? 

 

Suerte, Galletita.

 



 
 

 

 
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