Dios en el poder


Selene Ríos Andraca
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01/10/2009

El junior que soñaba con ser un rey



¡Ay Dios Santo!


Diría Verónica Castro: “Mala noche, pero mala noche ¡no!”


Adoro a los juniors de la clase política por ese afán de lucir el poder y el dinero de sus padres.


¡Son encantadores!


Lovely.


Let´s see.


Sucedió hace unos días. Había llovido ese sábado, todo el día, pero con la noche el cielo cedió, fue entonces cuando el hijo del poderoso funcionario decidió salir a disfrutarla con sus amigos.


Está claro que determinó pasar la madrugada de fiesta.


Como cada fin de semana, se fue al antro.


Obvio, al Clássico ¿Acaso hay otro? —Confieso que soy retefan del lugar—.


Para no variarle a su look casual, el minipoderoso vistió una playera con estampados divertidos y un jeans de marca —of course—.


Al llegar al exclusivo antro de moda, el señor fue a dar un roll para saludar a la infinidad de conocidos que tiene.


De pronto vio a un grupo de chavas muy chic disfrutando la party.


Una de ellas le arrancó un suspiro.


Con toda la galanura que Dios le dio —hello!— se acercó a las chicas, con el pretexto de saludar a unas conocidas.


Tras el caluroso saludo, el junior clavó su mirada en los movimientos de aquella chica.


Suspiró, otra vez.


Se sacudió los nervios propios de la escena y se abalanzó sobre ella.


De fondo se escuchaba Black Eyed PeasI gotta felling”.


El mundo estaba conspirando a su favor.


—Buenas noches, nenaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa.


Ella viró la mirada y lo observó con detenimiento de pies a cabeza hasta mostrar el desprecio.


—Ajá, hola.
—¿Te la estás pasando chévere?


Otra mirada detenida nació en los ojos de ella.


—Ajá. Normal.
—¿Entonces qué, te invito a comer o un café?


Ella se quedó estupefacta.


A-t-ó-n-i-t-a


—¿Perdón? Excuse me?


Él, ante la expresión, pensó que la había enmudecido con su galantería.


—¿Te invito a comer o un coffee? Tú elige el lugar, donde quieras, no te preocupes por nada, que dinero, tiempo y choferes, me sobran, nenaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa.

 

I gotta feeling...
That tonight´s gonna be a good night
That tonight´s gonna be a good night
That tonight´s gonna be a good good night


Ella, alzando una ceja, pensó en sus adentros quién fue capaz de dejar entrar a semejante… tan odioso que es el Chango

 

—el cadenero del Clássico—…
—¿Qu…qu…qué dicesss?
—Que tú elijas el lugar o lo que quieras. Me encantaría charlar contigo. Ya sabes, conocerte.
—Ash…


Y suplicó con la mirada a sus amigas que le quitaran al naco ese antes de que la sociedad la viera con él.


—¿Qué dices?
—No, gracias.


Zas.


Cuaz.


Plop.


Let's live it up
I got my money
Let's spend it up
Go out and smash it
Like Oh My God


La ira lo invadió, pero respiró profundo, profundo.


—¿Qué, no sabes quién soy?
—No.
—Pues soy Fulano de Tal Junior.
—Ah…
—Mi papá es Fulanote de Tal y es beeeeeeeeeeep en el gobierno estatal.
—Mira, no me interesa quién seas tú o quién sea tu papá.


Lets do it
Lets do it
And do it
And do it
Lets do it
Do it, do it,
do it, do it


Junior se congeló en la escena.


Se pasmó.


—Oye, un favor, ¿te puedes retirar de la mesa? Estoy bailando con mis amigas y me estorbas.
Cabizbajo, se dio la media vuelta.


Here we come
Here we go
We gotta rock
Easy come
Easy go




 

Las votaciones se cerrarán el lunes a las 20:00 horas

 



 
 

 

 
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