Dios en el poder


Selene Ríos Andraca
[email protected]

03/06/2010


La sumisión del IEE



Ay Jorgito.

Jorgito.


Es increíble la capacidad del consejero presidente para desprestigiarse y arrastrar al sumiso Instituto Electoral del Estado (IEE).


¡Ternurita!


A todos ya nos había quedado claro que su función en el organismo electoral era defender los intereses del marinismo y de su delfín Javier López Zavala.


Estamos concientes de que Jorge Sánchez Morales ha tenido que pelear contra monstruos, titanes y términos leguleyos para impedir que el candidato de Puebla Avanza sea sometido a otro ridículo en un segundo debate contra Rafael Moreno Valle y Armando Etcheverry.


Entonces, ¿para qué evidenciar ante consejeros y representantes de las coaliciones que no es más que un gato del PRI?


Miau.


Verán.




El martes pasado en sesión de trabajo, los consejeros imparciales Olga Lazcano, Fidencio Aguilar y Miguel David Jiménez presionaron al consejero presidente para que convocara a una sesión especial en la que el organismo colegiado discutiera la posibilidad de organizar un segundo “debate” entre los aspirantes a Casa Puebla.


Jorge Sánchez ignoró el tema lo más que pudo, hasta que la triada de consejeros lograron provocar la rabia de Jorgito.


—¡Ternurita!—


Fidencio Aguilar preguntó en repetidas ocasiones: “Vas a convocar o no, presidente, a una sesión especial. Es todo lo que queremos saber”.


Sánchez Morales miró para todos lados y se excusó en asuntos técnico-jurídicos para evitar la respuesta.


Sin embargo, la paciencia de Ternurita se desvaneció.


Los pretextos se le terminaron y tronó.


Tartamudeando balbuceó algo así:


—¡Sssstrario! ¡Sssetrario! ¡Onvoqu a los nsjeros ara la etsión pacial! ¡Distams el sundo mmbate y yaaa!


(¡Secretario! ¡Secretario! ¡Convoque a los consejeros para la sesión especial! ¡Discutamos el segundo debate y ya!)


Los consejeros y los representantes del partido se quedaron petrificados.


La mesa de trabajo se ahogó en un silencio escandaloso.


El secretario general, Noé Julián, reaccionó abriendo la boca y los ojos.


Desde su silla, el representante del PRI-Verde José Alarcón Hernández fijó la mirada sobre el alterado consejero presidente.


Jorge Sánchez se percató de la mirada penetrante de Pepe Alarcón y trató de pedir perdón con ojos de Remy —ojo tembloroso al borde del llanto—.


Cuidadosamente, el exdiputado federal le hizo una seña para que abandonara la mesa de trabajo.


Sumiso, abnegado y obediente, Sánchez Morales bajó la mirada de Remy y se puso de pie.


Se sacudió el pantalón y caminó lentamente hasta un rincón, mientras Pepe Alarcón elegantemente se disculpó para salir un momento.


Minutos después, Sánchez Morales se sentó nuevamente en la mesa de trabajo, con la cara enrojecida y los ojos desbordados.


Como si nada hubiera pasado antes soltó:

 

—Mposble onvcar etsión. Uego, emos ¿Do?
(Imposible convocar a la sesión. Luego vemos ¿no?)


So naisssssss.


Tierno y dulce gatito.




Recaditos. Dios en el Poder felicita profundamente a dos de sus asiduos lectores que por azares de la vida se enamoraron y que cada martes, y a veces los jueves, disfrutan de este espacio de humor, mientras se dan los buenos días. Un abrazo apretado a Alexis y Mimi.



Aviso dos. Les tengo que contar cómo rodé, rodé y rodé en el parque Ecológico, y cómo terminé con manos ensangrentadas, pie vendado y rodilla con raspón de chamaco bicicletero. ¡Todo me pasa!

 



 
 

 

 
Todos los Columnistas