Dios en el poder


Selene Ríos Andraca
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Twitter: @SeleneRios ([email protected])

23/06/2011


El Cherlock Jolms del periodismo



¡Oh Lord!


Benditas ocurrencias.


Ni yo tengo tanta imaginación y dice mi mamá que casi siempre exagero.


Que estoy a un prefijo de vivir en mis “viajes”.


Who cares?


En la rueda prensa de OCESA y Vertigo Life, los organizadores del concierto de  Shakira que se celebrará el próximo 24 de julio en el Centro Expositor, conocieron la calidad periodística de mis compañeros de la fuente de espectáculos.


¡Cómo no!


Las preguntas abordaron desde cuántas personas asistirán al evento, las medidas de seguridad, la venta de boletos, hasta el vestuario y la duración del show de la guapísima colombiana.


Todo estaba en paz.


La conferencia de prensa transitó de lo más común, hasta que el Cherlock Jolms poblano hizo su aparición.


Ya saben, con lupa en la mano derecha, gabardina cerrada, las solapas levantadas, la mano izquierda en la quijada, la mirada inquisitiva y los pies ligeramente separados, soltó:


—Disculpe… tengo, una pregunta, elemental, importante, t-r-a-s-c-e-n-d-e-n-t-e.
—Dígame…
—Necesito que me responda con absoluta sinceridad.
—A…já. Dígame.
—Quiero saber, necesito saberlo. Lo sospecho, pero dígamelo usted.
— ¿Cuál es la pregunta?
—Sí, mire ¿La empresa Vertigo Life está relacionada con Bono de U2?
— ¿Eh?
—Sí ¿Bono tiene acciones en la empresa Vertigo Life?
— ¿Eh?
—Sí, la empresa internacionalmente conocida por todos en el mundo… ¿Vertigo Life es de Bono de U2?
—Mmm… este… ¿Cómo le explico? Hay una canción mundialmente conocida del grupo U2 de Bono que se llama “Vertigo”, pero, no tiene nada que ver con la empresa.
—¿Está seguro?
—Síp.
—Ah... Con permiso.


Wow.


No comments.


Ni siquiera el miau me sale.




Bai-bai al corral de la ignominia.


El nuevo director de Comunicación Social del gobierno morenovallista Sergio Ramírez instauró el “medio alternativo” para controlar la movilidad de la fuente gubernamental:


¡Otro corral!


Taraaaaaaán.


Pero, ahora para los servidores públicos.


Los reporteros ya pueden ir y venir; subir y bajar; correr y bailar; caminar y brincar… eso sí a distancia del señor gobernador o de los miembros del gabinete.


El problema del maldito corral de la ignominia era que tal artefacto impedía a los reporteros hacer la talacha reporteril: entrevistar a los funcionarios, al mandatario, a los diputados o los mismos invitados del gobernador.


Ayer, en el informe de Cabalán Macari, mis compañeros ya no fueron enclaustrados ni custodiados por gorilas para que se acomodaran en la parte posterior del acto protocolar.


Esta vez, los funcionarios fueron los alejados de los reporteros.


Miau.


Me rehúso a pelear por los servidores y funcionarios públicos, por su movilidad y su libertad de tránsito.


Finalmente, a ellos les pagan por obedecer al gobernador.  


Reconozco la buena voluntad del nuevo director por desaparecer el maldito corralito —Arturo Rueda piensa que me dejó loca, el corral, no el nuevo director—.


Confío en que Sergio Ramírez logrará flexibilizar ese “medio alternativo” que eligió, para que los reporteros tengan acceso a la sobrevalorada entrevista banquetera.


Como dicen en mi pueblo, si no es Chana es Juana.


Pero, algo es algo.

 

Celebremos, pues, la pírrica victoria.

 



 
 

 

 
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